Tengo varios momentos favoritos del día, pero uno de los más divertidos y que me pasaría horas disfrutando, es ver jugar a estos pequeñajos.
Son súper graciosos cuando pelean por un juguete, siempre quieren el que tiene el otro, me tienen loca y si por algún motivo tengo ganas de llegar a casa es para que estén un poco más libres y tengan más espacio para sus juegos 😊.
Hoy última fiesta del verano en el camping por este año, las fiestas van terminando, las vacaciones también y cada día una despedida nueva.
Yo también comienzo la cuenta atrás, el próximo sábado a estas horas ya estaré en casa, rematadas las vacaciones y preparándome para el trabajo.
Es curioso pero lo que más pena me da es dejar este espacio al aire libre y sobre todo a mucha de la gente que compartes este mes.
Año tras año nos volvemos a encontrar, a reunir, a compartir y poco a poco, como hablaba esta mañana en la anterior entrada, se va cocinando una amistad. Que hasta el verano próximo no nos volveremos a ver lo más probable, pero estaremos en contacto y quizás algún puente o semana santa pues organizamos una escapada, si no es el caso, pues el año próximo ya tenemos reservado nuestro cachito de camping y una parcela al lado de otra, así nos pilla cerca para comer, cenar, tomar un café o una copa y pasar un buen rato.
Vamos a disfrutar esta última semana de este año y a preparar con ilusión el regreso dentro de once meses.
Cuéntanos la última cosa con la que te hayas emocionado.
Si, soy persona de lágrima fácil, de emocionarme con cualquier historia un poco triste que me cuenten, o con un discurso bonito, o unas palabras dedicadas, y una despedida aunque sea un hasta pronto.
¿Lo último que me ha emocionado?
Lo contaba aquí el otro día, cuando un chavalin de 16 años se acercó a la parcela a ver a los perretes y me contó que el suyo había fallecido hace unos meses. Ahora ya sé su nombre, Edén se llama el chico, y va con la pandilla de mi hijo pequeño, algunos días pasa por aquí con el chico o él solo a saludar y jugar con los perretes.
Me emociona porque he compartido una pérdida como la suya y sé lo mal que se pasa. Si no le conoces de nada, tiene pinta de chico duro, con algunos tatuajes, pese a su corta edad, y la forma de vestir, caminar… luego hablas con él o le ves actuar con la gente y es todo lo contrario, un chico sensible y cariñoso, un buenazo.
Me emocionó el otro día, y hoy cuando estábamos varios conocidos para comer juntos, también lo ha hecho cuando cariñosamente saludaba a una conocida de mi edad, con mucho cariño y después que ella le diera unos consejos para no quemarse la nariz con el sol, él ha depositado un beso suave en su mejilla como si se tratara de su madre o algún familiar cercano.
Esos gestos, esas acciones, sobretodo cuando vienen de gente tan joven, me emociona mucho, quizá porque siempre hablamos de que los jóvenes pasan de todo, y puede que así sea, pero también tienen su corazoncito.