2024 te dejo atrás

2024 te dejo atrás

Hoy termina el año, un año en el que dejo atrás muchas cosas…

Dejo atrás un 8 de enero, un corazón roto, miles de lágrimas derramadas.

Dejo atrás unas palabras inoportunas, capaces de abrir una herida que creía ya cerrada.

Dejo atrás promesas que no se cumplieron, sentirme decepcionada, un quiero y no puedo ¿o quizás era al contrario?

Dejo atrás el sentirme culpable, de querer(te) demasiado, de preocuparme por quien no quiera que me preocupe.

Dejo atrás todo lo malo ocurrido, no por olvidarlo (el dolor no se olvida, las tragedias tampoco) dejo el que no vuelva a ocurrir y nos encargaremos de recordarlo.

Atrás queda lo malo y conmigo me llevo…

Amistades reforzadas en los momentos más difíciles.

A quienes consolaron mis lágrimas aún sin saberlo.

Momentos de risas, diversión, de compartir pasiones y emociones.

Me llevo abrazos, recibidos, ofrecidos, de los que sientes aún en la distancia, sonrisas robadas, caricias al alma.

Me llevo descubrimientos que valen su peso en oro, casualidades bonitas, letras que llegan, conocer(os) sin conocer(os)…

Me llevo lo bonito al 2025, porque no quiero perderlo, ni dejarlo en el camino, intentaré cuidar de ello y que esté presente durante todo el nuevo año.

A vosotros os deseo que os lleguen cosas bonitas, que lo malo se quede atrás, 365 amaneceres llenos de ilusión, 365 atardeceres llenos de magia, 365 noches de sueños por cumplir y 365 días en que se hagan realidad.

¡Feliz 2025!

B.D.E.B.

Me quedo contigo

Me quedo contigo

What relationships have a positive impact on you?

Quizás este título os suena, lo utilicé tiempo atrás para una entrada, una que hablaba de la amistad, que personas quería conmigo, a mi lado.

Hoy la respuesta a la pregunta del día, el tipo de relaciones que me afectan positivamente, la respuesta sería la amistad, no una amistad cualquiera, esa de verdad, de la que hablaba ese día.

Mañana mismo por poner un ejemplo, la cena de fin de año la vamos a hacer con los «amigos», nos juntamos cinco familias de «amigos» pero sinceramente, mis amigos son dos de las familias, una de ellas siempre sale cuando escribo sobre este tema, ella diría que me conoce casi más que mi propia familia y sabe ver sin necesidad de hablar. Las otras tres familias, os puedo asegurar que vosotros sabéis más de mí que ellas (no hablo de lo material).

Una relación de amistad con cariño, donde no solo se es amigo, también estés cuando esa persona lo necesite, estar cercano a pesar de la distancia, no es necesario hablar todos los días, pero si estar en el momento adecuado, cuando le haga falta un cálido abrazo, un hombro donde llorar, un café para compartir o alguien para escuchar.

Esas relaciones son las que me afectan positivamente, las que hacen justo lo contrario, hace tiempo que me las quité de encima.

Mañana, cuando suenen las 12 campanadas y demos la bienvenida al año nuevo, de ese grupo sé quienes estarán a lo largo de todo el año, tanto si triunfo como si fracaso, si río o por el contrario lloro, con quién conversaré perdiendo la noción del tiempo y quién me abrazará cuando necesite calor.

Aquel post acababa así:

«Me quedo contigo, y contigo, y contigo también… No sois muchos, pero para mí los mejores.«

B.D.E.B.

Hoy…

Hoy…

Hoy de nuevo llegué allí,

a mi rincón favorito,

el que me ha visto sonreír

y también llorar…

tantas y tantas veces.

Al que visitaba cada domingo,

desde donde pedía consejo,

donde comencé a escribir,

donde tanto me gusta leer.

Un lugar donde perder la noción del tiempo,

arrojar las penas,

recoger la calma,

llorar las pérdidas,

celebrar las llegadas.

Volví a sonreír mientras caminaba,

a saludar a desconocidos,

a cruzar esas piedras,

a sentarme en las rocas,

a dejarme llevar

Y senti el cálido abrazo del sol,

la música de tus olas

y una bonita imagen de fondo.

