Animales

Animales

¿Con qué animal te identificas? ¿Por qué?

A veces sería un delfín para vivir en ese lugar que tanto me gusta y tanta paz me trae. Me resulta un animal simpático, divertido y es bonito verlos en el mar, siempre en manada.

Otras veces soy leona, cuando se trata de defender a mis cachorros de todo mal, de que alguien les quiera hacer daño, pero a ellos también les enseñé a no ir haciéndolo al resto.

Quizás en algún momento quise ser un ave, para volar muy alto y observar todo desde arriba, así es posible que los problemas fueran más pequeños. Pero nunca un ave que se pose en tu hombro y te mire por encima de él, eso no va conmigo.

Y también me gustaría ser un perro  y aterrizar en una casa que me llenen de juegos, de cariño, caricias a cada vez que las pida y tumbarme en las piernas de mi dueña mirándola a los ojos, con esa mirada sincera, así como hacía el mío conmigo.

B.D.E.B.

Abrazo

Abrazo



El abrazo es un abrigo,
que no solo calienta el cuerpo,
también calienta el alma

El abrazo es aquello
que hace que sobren las palabras

El abrazo reconforta
Estás sentado y llega alguien por tu espalda, te abraza y te besa en la mejilla (amistad pura)
Ese pequeño que se abraza a tus piernas, porque si no te agachas no llega más arriba…aún así, notas su calor, y si te agachas, rodeará tu cuello con sus diminutos brazos.

En un abrazo hay «un te quiero»
(Mirada, ojos brillantes, sonrisa y los dos os acercáis un abrazo suave incluso con alguna caricia)

Un «te he echado de menos»
(Ves llegar a la otra persona, sonreís y os acercáis rápidamente a echarse uno en los brazos del otro)

Y hasta un «lo siento»
(Os miráis a los ojos, arrepentimiento, «anda ven» te acercas rápidamente y abrazas bien fuerte, hasta puede ser que rompas a llorar)

En los brazos adecuados nos sentimos protegidos
Nada ni nadie puede hacernos daño

Muchos tipos de abrazos,
Muchos significados

Cálidos, fuertes, sinceros, dejando fluir todo lo que llevamos dentro.

B.D.E.B.

Hoy, ¿mañana?…

Hoy, ¿mañana?…

Hay veces que no llego a entender el porqué no podemos ver más allá de lo que tenemos delante de nuestras narices, que hacemos las cosas sin llegar a profundizar en ellas.

Hoy después de tener una pequeña discusión con mi hijo adolescente, me doy cuenta de que no ven más allá, no se dan cuenta de las cosas importantes, y el problema es que cuando se quieran dar cuenta, lo más probable es que sea demasiado tarde.

Y el problema está que (no sé si será bueno o malo) pero estoy en un momento de la vida en que no tengo ganas de discusiones, ni de convencer a nadie de que haga algo que parece que no le apetece, por mucho que yo sepa que después se arrepentirá de no haberlo hecho y lo que es peor, ya no podrá hacerlo y le pesará siempre (más de uno lo hemos pasado y sabemos lo que es).

Hoy ha sido cómo esa gota que colma el vaso y dices hasta aquí, el caso es que últimamente esto lo estoy haciendo en varios sentidos y no sé si es porque con los años te vas cansando ya de algunas situaciones que se repiten y ya te «aburren» o quizás que últimamente tenga mucho más tiempo para pensar, incluso las dos cosas pueden ser.

Lo que si tengo claro es que hay algunas cosas que yo voy a seguir haciendo porque el tiempo se acaba y hoy están aquí, pero mañana quizás sea tarde para estar con ellos.

Así que sin más, hoy iré a visitarlos, a pasar un rato con ellos y el que quiera de corazón que me acompañe y el que no, pues lo siento mucho pero sé que después llorará el no haberlo hecho.

B.D.E.B.

A ti mujer

A ti mujer

A tí mujer
Que cada día peleas por seguir adelante
Por llevar una casa, un trabajo, una familia…
Y puedes con todo
Porque naciste de una mujer fuerte qué fue tu ejemplo a seguir
Porque no tiene que ser un 8 de marzo que se valore el esfuerzo
Tiene que ser cada día
Porque la lucha es a diario
El esfuerzo es a diario
Y el trabajo también lo es
Por aquellas que nos allanaron el camino
Por aquellas que se alzaron por primera vez
Porque era preciso decir que estamos aquí
Pero eso sí,
Sin necesidad de echar por tierra a nadie
Feliz día a todas
B.D.E.B.

Nieve

Nieve


Recuerdo vagamente que de pequeña, mi padre junto a un amigo que tenía una niña de mi edad, nos llevaron a la sierra de Aitana, de los pocos sitios de aquí de Alicante que cuando nieva cuaja algo y ahí está media ciudad con los niños para divertirse un poco, ahora ya pocas veces se puede ver.
El poco recuerdo que tengo de ese día es que hicimos un pequeño muñeco de nieve y lo queríamos bajar en el coche para enseñárselo a nuestras hermanas pequeñas que no habían venido con nosotros, claro está, a nuestros padres no les pareció buena idea.
Después de ese día pasaron muchos años antes de que volviera a ver la nieve de nuevo,  fue con diecinueve años en un viaje a Estrasburgo que organizó el Instituto Valenciano de la Juventud para visitar el Parlamento Europeo.
Un grupo de mis amigos de clase dijeron de ir y al final yo también pude acompañarles.
Era un viaje en autobús, así que imaginaros la de horas de trayecto, pero yo igualmente estaba emocionada, era la primera vez que viajaba fuera de España y ¡una semana!, lo más que había estado era de campamento un fin de semana, nada que ver.
Y que semana, desde el minuto uno lo pasamos genial, allí no había mucha fiesta que digamos, recuerdo que el restaurante donde cenábamos como llegásemos a las 9 de la noche ya no nos daba tiempo ni a tomar café, pero no importaba, la fiesta, siendo jóvenes cómo éramos, se montaba en la habitación.
Cuando llevábamos allí unos cuatro días, comenzó a nevar, una experiencia más, nunca había visto nevar y me pareció maravilloso, fue la primera vez y parece que tendría que recordarlo siempre porque empezó y ya no paró…
Aquello era precioso y divertido, ibas a hacerte una foto y te llegaba la nieve casi por la rodilla  pero el problema lo tuvimos cuando tocaba regresar a casa.
Cuando el autobús llegó a un pueblo cerca de la frontera, avisaron que las carreteras estaban cortadas por la nevada y no se podía volver a España, al menos en dos o tres días, suponiendo que no empeorase el tiempo. A través de la embajada nos asignaron un hotel con pensión completa y allí nos quedamos unos días más.
Esos días que estuvimos allí, había gente asustada que lloraba porque no podíamos volver, yo en cambio (cosa extraña en mi) miré el lado bueno…
Teníamos unos días más de vacaciones a gastos pagados.

Estas son algunas imágenes de aquel viaje tan estupendo.