Muchas veces no terminamos de expresar nuestras emociones, cuando te pasa algo que te duele siempre llega alguien y te pide que no llores más, que hay que ser fuerte, otras veces es uno mismo el que piensa así, porque no quieres que los demás te vean o incluso porque lo que no quieres es que si te ven así ellos también se pongan mal. Que haces, hacerte el/la fuerte, ya está todo pasado, ya no duele, va todo bien.
No.
Con los días te das cuenta de que no es así, que quizás tendrías que haberte terminado de desahogar, que el soltar los sentimientos sólo a ratos no ha servido para nada y que tienes un nudo constante en la garganta que hay días que no te deja ni respirar.
Ayer tarde alguien me preguntó por las cosas y creo que fue el detonante, mientras le hablaba no podía parar de llorar y ni siquiera un abrazo pudo calmarme, hasta que llegó alguien más y de nuevo volví a hacerlo, paré de golpe.
Error.
Eso supuso que por la noche a malas penas pudiese dormir (una noche más) y que esta mañana me levantara gris cómo el día, y aunque haya intentado ponerle color, cómo el de las plantas que están ahí, en todo su esplendor (me estoy esmerando en cuidarlas bastante), de momento seguimos grises el día y yo.
Ahora sólo espero un ratito para estar sola y dejar que todo fluya, sin prisas, sin miedo a que nadie me vea, sin tener que parar si eso no es lo que el cuerpo y el corazón pide y sacar ya todo lo que hay dentro porque es necesario.
Quizás sea que hay días mejores que otros pero de verdad que tengo la sensación de que no he podido desahogarme lo que necesitaba, tratando de «ser fuerte».
A veces es lo que me gustaría, que mi corazón fuese de piedra, que ni sintiera ni padeciera.
Si de normal siempre me ha afectado todo, últimamente aún más. Quizás por no haber superado aún las cosas, o porque no dan respiro que no ha terminado de pasar algo malo para que venga algo peor, quizás sea también la falta de sueño (no recuerdo la última noche que dormí completa, puede ser que haga ya más de un mes), el caso es que todo me afecta, me entristece más de la cuenta y cómo yo digo, no hay quien me sople, con un soplido soy capaz de ponerme a llorar.
Eso creo que no es bueno, tener los sentimientos a flor de piel así, a diario, no puede serlo. No se trata tampoco de ser insensible, un termino medio estaría bien, aunque de verdad que en estas últimas semanas y lo que me da la impresión que se me viene encima, me gustaría eso, no sentir…
Pero luego hay momentos que piensas, si eso fuera así tampoco sentirías las cosas buenas, ayer por ejemplo, estaba sentada y llegó un amigo y se acercó por detrás mía dándome un abrazo y un beso en la mejilla mientras me preguntaba como estaba (la última vez que me vio estaba destrozada) y ese pequeño gesto me llenó de felicidad, alguien que no conozco de hace tanto, y tienen esas muestras de cariño, un corazón de piedra no habría sentido el calor de ese abrazo.
O incluso hoy, una amiga de Barcelona y un amigo de Madrid, me han confirmado que vienen a visitarnos en unos días, me han alegrado el lunes y han compensado con creces la mala noticia que he recibido por otro lado.
Un corazón de piedra no podría tener hijos porque no podría quererlos, ni pareja porque no podría dar amor, un corazón de piedra no echaría de menos ni a las personas, ni mascotas ni nada de nada.
No podría sentir los abrazos que aquellos que te dan aquellos que te quieren, ni sus besos, no sentiría nada… Así que ¿merece la pena ser sensible y sufrir por algunas cosas? pues posiblemente si, porque hay otras que lo compensan y bastante.
Así como lo malo te afecta, lo bueno también lo disfrutas el doble, lo valoras el doble.
B.D.E.B.
Ayer lo encontré mientras paseaba, la de veces que paso por ahí y nunca me había fijado
¿Me preguntas? Mira a mis ojos y dime que ves ¿Acaso no brillan cuando estoy a tu lado? Mira mi sonrisa y dime ¿No se dibuja en mi cara cada vez que te miro? Te curé las heridas cada vez que te hicieron daño Te ayudé a levantarte cada vez que caíste Caminé a tu lado para que no te perdieras Te sostuve aún cuando no me quedaban fuerzas Te esperé sin saber si volverías Juntos sobrevivimos a muchas batallas Y también disfrutamos de algunas victorias Aquí sigo Aquí seguimos Aún así me preguntas ¿Me quieres? B.D.E.B.