
Hoy le voy a pegar la vuelta a la pregunta, el otro día hablé de la música que me ha acompañado durante los momentos más especiales y partiendo de ahí, difícilmente podría escoger un disco sólo. Pero si le puedo dar la vuelta a la pregunta (y desviarla un poco), ¿Cuál es tu peor disco de todos los tiempos? y la respuesta es sencilla, un disco rayado.
¿Verdad que el sonido es espantoso?, pues trasladémoslo a la vida, o a la mía.
Hay quien sabe que tiene que decir en el momento exacto, como «regalarte» los oídos. Saben perfectamente que disculpas utilizar y decir, «no se volverá a repetir». Y al principio hasta te lo crees (y más adelante también), después piensas, «ahora sí», y los años pasan y esas frases, esos cambios que no llegan, esas afirmaciones tan convincentes (incluso para quien las dice)… todo eso termina sonando como un disco rayado. Ese que repite la pista una y otra vez, pero con un sonido estridente, uno que molesta tanto a los oídos que duele hasta más adentro.
¿Sabéis de lo que hablo?, Ojalá que no pero seguramente la respuesta será un si.
El caso es que llegado ese momento tienes dos opciones, o tirar ese disco bien lejos para no dañarte más, o pasar esa pista y escuchar el resto, que si son dulces melodías, que te gustan (no lo había dicho antes, supongamos que es nuestro disco favorito). Es complicado pero se llega a hacer, simplemente no queriendo escuchar más esa pista, cuando llegue el momento, pedir que no se prometa lo que no se va a cumplir, o simplemente oír esas palabras sin escucharlas (creedme que se puede, llevo un tiempo aplicándome ese cuento).
Eso sí, creo que es también importante hacerle saber a esa persona que esas promesas ya no son necesarias, que prefieres no escucharlas cuando sabes que no se van a cumplir, que no es necesario que las diga, que puedes vivir sin escuchar esa canción…
Y antes de que yo me raye también como ese disco no me explayo más. Desearos que paséis un buen fin de semana, con esa entrada a la estación del año que menos me gusta pero que he escuchado por ahí es la preferida de los poetas.
B.D.E.B.





