Día 17: Embelesamiento

Día 17: Embelesamiento

Hoy estamos a una semana del final de este calendario y también de la primera noche especial de estas fiestas. Vamos a por el embelesamiento.

¿Quién no se ha quedado embelesado alguna vez?

Creo que todos, en algún momento de nuestra vida, o quizás frecuentemente, con personas, instantes, una canción, un poema, una obra de arte…

Os cuento algunas cosas que me provocan embelesamiento

El plácido sueño de un bebé. Podría pasarme horas observándolo, lo hacía cuando los chicos eran así, observarlos mientras duermen, ajenos a todo lo que pasa en el mundo, mostrando una ligera sonrisa que te hace preguntar en qué estarán soñando, acercarles el dedo a su diminuta mano y acariciarlo.

Algo que ya conocéis, un amanecer en el mar. Desde que a malas penas asoma el sol en el horizonte, hasta que comienza a calentar nuestra piel, ese momento mágico en el que empieza un nuevo día y nosotros decidimos si queremos erguirnos y tomar las riendas para disfrutarlo.

Me quedo embelesada cuando algún pequeño te cuenta una historia, de esas en que una parte es verdad y la otra una ficción quizás que forma parte de un deseo, de un sueño, pero te lo cuentan como si realmente estuviera pasando.

Y otra cosa que me deja embelesada es escuchar recitar poesía, hay gente que lo hace de maravilla y no me canso de escuchar. Hay dos amigos que de vez en cuando se animan en ponerle voz a sus propias letras y me encanta escucharlos. Uno es Javi, el culpable de que iniciara mi andadura en este lugar y el otro nuestro querido Manu.

Y algunas cosas más que las guardo para otro momento, si os apetece podéis compartir las vuestras.

B.D.E.B.

Sin ti…

Sin ti…

Sugerencia de escritura del día
¿Tu vida es como la imaginabas hace un año?

Esta mañana, me dejé preparada la ropa, incluido calcetines (estos encima de las zapatillas) y los dos pequeños revoltosos que tengo aquí, decidieron tomarlos por un juguete. Los encontré encima del sofá y en lugar de regañarlos, se los quité y les di con ellos en el morrete para jugar. La negrita (que es la más lista) no se fio mucho y se escondió debajo de la mesa, pero Ares se puso a jugar, de repente correteó por todo el salón a gran velocidad y subiendo y bajando del sofá.

No pude evitarlo, mis lágrimas comenzaron a resbalar por las mejillas, ese juego, esas carreras, ese subir y bajar corriendo mientras yo te intentaba atrapar…

¿Es mi vida como la imaginaba hace un año?

No, hace un año tú estabas, e imaginaba que tu enfermedad se curaría, y que este año estarías pendiente de como montaba el arbolito de navidad, de curiosear todo aquello que ponía. Te imaginaba junto a nosotros porque te fuiste demasiado pronto.

Me he prometido a mi misma, estar feliz, pasar estos días con alegría, disfrutando de lo mucho que tengo y dejando a un lado lo que no, pero esta mañana te eche mucho en falta mi gran amigo…

B.D.E.B.

No perder los nervios

No perder los nervios

What skills or lessons have you learned recently?

Voy trabajando en ello, intentando poco a poco que algunas cosas no me afecten tanto, en no intentar solucionar cosas que yo no tengo la solución, es cosa de otros.

Como escribía el viernes, habían situaciones que me iban calentando, que poco a poco hacían que me pusiera nerviosa y terminaban con mi paciencia y perdía los nervios. Algo que sólo servía para llevarme un berrinche enorme y no conseguir nada, bueno si, una disculpa (que no salía del corazón) para «contentarme» y después, en un tiempo volver a la misma historia.

Pero desde hace unos meses, dejé de alterarme por algunas cosas, comencé a poner mi salud y mis sentimientos por encima de todo, y no dejar que los nervios me ganasen la batalla, al menos en algunas situaciones.

