
Sintió un pequeño aleteo en su tripa, así cómo se sienten las mariposas cuando te enamoras de verdad, la sensación fue muy parecida y la emoción que sintió en ese momento aún mayor. Se quedó tumbada por un rato para prestar atención a ese aleteo que tanto le había gustado, tan feliz le había hecho sentir.
Semanas después ese aleteo se convirtió en movimientos un poco más fuertes, lo sentía, empezaba a notar a cada momento que estaba ahí, en su interior y era algo maravilloso sentirlo, por mucho que le habían dicho la realidad superaba todo, ese sentimiento era muy difícil de explicar y hasta que no lo sientes en tus carnes no puedes saber lo feliz que te pueda hacer.
Y llega el día en que abrazas tu tripa, quieres que él note ese abrazo, de repente un pequeño bulto a un lado, ¿será una mano, un pie? acaricias con la mano, presionando un poco para que lo note, esa primera caricia, responde y aprieta en otro lado, se convierte en un juego, el «bultito» va cambiando de lado mientras tú vas detrás con tu mano acariciándolo una y otra vez.
Momentos maravillosos, sólo entre tú y él, en breve ya no volverán a suceder, es necesario jugar a cada día, una vez llegue a este mundo seguiréis unidos por un lazo muy importante y fuerte pero esas sensaciones no las volverás a tener, llegarán otras también muy fuertes, podrás tenerlo entre tus brazos, acariciarlo suavemente y jugarás de otra manera con él.
En tu recuerdo quedará siempre esa primera caricia, ese primer juego.
B.D.E.B.

Nacer incluso antes de nacer, maravilloso.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Desde el minuto cero empiezas a querer esa vida más que la tuya y cuando empiezas a sentirla es otro nivel, inexplicable.
Sonrisas Joiel.
Me gustaLe gusta a 1 persona
bonito!!!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muchas gracias O.
Saludos.
Me gustaLe gusta a 1 persona
un placer
Me gustaLe gusta a 1 persona