Disculpas

Disculpas

Hay disculpas que sientes que llegan demasiado tarde, no, espera… ¿realmente fue una disculpa? Creo que no, porque para disculparse hay que sentir culpa, hay que sentir que has hecho algo mal y has herido a alguien, pero cuando eso no se ve, quizás sólo se trate de intentar enderezar algo pero sin reparar aquello que has roto… quizás un corazón.

Tampoco se puede, no sólo no pedir disculpas, sino también esperar recibirlas, esperar que la otra persona asuma su parte de «culpa» sin ser consciente de la nuestra.

Todo ello lleva a que la distancia aumente, que lo que antes no molestaba ahora moleste, que se acaben las conversaciones, o se queden pendientes, que uno no vea y otro no quiera ver.

El otro día alguien escribió una moraleja de una fábula conocida pero aplicàndola al amor (esa que me dejó pensando) y decía que para rehabilitar una relación había que ir sin prisas, poco a poco.

Quizás sea eso  ir despacio, pasito a pasito, como cuando comenzarmos a andar, tambaleándose y incluso cayendo, pero si esto pasa, comprobaremos si realmente hay alguien del otro lado para ayudar a levantarse…

Evitar buscar un culpable y buscar una solución, cada uno posiblemente tiene su parte de culpa y por eso son necesarias las disculpas, pero lo importante es que no nos quitemos la nuestra poniéndosela al otro, así no se encuentran los caminos, se separan aún más.

B.D.E.B

8 comentarios en “Disculpas

  1. Mi querida amiga, qué reflexión tan profunda y real. A veces las heridas y los malentendidos se sienten como barreras insalvables, pero es cierto que dar pasos pequeños y con honestidad puede marcar la diferencia. No siempre es fácil, pero soltar la necesidad de culpar y centrarse en construir puentes desde la empatía puede abrir caminos inesperados.
    Recuerda que sanar, aunque sea lento, siempre es posible cuando hay voluntad y amor genuino.
    Ánimo, Blanca, cada paso cuenta, y siempre hay esperanza para encontrar claridad y paz.
    Como te ha dicho Manu, aquí tienes mis brazos y mis hombros.
    Un besito😘🌷

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas veces nos vemos reflejados en palabras de otros, situaciones parecidas o como en este caso, una moraleja que nos deja pensando y quizás tengamos que hacerle caso.
      Sanar lleva tiempo y reparar también, iremos pasito a pasito y apoyándonos en gente bonita como vosotros.
      Un cálido abrazo Yvonne.

      Le gusta a 1 persona

  2. No se si se trata de pedir disculpas o de hablar, dialogar ( eso que algunos pregonan, pero no hacen). Esos malentendidos que a veces quedan para siempre se hubiesen podido solucionar …hablando, pero seguimos cada uno con lo nuestro creyendo que es el otro/a el que ha tenido la culpa, y no, creo que no es así. Un escrito para reflexionar. Un abrazo.

    Le gusta a 2 personas

    1. Todo aquello que no hablemos o dialoguemos, efectivamente se queda ahí para siempre y va desgarrando ese «famoso» hilo rojo de la unión, del que todo el mundo habla. Una vez se rompe, se puede anudar pero ya no será lo mismo.
      Un abrazo Paz.

      Le gusta a 2 personas

  3. Pedir disculpas es una acción generosa hacia la otra persona y da idea de cómo es quien las pide. Podemos equivocarnos y para eso están las disculpas para no dar lugar a malentendidos y distanciamientos. Una muy buena reflexión, amiga. Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

Replica a BDEB Cancelar la respuesta