Hoy volví a ser yo,

a encontrarme,

a saber que teniéndote cerca,

todo irá bien.

B.D.E.B.

Amanecer lluvioso

Amanecer lluvioso

Ayer por la mañana, aprovechando  que estoy de vacaciones, decidí ir a la playa para caminar un rato, despejarme y aclararme, y como no, ver amanecer. Así que me levanté temprano y poco antes de las 8 de la mañana salí hacia allí.

Creo que lo he comentado alguna vez, aunque tengo la playa cerca,  no vivo justo al lado (ya me gustaría) me desplazo allí en coche y el caminar lo hago en la playa, tengo ya mi recorrido y casi siempre es el mismo. Paseo unos tres kilómetros y medio hasta llegar a las rocas, allí paso un ratito tomando un café (que suelo llevar) leyendo, escribiendo, o simplemente pensando, y después de vuelta. Llego al sitio y suelo ir a una cafetería «alma de mar» un bonito nombre para un sitio no menos bonito, y allí desayuno con vistas al mar.

Nada más llegar a la playa vi que estaba nublado, y que el amanecer no iba a ser el que yo esperaba, aún así me puse a caminar. Estoy un poco resfriada de estos días y sabía que eso con la brisa fresca y el caminar igual no me iba a ir bien, pero aún así me apetecía bastante. Efectivamente cuando el reloj marcaba los dos kilómetros recorridos, me notaba un poco fatigada y la pierna también empezó a «protestar», así que decidí dejar la visita de las rocas para otro día (igual mañana) y volverme e ir a desayunar.

Pues a mitad de camino, comenzó un ligero «chirimiri», no le di importancia y de todas formas tampoco tenía donde resguasdarme 😅, seguí caminando mientras las gotitas eran más rápidas yo también caminaba más rápido, cuando me di cuenta (vamos cuando llegué a la cafetería) iba calada, sobretodo el chaleco acolchado que llevaba, así que me lo quité y dejé en el respaldo de la silla y pedí mi desayuno, y allí mientras veía caer la lluvia a través de esas ventanas plásticas de las terrazas, tomé en solitario mi desayuno, observando que el resto de mesas ocupadas era por parejas…

Un amanecer distinto pero que me dió la energía necesaria, esa que necesitaba. Es curioso porque pensé que tal como había empezado el día, no sería un día bueno, pero a veces quizás sea necesario un amanecer lluvioso, una repentina llovizna que nos cale por fuera y de paso nos limpie internamente y así a veces, solo a veces, conseguimos ver que no todo es malo o tan malo, y valorar lo bueno.

B.D.E.B.

Un café hecho con cariño 💙
Pequeña artista

Pequeña artista

Hace unos meses escribí una entrada sobre un pequeño detalle que me había hecho una de mis sobrinitas, en realidad es hija de la pareja de mi sobrino, pero para mí es una sobrina más, igual que las otras.

En su día comenté que es una niña tímida y me recuerda mucho a mí cuando era pequeña, ahora cada día se va soltando más cuando nos ve y aunque lo de dar besos no va mucho con ella, si que empieza a dar abrazos cuando llega al  saludarte y cuando se despide.

El día de nochebuena, «papá noel» le trajo por encargo mío un set para pintar acuarelas, aunque como toda niña le gustan las muñecas, juguetes, juegos, le fascina pintar «hacer arte» como ella le dice, así que aunque ella no «había pedido» ese regalo, se quedó entusiasmada con él.

Tanto esa noche como al día siguiente, ha estado más conversadora conmigo, ha compartido sus juguetes conmigo y me ha explicado como funcionaban, jugamos también con los perretes, ella adora a Ares y a Hera (aunque a esta última acaba de conocerla). Sólo me da pena que esté un poco lejos y no nos veamos más a menudo, pero es un encanto de niña que se ha hecho desde que la conocí un huequito en mi corazón.

Y el día de Navidad por la tarde, ya en su casa, estrenó su regalo y su madre quiso compartir ese momento conmigo. Quizás algún día, en esa habitación de la que hablaba hace unas horas, cuelgue alguna acuarela de esa pequeña que tanto «arte» tiene.

B.D.E.B.