Momentos

Momentos

Ayer un amigo me dijo algo que me pareció muy bonito, me dijo «eres muy grande» y yo lo primero se lo agradecí y le dije que hacía las cosas porque él y otra amiga se lo merecían, no creí haber hecho nada importante para recibir esas palabras y ya me quedé todo el día pensando.
Yo creo que no soy grande, sólo que la vida es pequeña, o se me hace pequeña. Faltan momentos para compartir con los amigos, siempre vamos corriendo de aquí para allá y cuando nos damos cuenta la vida pasa 1, 3, 5…20 años para volver a juntarnos todos, o parte al menos, todo ese tiempo ha tenido que pasar, y en parte me siento un poco culpable ¿por qué no hicimos por vernos antes? Pues no lo sé, solo sé que desde que hemos vuelto a retomar el contacto, desde que la vida nos ha vuelto a cruzar los caminos, estoy deseando que llegue el sábado y reencontrarnos por fin.
Se me hace pequeña porque me faltan muchas conversaciones por mantener, muchos abrazos por dar, muchos cafés por tomar, y ¿por qué no? muchas fiestas por celebrar.
Se que después del sábado haré lo posible por juntarnos más a menudo, porque a los que tengo cerca los veo habitualmente pero a los que tenemos lejos siempre es algo más complicado, así que pondré todo lo que esté en mi mano para que no dejemos pasar tanto tiempo.

Deseando que llegue el sábado para reencontrarnos.

B.D.E.B.

Soñé

Soñé

Soñé que llegaba ese momento,

que algo crecía en mi interior.

Soñé con ver tu carita,

por primera vez.

Soñé con tu sonrisa,

con tu tierna mirada.

Soñé con tu manita sujetando mi dedo

y acariciar tu suave piel.

Soñé con tenerte entre mis brazos,

dormirte meciéndote

y cantando una nana.

Durante tanto tiempo lo soñé…

Que cuando se hizo realidad,

en una noche de luna menguante,

pensé que seguía en un sueño.

B.D.E.B.

Media vida

Media vida

Hoy mi hijo pequeño (muy majo él) me ha recordado que ya voy por la mitad de mi vida (siendo muy muy optimista) y justo me ha recordado que no hace mucho comentaba eso mismo con dos de mis amigas (de las que están)

Hablábamos de las cosas que a estas alturas son más importantes, y principalmente de a quiénes tenía claro que quería tener a mi lado.

Cuando somos unos chavales le damos importancia a un montón de cosas que con el paso del tiempo vemos que no la tienen tanto y también nos pasa con las personas, que las creemos importantes en nuestra vida y a la primera de cambio te dan la espalda. Pero luego resulta que quién estaba ahí, sin hacer ruido, sin hacerse notar ha sido quien ha estado contigo cuando más lo has necesitado.

Entonces llegas a una edad en la que te das cuenta de lo importante que es el disfrutar del día a día, de los pequeños momentos que la vida nos regala, de un paseo, un amanecer o un atardecer, de una bonita luna o tumbarse a ver las estrellas.

Te das cuenta de que sólo quieres a tu lado a quien se preocupa por ti, a quien se alegra de verte, con quien puedas compartir una buena conversación, quien te cobija en un abrazo cuando más lo necesitas y sale a bailar contigo cuando hay algo que celebrar

Y la verdad que no se si me quedará la mitad de la vida (lo dudo mucho) o quizás un cuarto pero si que tengo claro de lo que quiero disfrutar y a quienes quiero tener a mi lado.

B.D.E.B.

Esta una de las cosas que quiero disfrutar, que me hace mucho bien.
Tatuajes

Tatuajes

Empieza la semana de San Valentín y me ha llamado la atención que varias cuentas a las que sigo, y alguna publicidad que te sale por las redes, están anunciando ofertas para hacerte un tattoo en pareja por «x» dinero.

Hace muchos años me hice el primero, algo significativo (todos los que llevo tienen algún significado) y pensé que sería el único hasta que hace algo más de un año mi hijo mayor nos pidió hacernos uno familiar y accedí por él. Eso sí, sin nombres, porque algo que siempre he tenido claro es que no me tatuaría nunca el nombre de mi pareja (él también opina cómo yo).

No quiere decir eso que no le quieras (a mi parecer) pero la vida da muchas vueltas, más de las que nos imaginamos y creo que si el día de mañana cada uno toma un camino distinto y rehaces tú vida, a la persona que entre en la tuya no le apetecerá mucho ver el nombre de tu «ex» siempre ahí, por supuesto respeto a quien lo hace pero muchas veces son chicos jóvenes que hoy están muy enamorados y mañana…

Bueno, también me ha salido otra publicidad que decía que si no tenías pareja te podías tatuar con amigos, cosa que también me ha llamado la atención, a ver que tatuarse entre amigos lo mismo lo entiendo y me parece bonito pero lo que me ha chocado es de nuevo lo mismo, que si tienes pareja toca  compartir el tattoo.

Ahora también es cierto que la eliminación de tatuajes por láser es cada vez más fácil y menos costosa que antes, así que si el amor no dura toda la vida pues también puedes eliminarlo de la piel.

El problema está cuando ese nombre lo llevas tatuado en el corazón, de ahí no se puede eliminar…

Saludos.

La casa… El hogar de mis sueños

La casa… El hogar de mis sueños

Escribe sobre la casa de tus sueños.

La casa de mis sueños estaría sin duda al lado del mar, dónde todos los días se pudiera ver el amanecer reflejado en el agua.

Tendría una piscina, porque en casa son más de piscina que de playa, también tendría una barbacoa para disfrutar con los amigos, para mí esas dos palabras «barbacoa y amigos » van siempre de la mano. En la parte delantera habría un precioso jardín, aunque cada semana me tocara ir al vivero  (por más que las cuido, no tengo buena mano con las plantas).

Y una cocina grande, la mía es enana y se queda pequeña con mi pasión por cocinar, me falta mucho espacio para dar rienda suelta a esa afición.

Las habitaciones, tendría alguna de más porque me encanta tener invitados en casa, no es necesario que sean muy grandes, al igual que el resto de estancias (luego hay que limpiar).

Esa podría ser la casa de mis sueños pero ¿acaso importa?

Mejor pregúntame cómo sería el hogar de mis sueños, una casa es una fachada, un conjunto de ladrillos y cemento más o menos grande, más o menos bonito.

El hogar de mis sueños sería, un sitio cálido dónde se respirase tranquilidad, dónde la felicidad superase con creces a la tristeza, dónde siempre hubiesen sonrisas y muy pocas lágrimas.

Un lugar dónde reinase el amor, los abrazos, los besos, los te quiero (los que salen del corazón). Un lugar dónde todo el que venga a aportar (más cariño) será bien recibido y dónde se le acogerá cómo a uno más de nosotros. No hay habitación de invitados pero siempre les cederemos una de las nuestras, la cocina es enana pero se guisa poniendo pasión y cariño en cada plato.

Ese sería el hogar de mis sueños, estoy cerquita, se parece bastante pero creo que la perfección no existe, por eso son sueños, aunque hago o hacemos todo lo posible porque sea así.

Siempre, siempre, la fachada no es tan importante como el interior.

Feliz domingo.

B.D.E.B.