
Hoy nos avisaron del fallecimiento de la madre de un viejo amigo, al estar a pocos kilómetros de Alicante, hemos bajado al tanatorio para saludarlo y acompañarlo un poco en ese triste momento.
No sé si me ha impactado más el fallecimiento de la madre (era una persona mayor ya) o el estado de él, no me refiero al malestar, dolor y tristeza, me refiero a lo demacrado que se encuentra y como en algún momento echó a perder su vida, una que pensábamos que podría ser maravillosa, pero sin embargo, de todo el grupo, él ha sido el que ha terminado mal.
Sus padres siempre le dieron de todo, incluido amor, me consta que lo adoraban, pero no le fue bien en el amor y eso junto al fallecimiento de su padre lo hundió.
Los que hasta entonces se consideraban sus amigos (sobretodo cuando les interesaba) le dieron la espalda cuando más los necesitó, y aunque sabía que podía contar con algunos de nosotros, no fue suficiente.
Encontró consuelo en unos brazos que le llevaron a dos relaciones, una con ella y otra con el alcohol, y a partir de ahí se separó de la poca gente que le seguíamos teniendo ese cariño que se le tiene a un amigo de la juventud.
Ha sido duro durante estos años cruzarnos y ver como iba cada vez peor, hablar con su madre y ver su tristeza, y verlo hoy ha sido un impacto fuerte, porque hemos pasado por delante de él y no le habíamos conocido, realmente una pena.
Y es que aún recuerdo al chico alegre que conocí hace años, el mejor amigo del que en aquel entonces era mi novio, con el que tantas veces salimos y compartimos, al que cada nochebuena íbamos a felicitarle las fiestas junto a sus padres.
Aquel chico que siempre fanfarreaba pero tenía un buen corazón, aquel que nos acompañó en tantos momentos importantes y nosotros a él, hasta el día que yo creo, decidió tirar la toalla y dejarse llevar, tiró por el camino fácil, o difícil…pero en el que se encontró ¿feliz? o algo parecido en ese momento.
A veces pienso si no se pudo hacer algo más, pero cuando la otra persona no quiere es complicado ayudar.
La imagen de hoy nada tiene que ver con aquel joven, destrozado por dentro y por fuera, pero si algo me ha llamado más la atención, ha sido una mirada vacía, sin lágrimas, unos ojos apagados mientras decía que no esperaba eso y que le había destrozado.
Si ayer hablaba de ayudar, he aquí la mejor prueba de que no siempre es posible hacerlo.
B.D.E.B.

Tu en tanatorio y yo conduciendo para traer a un joven junto al lecho de su hermana para poder despedirse. No siempre podemos amiga, pero tratamos de estar
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Que pena Manu, cuando es gente joven aún más. Hay cosas que se nos escapan, que no podemos remediar ni solucionar, pero al menos que estemos si nos necesitan.
Un fortísimo abrazo amigo.
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A veces tiramos salvavidas al mar que no encuentran destinatarios, a veces no tienen fuerza para usarlos, o les puede el orgullo, o… cualquier sabe. Pero no por eso debemos dejar de intentarlo, ¿verdad?
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Seguimos intentándolo, siempre habrá quien lo necesite y lo utilice, pero cuando no lo hacen y ves como se ahogan poco a poco, sientes una pequeña punzada
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Mucho ánimo y fuerza para él. Todo tiene solución. Y gracias a gente como vosotros, aún más.
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Muchas gracias Klauss, espero que salga de esta, que se deje ayudar por alguien y termine bien, porque verlo así es duro.
Un fuerte abrazo.
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Ojalá se dé cuenta de que necesita ayuda. Ese es el inicio de toda recuperación. Lamentablemente no podéis hacer nada hasta que el se dé cuenta de su adicción y de la ayuda que necesita. Todo saldrá bien. Un abrazo.
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