Estar

Estar

-¿Que haces aquí?
-Vengo a verte
-¿Cómo me has encontrado?
-Porque te he buscado
-¡Quiero estar solo!
-No te preocupes, no notarás mi presencia
-¿Entonces por qué te quedas?
-Por si en algún momento necesitas compañía, si eso pasa.:

«Será más fácil girarte que hacer una llamada.
No tardaré en llegar porque ya estaré ahí.
No me escucharás ni respirar, pero si sentirás mi calor si necesitas un abrazo.
Estaré, cómo siempre tú has estado,
me encontrarás, cómo yo siempre te he encontrado «
B.D.E.B.

A descansar

A descansar

Hoy tocaba ir a la oficina, la mayoría de días trabajo desde casa (creo que lo único bueno que me trajo la pandemia, ya se quedó así) pero algún día voy a la oficina para juntarme con mi compañero y ver también al resto. Y hoy era uno de esos días, que además se presentaban tranquilos porque no tenía mucho que hacer, o eso pensaba yo,pero media hora más tarde se ha empezado a complicar la mañana de una manera, que enseguida mi compañero me ha visto la cara y me ha dicho «voy a subir unos cafés que ya toca»

He almorzado prácticamente pegada al teléfono, cosa que de normal pocas llamadas hago o me hacen, pero hoy cualquier cosa surgía con el propósito de no hacerme avanzar en las tareas, pero bueno al final he podido dejar todo listo aunque creo que el estrés ha hecho mella.

Esta tarde mientras llevaba al pequeño al karate, cuando por fin iba tranquila en el coche escuchando música y desconectando un poco de ese estrés, tanto que me he equivocado de camino, empieza a sonar una canción y de repente un nudo en la garganta y los ojos… al menos ya estaba oscuro porque no me apetece que el pequeño me vea así, pero no sé si el estrés acumulado, si el estar aún un poco sensible, no sé, pero en cuanto escucho una canción bonita y que me gusta en éstos días, los sentimientos pueden conmigo.

Ahora ya más tranquila, descansando y escribiendo estas letras en el sofá, os dejo el vídeo por si os apetece, ahora ya puedo escucharla.

Este grupo lo descubrí a través de un blog amigo, así que gracias Joiel porque ha sido un gran descubrimiento.

Saludos a todos y que lo disfrutéis.

B.D.E.B.

Herida

Herida

Las palabras hieren

Mucho más que un puñal

Pueden ser más dañinas aunque no sean mortales

¿Acaso no es peor?

Cuando mueres se terminó el dolor

Cuando te hieren luchas contra él

Cuando mueres encuentras la paz

Cuando estás herida vives en una angustia constante

¿Es necesario herir? ¿Es necesario decir palabras que sabes que lo van a hacer?

Y si lo haces,

Por favor no pidas que no duela.

B.D.E.B.

Personas bumerán

Personas bumerán

¿Curioso verdad?

Es el nombre que se me ha ocurrido para esas personas que se van y al cabo del tiempo regresan a tu vida cómo si nada. No me refiero a gente que por circunstancias , cambio de trabajo, de ciudad, o gente que hemos conocido de jóvenes y luego la vida te lleva por otros caminos diferentes, eso es bastante habitual y a veces por más que se intente pues no siempre te ves lo que te gustaría, aunque siempre están las llamadas, mensajes, correos y porque no, algo que ya no es habitual pero que antes si lo hacíamos, una carta o postal de nuestro puño y letra.

Me refiero en esta entrada, a esas personas con las que estás compartiendo todo desde hace ya bastante tiempo, alegrías, penas, comidas, fiestas, visitas a tu casa y a la suya… y así un largo etcétera. Pues bien, llega un día y esas personas desaparecen de tu vida, sin motivo aparente (porque te molestas en preguntar y dicen que todo está bien) ya no pueden quedar, ya no van a visitarte, de repente son los más ocupados del mundo y eso que su vida es la misma de antes, imagino que se trata de otras prioridades. De repente un día vuelves a coincidir y siguen con el cuento, «a ver si quedamos que hace tiempo que no nos vemos», pero al final sigue todo igual.

Y llega un día, cuando ni te acuerdas de ellos más que por alguna casualidad y alguna referencia que hace otra persona, que te dicen «sabes que me ha llamado… y el día veintisiete tenemos cena en mi casa todos los amigos juntos», vaya…. yo pienso ¿tengo que ir? ¿por qué ahora después de…3, 4 años?

Pues ahora hay que volver a juntarse, cómo si no hubiera pasado el tiempo, porque en realidad no pasó nada más que ellos se alejaron, y no sé, ¿contar cómo nos va? ¿el cariño será el mismo?. Ya os digo que complicado, porque no es la primera vez que me pasa (no con ellos, si no con otras personas) y así cómo dicen que segundas partes nunca fueron buenas, en este caso me da a mí que tampoco lo va a ser. Pero bueno, ya sea por mi pareja, por los otros amigos que me han invitado a la reunión, acudiré ese día aunque ganas tengo pocas o ninguna y hoy que hablábamos de miradas en un blog amigo, se qué en la mía no habrá confianza esa noche, porque no confío en la gente que quiere ir y volver a tú vida cada vez que les plazca sin motivos.

Siempre, siempre me quedaré con los que están.

B.D.E.B.

Recuerdos

Recuerdos

A cada domingo allí estábamos, visitando a los abuelos. Ese caserón que durante la semana sólo estaba habitado por ellos dos, el fin de semana era un lugar lleno de niños correteando y llenando de alegría con sus risas y voces chillonas aquella casa en medio del campo.

Algunos vivían cerca de los abuelos y eran los primeros en llegar, además tenían la suerte de estar con ellos más a menudo, otros vivíamos en la ciudad y el domingo era visita «obligada» pero no por obligación, porque siempre tanto niños cómo mayores disfrutaban pasando ese día juntos.

Nada más llegar, los más pequeños, mientras los mayores hablaban de sus cosas y se ponían a preparar comida (podríamos juntarnos más de veinte personas sin darnos ni cuenta), pues mientras ellos estaban a lo suyo, nosotros empezábamos por una visita a la cuadra. Allí mi abuelo, «el tata» le llamábamos todos los nietos, tenía un montón de animales, conejos, gallinas, cerdos…y conejillos de indias, esos eran los que más nos gustaban a todos. Cerrábamos la puerta de fuera para que no se escaparan y siempre cogíamos alguno para jugar con él, sin hacerle daño, simplemente acariciarlo, darle comida y esas cosas, y mi abuelo, cascarrabias hasta decir basta, nos lo consentia sin decir nada, aunque no se le notara mucho yo creo que le ilusionaba tenernos a todos por allí.

Siempre terminaba alguno de los primos con una picadura de avispa, recuerdo una vez, la única que me han picado, me tocó a mi en la nariz, aún recuerdo el dolor y la nariz ni os cuento cómo se me puso, pero aún así no había nada que nos impidiera disfrutar de esos domingos.

Últimamente vienen mucho a mi memoria esos recuerdos, la verdad que disfrutábamos lo que no está escrito.

Ahora todo es distinto, la familia aunque seguimos (los que quedamos) en contacto, cada uno tenemos nuestra vida, nuestra familia y desgraciadamente te juntas con todos sólo en los malos momentos, pero bueno, en esos es cuando hay que estar ¿No?

Los recuerdos siempre estarán ahí y seguiremos sonriendo cuando aparezcan en nuestra mente.

B.D.E.B.