Detalles que llegan

Detalles que llegan

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Hace ya años que conozco a esta pareja, siempre han sido agradables, cercanos pero la relación era estrictamente en el mundo de la fiesta, si hacíamos cosas juntos era porque las organizaba la comisión de fiestas e íbamos la gran mayoría.

Desde hace casi un par de años esto empezó a cambiar, empezamos a tomar algo por ahí alguna tarde, luego llegó alguna que otra cena ya por nuestra cuenta, algunos viajes de fin de semana, Córdoba, Granada, a fallas en Valencia, visitas de ellos al camping… se fue creando poco a poco una amistad.

Ya las salidas se han ido haciendo más habituales y encima nuestros chicos, el mayor mío y el pequeño suyo, se han hecho amigos también y de vez en cuando salen juntos, parece como que todo nos ha unido un poco más.

Ella sufrió conmigo en esa temporada que he pasado tan mala, me acompaña de vez en cuando en algún paseo por la playa y bueno, pues se está convirtiendo en una buena amiga, lo que hablaba ayer del instinto, en poco tiempo le he visto que es de las que están, a pesar de tener pensamientos muy diferentes en algunas cosas, nos respetamos mutuamente y eso no separa, que no siempre es así con todo el mundo.

Este sábado hemos programado una salida a cenar para celebrar varias cosas, entre ellas su cumpleaños que fue la semana pasada, ayer quedamos para tomar algo y dar un paseo por la playa y le llevamos su regalo de cumpleaños y ella se sorprendió y me dijo «te has adelantado» yo no entendía y sacó una pequeña bolsita de tela del bolso, en ella había unas pulseritas de hilitos de colores y me dijo, «esto lo compré el otro día y te lo pensaba dar el sábado, son unas pulseras de la amistad, es una para ti y otra para mí».

La pulserita (en la foto se ve) es un detallito muy mono, pero realmente es su significado lo que más me importó, fue algo así como el sello de una amistad, decir «aquí estoy siempre que lo necesites», llamarme tonta pero creo que ya os hacéis una idea de que así soy yo, nuevamente emocionada.

Y es que después de llegar a casa y acostarme, estaba dándole vueltas al tema, este año empezó muy mal para mí, lo continué no mucho mejor, pero así como me han quitado cosas, la vida me está llenando de buena gente a mi alrededor, quizás para que me ayuden a llevar las cosas o quizás porque no todo tenía que ser malo, pero os aseguro que anoche me acosté de nuevo feliz.

Como estas pequeñas cosas quieren decir tanto, creo que aunque a veces se va la cabeza y piensa justo lo contrario, soy muy afortunada y ellos y tú y tú también, tenéis parte de esa bonita culpa.

Feliz fin de semana.

B.D.E.B.

Instintos y emociones

Instintos y emociones

¿Qué cosas crees que mejoran con la edad?

Una de las cosas que creo que mejoran, es nuestro instinto y otra la intensidad de nuestras emociones.

Con el paso de los años, quizás por las experiencias vividas, cada vez distinguimos antes lo que nos hace bien y lo que no, a quienes merece la pena tener a tu lado y quienes bien lejos de ti.

Todas esas situaciones, cosas o personas (no voy a decir que restan, porque hoy me dieron una «lección», no mezclar los números con las letras), diremos que oscurecen el alma, tu corazón, todo aquello que llega a ti para hacerte daño, empiezas a distinguirlo y lo alejas todo lo que puedes, o le cierras la puerta para que no pueda entrar, para que se quede fuera y no dañe las cosas bonitas.

Y así mismo comenzamos a reconocer aquello(s) que necesitas en tu vida, lo(s) que le darán luz, te acompañarán en el camino ya sea llano o con cuestas y te darán la mano cuando la fuerza se agote. Los reconocerás cada vez más fácil, aunque tengan muchas cosas diferentes a ti pero siempre hay otras más importantes que harán que conectéis, que lleguéis el uno al otro y que esa persona esté presente a cada vez que ocurra algo importante en tu vida.

Y después está la intensidad de las emociones, cuando somos jovencitos (porque a pesar de la edad, el espíritu joven lo seguimos teniendo), creemos que se nos acaba el mundo con nuestros sentimientos pero pasamos de un extremo al otro, igual que queremos dejamos de hacerlo y, a mi modo de ver, muchos de esos sentimientos son pasajeros, no son tan intensos como creemos que son, y con los años parece que esa intensidad es mayor que cuando queremos es de verdad, tanto que a veces se nos va la vida cuando tenemos que olvidar, suponiendo que lleguemos a conseguirlo…

Así es como yo lo veo, y como muchos de vosotros sois poco más o menos de mi quinta, aquí os dejo esto:

«Vista de lince y ahora te ayudas de cristales

Pelo negro que se vuelve blanco

Antes corrias y ahora prefieres un lento paseo

Piel tersa en la que se comienzan a dibujar unos surcos, que recuerdan lo que has reído, lo que has disfrutado

Cambias las fiestas por reuniones de amigos

Las aventuras por relax y placer

Pero el espíritu sigue siendo joven

Disfrutamos de otra forma pero seguimos disfrutando

Y aún más

Recordando todo lo vivido

Porque se vive de nuevo «

B.D.E.B.

