Naturaleza

Naturaleza

You get to build your perfect space for reading and writing. What’s it like?

Un lugar ideal para mí, tanto para leer como para escribir es al aire libre, en plena naturaleza, en el mar, cuando estoy en el camping…

Intentando eso sí, que no haya mucho alboroto ni gente alrededor, me gusta estar en tranquilidad tanto para una cosa como para la otra.

Cuando tengo ocasión llego a mi rincón favorito en el mar y allí sentada en las rocas, me siento a leer y escribir. Cuando viajo a Burgos, después de un paseo por el río, me gusta sentarme en el porche de la casa a contar lo sucedido o dejar ir la mente sumergiéndome en la lectura. Y en el camping me ocurre lo mismo, generalmente a la hora de la siesta o en la noche que son las horas más tranquilas.

Pero si tuviera que diseñar, como dice la pregunta del día, una habitación para leer y escribir, sería una habitación con paredes lisas y en tonos muy claros, blanco, beige o azul muy muy claro. Con una gran ventana para dejar entrar la luz solar, en una esquina un pequeño escritorio blanco, con un par de cajones y una silla cómoda, también de color claro.

Cerca de la ventana una mecedora, con una pequeña manta para los días de frío y una mesita auxiliar redonda y pequeña, para apoyar la taza de café. Alguna pintura de acuarela, también en tonos claros y  inspiradas en el mar y la naturaleza.

Y un pequeño detalle, la ventana con una repisa en el interior en la que repose un jarrón con una vanda (es una planta perteneciente a la familia de las orquídeas) con sus delicadas flores en color morado.

B.D.E.B.

Esta es una vanda, no me diréis que no es bonita.
Mañana…

Mañana…

Hoy en muchos lugares celebran el segundo día de Navidad, aquí no se celebra pero como la mayoría de veces he estado de vacaciones en estas fechas, este ha sido el día idóneo para comer con una familia amiga, puesto que el resto de días lo celebramos con la familia de «sangre» el 26 aprovechamos para comer con esa otra familia.

El caso es que después de comer, al llegar a casa, he sentido una sensación extraña, como si las fiestas hubieran terminado ya. Aún queda nochevieja y año nuevo por delante, y por supuesto ese día mágico para mí, el día de reyes (en concreto la noche del día 5). Pero esa ha sido la sensación del día, aunque creo que todo ya empezó anoche.

Ayer por la tarde, después de la comida de Navidad fue como que ya todo había terminado, y más tarde por la noche, cuando escribía esa entrada sobre finales, me sentía terminando ya estas fiestas, pensaba en la comida de hoy y ya se acaba todo, pero no es así, aunque la sensación la sigo teniendo.

Y así está siendo el día de hoy, las fiestas no han terminado pero siento que si lo han hecho, aún quedan los últimos días del año pero deseo que empiece el nuevo, es como que necesitara saber si termina o empieza una etapa, una sensación extraña que me hace sentir rara porque no sabría decir si me siento bien o me siento mal, o simplemente no me siento.

Hoy llevaba todo el día con algo en mente y he decidido aprovechar estos días de vacaciones y escaparme por las mañanas a ver la amaneceres en el mar, y si el resfriado que estoy pillando no lo impide, mañana será el primero de esos días.

Cuando no tengo ganas de nada, esos paseos son lo único que me apetece, y aunque el mar no me dará las respuestas que necesito, si que me da la calma y energía para seguir adelante.

B.D.E.B.

Finales…

Finales…

Todo termina, todo acaba.

Una vela que lentamente se consume, hasta llegar al final, se acaba la cera, se apaga.

Mientras estaba encendida nos dió luz, ahora nos dejó en la completa oscuridad.

Nunca supe andar a oscuras, tropezaba, me invadía el miedo, y finalmente encendía alguna luz, con cuidado, para no molestar, siempre intentando no molestar, no hacer ruido.

Quizás tendría que haberlo hecho, hacerme notar, haber encendido luces para alumbrar cada paso, para no haber tropezado, para no haberme lastimado, en silencio, sin hacer ruido.

