
En alguna ocasión ya lo he comentado que soy una persona sincera, no me han gustado nunca las mentiras y quizás por eso no sé mentir y no es que pretenda hacerlo, pero a veces cuando alguien te dice «sígueme la broma», pues a mí enseguida se me nota que lo qué están contando no es cierto (no sé si me he explicado porque hoy me he levantado un poco espesa).
El caso que a veces hay cosas que guardamos y no las contamos por no molestar o hacer daño a otra persona y bueno pues eso se puede interpretar también como una mentira o un engaño, aunque lo único que estás haciendo es no contar la verdad pero depende como se mire pues casi es lo mismo.
Y esa verdad, te va pesando y a cada vez más, hasta que llega el momento que tienes que sacar todo de dentro y soltarlo porque sólo así puedes volver a ser tú, porque al final se convierte en un lastre que vas arrastrando y sin darte cuenta te hundirás con él.
Aunque a veces nos cueste hay que hacerlo, contar la verdad y es posible incluso que no tenga tanta importancia para el otro cómo tú te empeñas en dársela, quizás porque a ti lo que más te pesa es no haberlo contado antes pero ahora tienes que hacerlo, sobre todo para volver a ser la persona sincera que siempre has sido, para volver a ser tú.
B.D.E.B.

Aligerar ese peso, es sano para ti y para el otro, porque solo siendo de verdad la vida es auténtica. Gracias por esa reflexión 🫂🫂☕☕
Me gustaLe gusta a 1 persona
Siempre con la verdad por delante y sinceridad ante todo.
🫂🫂☕️☕️😘
Me gustaLe gusta a 1 persona
Mi problema con la mentira es que tengo muy mala memoria, así que prefiero decir la verdad siempre que pueda… Pero no, no siempre se puede, si haces daño sin aportar nada, casi mejor mentir, ¿no?
Me gustaLe gusta a 1 persona
Uff, no sé yo, si luego se enteran igualmente quizás sea peor. No sabes nunca y ante la duda siempre la verdad.
Saludos Beauseant.
Me gustaMe gusta