Mi sitio

Mi sitio

-¡Ven,sígueme! Le dijo la chica a su amigo

-¿Dónde vamos?

-Tú sólo sígueme y no preguntes, es una sorpresa.

-Está bien. Dijo el resignado y comenzó a caminar al lado de su amiga.

El camino por el que andaban, era completamente nuevo para él, nunca había estado en ese lugar. Era un camino empedrado y a su alrededor montañas, sin árboles, sin nada de vegetación, sólo tierra y piedra por todos lados.

De repente el chico se fijó que su amiga llevaba una mochila, era algo grande y se veía pesada.

-¿Qué llevas ahí? ¿Tiene pinta de pesar?

-No hagas preguntas y no te preocupes, es necesario que la lleve, tú sólo sígueme que ya falta poco y pronto entenderás todo.

Y así continuaron por el camino, andando uno al lado del otro en silencio, sin más preguntas, aunque al chico la curiosidad le estaba comiendo por dentro pero hizo caso a su amiga, confiaba en ella.

Un rato más tarde, se comenzaron a ver a los lados del camino algunas plantas,

– por fin algo de verde, pensó el chico .

Conforme seguían caminando cada vez cambiaba más el paisaje, se hacía más agradable con un camino menos empedrado, más plantas e incluso algún árbol se dejaba ver. A la chica se le notaba cansada, pero continuaba caminando sin permitir que el peso y el cansancio le impedieran hacerlo.

El camino comenzó a ir hacia abajo, no se observaba aún lo que había y ellos comenzaron a descender, a los pocos minutos llegaron al lugar.

-¡Que maravilla de lugar! Dijo él asombrado

-Ven sígueme, vamos a sentarnos junto al lago. Le dijo ella

Era un paisaje maravilloso, un lago en el centro, césped a todo alrededor, todo lleno de flores, de vegetación, de árboles de todo tipo. Un lugar donde se respiraba paz, donde uno era capaz de llegar y no te daban ganas de irte nunca.

La siguió hasta que llegaron justo al borde del lago, ella se sentó y cuidadosamente él hizo lo mismo, justo al lado de ella, entonces ella se quitó la mochila que había cargado durante todo el camino. La dejó a su lado y la abrió y su amigo se quedó atónito con lo que había en el interior, estaba llena de piedras! Ella fué cogiendo una a una y lanzándolas al lago, su amigo no terminaba de entender la situación y ella le explicó. Esta mochila la llevo a diario y poco a poco la voy cargando de piedras, cuando ya no puedo con el peso, vengo aquí, a este lugar tan especial y las voy lanzando todas, de manera que cuando salga de aquí la mochila ya no pesa nada, no lleva ninguna carga y el dolor de llevarla a cuestas ha desaparecido.

-Este es mi sitio y te invito a que si alguna vez eres tú quien lleva esa mochila cargada, puedas descargarla aquí, yo estaré a tú lado.

Él le dió un abrazo y emprendieron el camino de vuelta a casa, libres de peso y con una increíble sensación de paz.

*Bienvenido/a a mi sitio, hace casi un año que lo creé y cada día estoy más feliz de haberlo hecho.

B.D.E.B

Hace unos meses escribí esta entrada porque me sentía un poco culpable, había gente importante para mí que no sabía de la existencia de este blog y pensé en que podía ser una bonita forma de explicarles, que tenía un blog y el porqué del mismo.

Hoy me vino a la cabeza ese día, lo sorprendidos que se quedaron, aunque me consta que no suelen leer lo que publico, cosa que no me incomoda porque yo en ese momento lo quise contar porque no me gusta ocultarles cosas a la gente que quiero.

Así que aquí os dejo la entrada, algunos puede ser que ya la hayáis leído y otros no, espero que os guste.

Un abrazo.

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