Un día comienza asomando el sol por el horizonte, lo veo, lo siento, me calienta.

Pero van pasando las horas y el sol cae, se esconde y mientras lo hace tiñe el cielo de mil colores, quiere despedirse bonito, pero las despedidas no lo son. Los finales tampoco…

De nuevo cae la noche y con ella llega la oscuridad. Pero esa noche brilla una luz, la luna ahí está, quiere guiar tus pasos, creo que ya es tarde.

Todo tiene un final y sientes que ya está llegando.

Los soldados se retiran, la batalla está perdida.

B.D.E.B.

Días cálidos

Días cálidos

Esta mañana, mientras tomaba mi primer café y echaba un vistazo a las redes sociales, me han salido unos recuerdos de hace un año, unas navidades completamente diferentes a las que viviré este año. Estaba lejos de mis padres y hermanas, las primeras que he pasado sin tenerlos al lado, lejos de  mi bichejo que estaba enfermo y me costó muchísimo tener que irme y dejarlo aquí. Unas navidades frías (y no hablo solo de temperatura).

No diré que no lo pasé bien, porque os mentiría, pero si que mi corazón estaba en gran parte aquí, y deseaba volver cuanto antes.

Este año, a pesar de todo lo malo que ha ido sucediendo, de no estar viviendo el mejor momento emocionalmente, he decidido dejar todo eso apartado, ahí en un rincón, ya tendré tiempo de recogerlo, pero ahora mismo lo que necesito es disfrutar de estos días como no pude hacerlo el pasado año. Compartir con mi familia, disfrutar de la ilusión de las más pequeñas de la casa, reír, cantar y emocionarme. Preparar con cariño y esmero cada uno de los regalitos y observar la cara de felicidad de quien los recibe (no regalo ni corbatas, ni calcetines 😂😂) de verdad os digo que tengo de nuevo ganas de disfrutar las fiestas.

Fijaros que nosotros somos de juntarnos a menudo, un sábado o domingo para comer, cuando hay algún cumpleaños, pero estos días son aún más especiales, mi padre siempre ha adorado la Navidad, poner su arbolito, su nacimiento, desde que éramos niñas, y lo sigue haciendo. El 24 estará feliz de nuevo de vernos a todos, aunque sea como cualquier otro día, pero para él es especial y eso nos lo ha transmitido, y es el culpable de que para mí, estas fiestas sean tan especiales y mientras pueda las necesito pasar cerca de ellos.

Y después de una tarde de preparar regalitos, poniendo en cada uno de ellos un poquito de cariño y mi deseo de haber acertado, ahora queda descansar un poquito y esperar con ganas el día de mañana.

Las felicitaciones de las fiestas las dejo para mañana, que pasaré por aquí con el último día del calendario.

B.D.E.B.

Día 23: Romance

Día 23: Romance

Y llega el turno de una emoción positiva y diría que de las más bonitas, el romance, tan ligada a ese sentimiento que está muy presente en bastantes de los blogs que sigo (que seguimos) el amor.

Cuando esa emoción llega el corazón parece que palpite más rápido, aparecen otras emociones al compás, alegría, embelesamiento, admiración, anhelo…pero también puede causar justo lo contrario, cuando ese romance, ese amor, no es correspondido por la otra persona ¿verdad?

Pero en estos días, en los que dijimos de dejar lo malo a un lado, vamos a quedarnos en lo bonito que es ese amor correspondido, ese comienzo de romance en el que sentimos las msriposas en el estómago, en el que un «te quiero» te eriza la piel. En esa primera caricia, ese primer beso, en fundirse en un abrazo, o hablarse con una mirada, perderse en una sonrisa…

Quedémonos con esos bonitos instantes, que todos hemos vivido en algún momento de nuestra vida. Si ahora no lo tenemos, vamos a quedarnos con ese recuerdo, y una esperanza, un sueño, un deseo…

Que pronto volvamos a vivirlo, a sentirlo.

B.D.E.B.