Casualidades que merecen la pena

Casualidades que merecen la pena

Hace poco más de seis meses, dando vueltas por este lugar, intentando no pensar demasiado, entré en un blog y me llamaron la atención sus entradas, me gustaron y me dió una buena sensación. Inmediatamente comencé a seguirlo y fui correspondida igual, y también empecé a comentar cada una de sus entradas.

Esto fue así día tras día (creo que pocas veces he fallado a ese café diario). Y no me preguntéis porque, pero muchas veces sin conocer mucho más que lo que alguien te deja ver, parece que fuera un conocido de siempre, sus palabras te llegan, sus letras.

Pero parece ser que todo tiene un principio y un final (esos que no me gustan nada), y los blogs también lo tienen, hace unos meses escribí una entrada «este lugar«, justo cuando otra persona dejaba por un tiempo de escribir en su blog, otra persona a la que seguía (y sigo aún) y que también me tenía, o me  tiene, enganchada a sus letras. También le escribí directamente a su página, para decirle lo mucho que me gustaban sus letras y que se le echaría de menos. Por suerte esta otra persona sigue escribiendo y por supuesto yo leyendo cada una de sus entradas.

Tú no sé si te tomarás un tiempo o simplemente no escribirás tan de seguido, no soy de hacer preguntas (creo que lo sabes) no me gusta incomodar ni saber más de lo que cada uno quiere contar, lo único que tengo claro te lo dije esta mañana, se te echará de menos, principalmente yo, pero seguro que más gente.

Te digo esto hoy porque cuando llegue ese día, que sólo sé que está cerca ya, me va a costar más aunque sé que seguiremos en contacto, pero se me hará raro que no me brinden un café cada mañana.

Como te decía el otro día, llegaste por casualidad, casualidades bonitas que a veces suceden.

B.D.E.B.

Dile…

Dile…

Dile que te gustó,

Ese beso a la luz de la luna

Ese abrazo del que no querías despegarte

Esa mirada que te acariciaba el alma.

Dile que cambiarías,

Un palacio por una cabaña

El mejor vehículo por caminar junto a él

Una vida por un atardecer a su lado.

Dile que sientes,

Cuando despiertas a su lado

Cuando te sorprende a mitad de mañana con un mensaje

Cuando sus caricias erizan tu piel.

Dile que ya no recuerdas,

Cuan solitarias eran tus noches

Y tristes los amaneceres

Que aburridas eran las tardes

Y que vacía estaba tu cama.

Dile que ya no sueñas,

Que ya no imaginas,

Que ya no sabes,

Lo que sería vivir sin él.

Dile hoy,

quizás mañana sea tarde.

B.D.E.B.

No se olvida

No se olvida

Hoy he encontrado al pequeño, buscando en mi página de Instagram las publicaciones de su amigo peludo, el que ayer hizo seis meses que se marchó, como dicen…a cruzar el arcoíris.

Lleva ya días diciéndome que a veces no recuerda bien como era, como sonaban sus ladridos, su cara y me da que eso le está haciendo sentir mal, culpable. Yo le digo que es normal, a veces es el propio dolor el que nos hace no querer recordar algunas cosas porque aún duelen, pero aún así lo sigo viendo un poco triste.

Lo malo es que yo no puedo ahondar mucho en el tema, porque aún se me ponen los ojos vidriosos, incluso muchos días cuando Google te dice: «mira tus imágenes de este día…» miro el año, porque si es reciente, depende del día, prefiero incluso no verlas por si son de él.

Cuando me decidí a traer al pequeño Ares a casa, le comenté a mi amigo que si no sería demasiado pronto, que yo no quería sustituir al otro porque no era posible, y él me contestó que me quedara tranquila, que nunca lo iba a olvidar que me lo decía por experiencia, igual que me dijo que este pequeño ayudaría a sobrellevar ese dolor, pero que no me preocupara porque ni lo iba a sustituir ni lo olvidaría nunca, que él que había tenido montones de perros, se acordaba perfectamente de cada uno, en especial del primero.

Y así ha sido, el pequeñajo revoltoso es ahora mismo la alegría de la casa, pero no puedo parar de pensar en lo feliz que hubieran sido los dos juntos, igual que no puedo evitar que caigan las lágrimas mientras escribo estas líneas.

Llevaba tiempo sin hablar de él por aquí, pero al ver al chaval esta mañana no he podido evitarlo, me sigue costando ver los vídeos de él, las imágenes a ratos, pero los vídeos puede conmigo. Y es que creo que seis meses nos son suficientes, aunque tampoco tengo claro que lo sea una vida…

B.D.E.B.