Mar revuelto…

Mar revuelto…

Hay días en los que todo se vuelve a remover por dentro, días que compaaro con ese mar revuelto, ese que trae hasta la orilla todas esas caracolas y conchas que estaban en el fondo y las estrella contra las rocas haciendo de ellas mil pedacitos, dicen que para proteger y crear una barrera, en el caso de nosotros no sé si es así, pero recordar y remover todo duele, mucho…

De nuevo te preguntas ese ¿por qué?, ese para el que nunca ha habido un a respuesta. De nuevo piensas si no había otra solución, si tan difícil es a veces ponerse de acuerdo, pero siempre se quiere más, mucho más.

Lo pero de todo es que cuando aparecen esos días, cuando se tiene que tocar el tema, se tiene que documentar, volvemos a sentir ese sentimiento de culpabilidad que habíamos perdido, vuelves a experimentar todos los miedos las inquietudes, el coraazón se encoge de nuevo y las lágrimas vuelven a asomar…

Un año después, por mucho que quieras dejarlo a un lado vuelve a aparecer todo, a tenerlo de nuevo en el presente y a prepararte porque se avecinan día suros, de sentimientos de que vuelva a doler, de que la angustia regrese y de que las miradas se vuelvan de nuevo tristes y apagadas.

Lo más curioso es qué aún, aunque muy dentro y casi olvidado, tengo ese hilo de esperanza de no tener ue pasar por esos momentos, de que se pudiera llegar a arreglar de alguna forma, como hablaba no hace mucho con alguien, pegar esos trocitos aunque no queden igual ¿verdad? pero al menos reparar un poco no destrozar del todo.

Al principio de estas líneas hablaba de la función de esas conchas rotas para el mar, lo importante que siguen siendo a presar de convertirse en minúsculos pedacitos, sin embargo en nuestro caso, las relaciones (sean del tipo que sean) cuando se rompen creo que ya no sirven más que de enseñanza para aprender algo, sin embargo la grieta que se forma en el corazón perdura por siempre, quizás también como barrera, en ocasiones difíl de traspasar.

B.D.E.B.

Paula Mattheus – Cuando nadie mira.
Si pudiera…

Si pudiera…

Las imágenes que capturamos en esos momentos también nos sirven para revivirlos, aunque dicen que de lo más importante a veces no da tiempo a tomarlas.

What’s a moment you wish you could freeze and live in forever?

Si pudiera congelar un momento y vivirlo para siempre, no tengo claro cual de todos elegiría.

Hay muchos momentos vividos que han sido especiales, irrepetibles, desde ese primer beso, esa primera vez, aquella cita tan especial, miradas que hablaban por sí solas, un abrazo, un café, un nacimiento… tantos momentos que se podrían congelar y vivir para siempre.

Pero igual que un día llegaron esos también hay otros que aún faltan por llegar y que cuando lleguen nos gustaría parar el tiempo y vivirlos siempre.

No se pueden congelar, no se puede parar el tiempo pero si podemos disfrutarlos al máximo como si fueran irrepetibles porque en el fondo lo son. Permanecerán después en nuestro recuerdo y quizás eso sea lo más parecido a congelarlo y vivirlo una y otra vez, aunque alguien siempre me dice que los recuerdos no siempre son reales, a veces los «adornamos» un poco.

Seguirán habiendo más momentos y algunos incluso mejores, otros no lo serán… lo importante es vivirlos intensamente porque no duran para siempre.

B.D.E.B.

Juanes – Hagamos que.
Madres

Madres

A la mía le encantan las flores y el rojo su color preferido.

Hoy no quería terminar el día sin dedicar unas letras a esa persona que desde el primer momento en que supo que una nueva vida crecía en su interior, decidió darle más importancia que a la suya propia.

Madre se es los 365 días del año, desde el primer momento que sabes de esa vida, desde que se comienza a sentir y comenzamos a amar por encima de todo y hasta el final de los días. Pero hoy es su día, el mío también, y quizás me di cuenta de todo lo que ello implica, de todo lo que hizo y sigue haciendo cuando yo también me convertí en una de ellas.

Feliz día a todas las madres y en especial  a la mía.

Estas letras las escribí hace un tiempo pero las traigo hoy de nuevo.

Hoy madre, acógeme de nuevo en tu regazo

como cuando sólo era una niña,

acaricia mi pelo

mientras miro embelesada

esos preciosos ojos verdes.

Hoy madre,

necesito que me arropes

como hacías cada noche , que me beses en la frente

y me desees un feliz descanso.

Hoy madre,

una vez más estarás pendiente de mis pesadillas,

de alejar los monstruos

con ese amor que sólo una madre sabe dar,

me refugiaré a tu lado y sabré

que no hay lugar más seguro

que estar entre tus brazos.

Hoy madre,

vuelvo a ser tu niña,

aquella que a pesar de su debilidad

la hicisteis fuerte.

B.D.E.B.

Hoxe, mañá e sempre – Tanxugueiras y Valeria Castro
Noches con magia

Noches con magia

Anoche, mientras observaba el monte Benacantil, con el castillo coronando en su cima, vi un resplandor justo por detrás y apenas un par de minutos después asomó ella.

Escuchaba la voz en la plaza pero mi mente y mi mirada no se apartaban de allí, cada vez más visible, cada vez más arriba, queriendo robar el protagonismo de la noche.

Hace años alguien me dijo que, por mi forma de hablar de ella, se notaba que era una «enamorada» de mi ciudad, años después también me dicen que parezco enamorada de la luna, así cuando se juntan esos dos elementos, uno de los símbolos que define mi ciudad, el que siempre es lo primero que observo cuando vuelvo a casa de algún viaje, y la luna, en pleno esplendor y llenando de esas energías que a veces nos falta, me puedo quedar embelesada observándolos y desconectada de aquello que ocurre a mi alrededor.

En estos tiempos en que tanto ha hecho falta esa desconexión, en los que el mar, la luna, mi ciudad y los míos (los nombro los últimos pero siempre son los primeros) han sido los pilares fundamentales para apoyarme cuando sentía que el mundo se derrumbaba.

Hoy la pregunta del día era ¿Qué hace que te centres en la vida? Ya contesté hace un tiempo y creo que la respuesta es la misma, lo que realmente es importante en mi vida, las personas que me importan, las que hacen que cada día sea un poquito mejor y que lo malo se compense con creces con lo que ellos me ofrecen.

B.D.E.B.

Luz Casal – Sentir
Formas

Formas

Quise encontrar esa forma, esa silueta entre la multitud. Esa hoja ideal entre tantas de las ramas, esa que fuese especial, no por bonita, no por perfecta, quizás por ser diferente…

Observé la rareza de algunas y cuanto más raras más bellas me parecían, aún así buscaba una en concreto, una especial, no valía cualquiera.

Seguí buscando, me perdí entre ellas, me refugié, sentí su abrazo y aún así ninguna parecía ser aquella que había soñado.

Cerraba los ojos y recordaba esa forma, se dibujaba en mi mente, se aceleraba mi corazón, los abría de nuevo y no estaba.

Caí rendida en la fresca hierba, me tumbé mirando hacia arriba, observándolas y allí, escondiéndose entre cientos, más pequeña, diferente al resto, en un hueco despejado sin nada que le hiciera sombra y a la vez su timidez no le dejaba mostrarse a todos, solo a quienes se molestaran en buscarla, en soñar con esa forma, diferente al resto, especial para quienes supieran mirarla un poquito más allá de lo que tenemos a simple vista.

B.D.E.B.

La oreja de Van Gogh – Nadie como tú