La batalla de la vida.

La batalla de la vida.

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Hace un tiempo escribí una entrada «La vida no es un cuento de hadas» donde contaba lo qué esperamos de la vida desde que somos niños, y lo que realmente sucede, no siempre las cosas salen cómo uno las ha soñado, aunque a veces luchemos y peleemos porque así sea, muchas de esas batallas las perdemos.

Cuando todo eso pasa nos desanimamos, desesperamos, nos cansamos de luchar y quizás pensamos incluso en tirar la toalla (yo la primera), pero por alguna razón finalmente no lo hacemos, de nuevo nos volvemos a poner en pie, a veces con una coraza para no salir malheridos de nuevo y seguimos batallando.

¿Qué nos impulsa a hacerlo? Puede ser la gente que tengamos alrededor (familia, amigos, compañeros…) o quizás una vocecita interior que nos anima a volver a intentarlo, a no perder esperanza, a ver la vida desde otro punto de vista donde lo que consideramos vital puede que no lo sea tanto y necesitemos darle la vuelta a las cosas. Porque cada cual le damos más valor a unas cosas que a otras y es posible que llegado ese punto necesitemos cambiar nuestras prioridades.

Quizás sea el momento de disfrutar de otras cosas, de batallas que sí hemos ganado y no le hayamos dado el valor que tiene porque seguimos luchando por un imposible. Y quien sabe si mientras vamos disfrutando de todo ello, es posible que sin llegar a luchar volvamos a encontrar algo o alguien por quien ilusionarnos de nuevo y entonces la batalla será contra nosotros mismos si arriesgarse o no, si va a merecer la pena, pero siempre la merece. Una ilusión nueva es una nueva oportunidad de ser felices.

Esa felicidad tan ansiada, para cada uno de manera distinta, pero por la que peleamos durante toda la vida y aunque a veces ganamos y otras perdemos, se trata de plantarle cara a la vida, de disfrutarla y seguir peleando hasta que sea ella misma la que nos gane la batalla.

B.D.E.B.

Encontrar el momento

Encontrar el momento

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No siempre es el momento adecuado para hacer o decir ciertas cosas, según para qué, tenemos que buscarlo, encontrarlo y una vez hecho, entonces echar adelante.

Encontrar el momento para mantener esa conversación tan «delicada» que sabemos que a la otra persona le puede molestar, o herir, o enfadar… aunque dependiendo de lo que tengamos que decir, quizás nunca haya un momento adecuado para ello.

Buscar ese momento para realizar una tarea que no tiene prisa y así no interrumpir nuestra rutina del día a día.

O puede ser que busquemos el momento para organizar algún evento y que pueda acudir la mayor cantidad de gente posible.

Para muchas cosas hay que buscar cuál es el momento adecuado, para otras no es necesario… cualquier momento es bueno para…

Mantener una larga y agradable conversación delante de una taza de café.

Dar un abrazo fuerte y cálido a la vez.

Sonreír a esa persona mirándole a los ojos.

Besarnos….

B.D.E.B.

Recta final

Recta final

Se acerca ya la recta final del curso y yo estoy casi cómo los estudiantes  agotada y ansiosa de que termine el curso (aunque a mí aún me falta un mes más que a ellos para las vacaciones), pero parece que ya cuando los chavales traen las notas y terminan las clases yo ya descanso.

Aunque intente desde hace un tiempo hasta aquí, dejarlos un poco a su aire y intentar que los nervios sólo los pasen ellos (a mí ya me tocó en su momento), cuando empiezan los exámenes finales no puedo remediarlo, hasta que no tienen los resultados no respiro tranquila.

Hace unos años atrás era peor aún porque el mayor tuvo una temporada mala y yo me lo tomé a la tremenda, y al final todo fue bien y cambió por completo hasta llegar a la universidad (en secundaria no quería seguir estudiando).

Así que esta recta final de curso para ellos y de nervios para mí, unida al calor que hace ya por aquí, me tiene un poco agotada y con ganas que pase rápido, aunque teniendo en cuenta que este mes tampoco vamos a parar con las fiestas, seguramente pasará antes de que nos demos cuenta.

Las tan deseadas vacaciones están a la vuelta de la esquina, cuando empiezan las de ellos es casi como si empezaran las mías y un mes después estaré disfrutando del camping y ahí llegará el relax.

Mientras tanto siempre nos quedan los paseos por la playa.

B.D.E.B.

Perderte

Perderte

¿Qué miedos has vencido? ¿Cómo lo hiciste?

Esperaba día tras día y mientras desesperaba.

Habían lágrimas, enfados, nervios y no servían de nada, las situaciones se repetían.

Fueron tardes en soledad, noches de soledad, sólo mías…

Desde cada lado las cosas se ven distintas, uno sufre, él otro no se da cuenta.

Con el tiempo uno se acostumbra, ya no hay lágrimas.

Se repite de nuevo, otra noche de soledad…ya no hay nervios.

Hoy vuelve la misma situación, sin enfado.

¿Qué ha cambiado?

Vencí el miedo a perderte.

¿Cómo lo conseguiste?

Tú me ayudaste a vencerlo.

B.D.E.B.

Bienvenido junio

Bienvenido junio

Y llegamos a ese mes que para un gran número de alicantinos significa tanto.

Desde bien pequeña cuando llegaba el mes de junio, más que por las vacaciones del cole, siempre he sentido algo especial por este mes y es que junio para mí es símbolo de fuego, pólvora, música y hermandad.

Hay mucha gente que no lo entenderá, porque no a todo el mundo les gusta la fiesta, hay quien la disfruta desde fuera, quien está deseando que termine, hay gente incluso que aprovecha estos días para irse fuera y quienes la disfrutamos desde dentro y con pasión, una pasión que la mayoría de veces pasamos de padres a hijos y que en mi caso por ejemplo, casi disfruto más viendo a ellos como las viven, principalmente el pequeño que es el que más ha heredado esa pasión.

Hoy es el pregón de fiestas, hoy da comienzo todo y a estas horas mientras disfruto de una horchata fresquita, espero el comienzo de ese desfile, de ver a mi pequeño en su primer desfile como presidente infantil, seguro que emocionada, y una vez lleguemos a la plaza del ayuntamiento, escuchar ese pregón de fiestas y las palabras:

Alacantins, alacantines, ja estem en Fogueres!!

B.D.E.B.