Este fin de semana (me hubiese gustado no hacerlo) he podido comprobar que lo estoy consiguiendo, he controlado mis nervios, he controlado mis emociones, me he valido yo sola para todo, sin necesidad de nadie, he visto que puedo estar bien, aunque se rompa el corazón, pero que se puede luchar para seguir adelante, y que si me quieren tendrá que ser a mi manera, como me gusta, como lo necesito, del todo, nunca a medias…

B.D.E.B.

*Si alguien me puede explicar porqué desde la aplicación sale la pregunta en inglés, lo agradecería mucho 😂

Día 16: Aversión

Día 16: Aversión

Hoy le toca el turno a la «aversión». Y si tengo que hablar sobre a qué le tengo aversión, habrían unas cuantas cosas, o quizás más de las que me vengan ahora mismo a la cabeza, pero voy a centrarme en las primeras que llegan a la cabeza al oír esta palabra.

Si empiezo por bichos, hay uno (más bien una) que es a la que más, las arañas. No puedo siquiera verlas en fotografías, en la televisión y mucho menos en directo (hasta hablar de ellas hace que se me erice la piel), desde bien pequeña y ahora mismo, aunque lo tolero un poco más y soy capaz de matar alguna (perdonarme porque no soy nada violenta, pero con estos bichillos no puedo) siempre lo hago a distancia, vaya a ser que pegue un saltito y se me ponga encima, entonces el grito se oye en todo el vecindario.

Recuerdo una nochebuena en casa de mis abuelos maternos, una casa de campo de la que he hablado en alguna ocasión, yo tendría unos 10 años, estábamos cenando en una especie de almacen que había, ya que nos juntábamos más de veinte personas. De repente mientras me comía un cangrejo ayudada por mi cuñado, en la pared blanca, justo enfrente mía, una araña de esas negras peludas, del tamaño casi del cangrejo que me estaba comiendo. La odisea para matarla ni os la cuento, pero si que os diré que mi cangrejo se quedó a mitad y nunca más los he vuelto a comer, los vi en aquel momento tan parecidos, salvo por el color, que siempre recuerdo aquel día.

Y si hablamos de actos que me provocan aversión, el principal, el maltrato a los niños, cualquier maltrato en general, pero el maltrato infantil puede conmigo, saca a relucir mi peor parte y es que nunca un niño puede hacer algo tan malo como para lo que les hacen algunos progenitores (no los considero padres) y ya ni qué decir cuando el mal se lo hacen para hacer daño a su (ex)pareja…

Esas son las dos cosas principales, aunque hay pocas o muchas más.

¿Y las vuestras?

B.D.E.B.

Día 15: Confusión

Día 15: Confusión

Y para terminar este fin de semana y seguir el calendario, hoy tocaba la «confusión» que viene al pelo en estos días.

Cuando llega a nuestras vidas a veces nos cuesta encontrar una solución, saber que hacer porque los sentimientos están encontrados, porque estamos cansados ya de una situación, pero por otro lado no quieres tirar todo aquello por lo que has luchado tanto por la borda.

Nos confunden las cosas, las situaciones, las personas. Recibimos una de cal y otra de arena y llega un momento que no sabemos ya que hacer, por donde tirar.

A veces nos toca usar una «balanza» y ver a donde se inclina, parece fácil ¿verdad? Pero cuando hay sentimientos en juego, que complicado es.

Este fin de semana, esa confusión se hizo aún más grande, o quizás me dió pistas para aclararme, no lo sé, sigo con ella y me temo que no será fácil encontrar una solución. Ni siquiera el paseo de esta tarde me ha servido para aclararme…

Pero hay que seguir, de momento mañana comenzamos semana, supongo que con alguna conversación pendiente y quizás consiga deshacer un poco esa confusión.

Al menos esta tarde conseguí renovar energía para esta semana, última antes de las vacaciones, así que con fuerzas para superarla.

B.D.E.B.