Los años pesan…

Los años pesan…

Ya estamos a 24 de junio, esta noche a las doce se empezarán a quemar los monumentos y terminará todo un año más.

Cada año que va pasando noto que cuesta un poquito más aguantar hasta el último día, son días de mucho trajín, mañana, tarde y noche, y cada vez necesitas más un ratito de descanso para poder seguir la fiesta.

Años atrás cerrábamos barracas y racós (son los lugares donde nos reunimos para la fiesta y hay música hasta altas horas de la madrugada), íbamos a comprar chocolate con churros y algún día hasta hacíamos una «despertá» (ir por el barrio haciendo un desfile a primera hora de la mañana, con música y petardos). Pero éramos más jóvenes y nos guste o no, los años van pesando.

Ahora en terminar la fiesta, necesitas varios días para recomponerse, como yo digo, «para volver a ser persona»,  el cuerpo va notando el cansancio acumulado de tantos días y la falta de horas de sueño aún lo hacen menos llevadero hasta tal punto que a veces tienes ganas de que llegue ya el momento de quemar la hoguera y dar por finalizados esos días por los que pasas todo un año trabajando.

Cuando veo a los chavales que no paran, sin siesta ni nada y tienen pilas para rato, se les hace cortos estos días, me acuerdo de cuándo me pasaba como a ellos, pero los años pasan y pesan y aún tenemos que dar gracias que año tras año podamos seguir disfrutando aunque el aguante sea cada vez menor.

Así que en poco más de dos horas todo habrá terminado y por fin podremos descansar y coger fuerzas de nuevo mirando ya hacia el año próximo.

B.D.E.B.

Alejando(me)

Alejando(me)

¿Cómo te cuidas?

Creo que no se trata sólo de cuidarse físicamente, mentalmente es también muy necesario, más de lo que creemos, si uno se encuentra bien, ayudará ese estado de ánimo a seguir una dieta, hacer ejercicio, etcétera, pero si te encuentras «de capa caída» no te apetece nada.

Y para cuidarme trato de alejar(me) a la gente que no me aporta nada, a esa gente que lo único que hace es robarte energías, quitarte la sonrisa en lugar de ponértela y haciendo que tus días sean grises y no tengan ese brillo del sol.

Alejar(me) de situaciones que me pongan en tensión, en las que a veces ese tipo de personas te meten sin tú darte cuenta, porque les gusta enredarlo todo y a todos.

A lo largo de los años vas descubriendo que hay quien siente envidia de la felicidad de los demás, pero no una sana sino una envidia mala y hacen lo posible por intentar destruir eso que ellos no tienen. Por supuesto siempre lo hacen a las espaldas, le dan la vuelta a todo para intentar conseguirlo, digo intentar porque ya conté que soy muy observadora y a muchos de ellos los reconoces antes de que lo intenten y en ese preciso instante los alejas de tu lado.

Otra manera de cuidarme es tener cerca de mí a todos aquellos que me hacen bien, de una u otra forma  y por supuesto cuidarlos, mimarlos, conversar, reír, compartir opiniones, en definitiva aportar siempre y a esas personas acercar(las) a mi lado porque sin ellos, sin vosotros, sin ti… mi felicidad no sería completa.

B.D.E.B.

22 de junio

22 de junio

De nuevo hoy es tu cumpleaños, siempre me decías como era posible que me acordara año tras año sin necesidad que nada me lo recordara, ¿por qué será? Cuando una persona es importante hay fechas que se quedan grabadas.

Creo que desde el año que te conocí, no fallé ni uno solo en hacerte una llamada para desearte un feliz día, hasta ese día, cuando todo se estropeó y aunque yo no tuve nada que ver tú decidiste romper con todo.

Ya no hubieron respuesta a los mensajes, ni contestación de llamadas, no hubieron abrazos de reencuentros ni de despedida, ni ratos de largas conversaciones y confesiones, ni ratos de risas con esas bromas tuyas que sólo a ti te consentia, ya no hubieron 22 de junio en los que recibieras con alegría mi felicitación, nunca más quise llamarte o escribirte ese día, por si acaso te lo estropeaba.

Pero tengo que decirte amigo, que a cada año sigo recordando este día, y aún mantengo la esperanza de que un año pueda volver a felicitarte, a abrazarte, a reír contigo… a ser tu amiga.

B.D.E.B.

Cocinar con cariño

Cocinar con cariño

¿Qué comida te transporta inmediatamente a tu infancia?

Una olla enorme, roja y vamos agregando los ingredientes, por último cubrimos con agua, añadimos sal, no hay medidas, directamente con la mano ya acostumbrada a la necesaria, y ahora sí al fuego, cuando hierve bajamos la llama (la lumbre le llamáis vosotras), y a fuego lento durante un par de horas.

Cuando ya va a estar, preparamos lo siguiente en un cuenco grande, uno a uno todos los ingredientes y con la mano vamos amasando, esas manos castigadas de trabajar en el campo, arrugadas, pero suaves para  acariciar nuestros pequeños rostros cuando vamos a visitaros.

Les damos forma y añadimos al guiso junto a unas patatas, medianitas, peladas, pero enteras y ponemos a cocer durante una media hora más.

Mientras tanto todos los primos correteamos y tú junto a nuestros padres vais organizando esa mesa larga, esa que tanto echo de menos, esa que desde hace muchos años ya no se ha podido volver a llenar.

Tu hija heredó ese don tuyo con la cocina y también lo preparaba, ahora ya no se acuerda… pero tuve la suerte de que me enseñara antes de olvidarlo, mis hermanas y yo aprendimos y ahora nos toca a nosotras, ¿pero sabes?

Creo que nunca podremos igualar aquel sabor…

B.D.E.B.

Empezar.

Empezar.

Hoy comienza todo, aunque la fiesta en sí empieza mañana, hoy ya han empezado a traer las vallas, mesas, sillas, etcétera para comenzar a montar lo que será por unos días nuestra segunda casa.

Ya desde ayer vamos preparando cosas, comiendo y cenando juntos algunos, los que estamos de vacaciones o casi…y esta tarde han traído también los monumentos, ver la cara de los niños emocionados cuando descargan su hoguera infantil y se ponen a colocar la arena y piedrecitas para decorar, es una parte bonita de estos días.

Desde bien pequeñitos les gusta ayudar a «plantar» el monumento, a decorarlo y ver que «ninot» (muñeco) es su favorito, leer los carteles de la explicación, hacerse fotos…

Es su comienzo en la fiesta, y es cierto que a los padres les tiene que gustar para transmitir esa emoción a los hijos, como en cualquier otra cosa, pero muchas veces son ellos los que deciden que quieren estar en la fiesta, cuando pasan por allí y ven a los otros niños, les llama y también quieren participar.

Empezar, aunque realmente sería más bien terminar, porque todo el año estamos trabajando y estos días, después del día de hoy, toca ya disfrutar del esfuerzo de todos estos meses atrás.

B.D.E.B.