
Hoy hace tres años, me levanté con una triste noticia, una chica joven, con la que había compartido mucho, a la que tanto a ella como a su familia las había considerado amigos, hasta que el tiempo demostró lo contrario. Ese día había fallecido a causa de un tumor del que llevaba luchando tiempo atrás.
Cuando la situación ha cambiado tanto, que pasas de tener trato todos los fines de semana, a veces hasta a diario, a que pasen por al lado tuya y disimulen para no decir ni hola, pues te toca quedarte un poco al margen, pero aún así llorar en silencio, porque la pena está y no siempre se puede borrar todo de un plumazo (ya me gustaría en ocasiones).
El caso es que hoy, he recordado aquello y me ha invadido ese punto de tristeza, porque siempre es una pena cuando a una persona con ganas de vivir y joven como era, que una enfermedad se la lleve tan temprano.
Más tarde me he ido animando un poco y pensando en las cosas buenas que tenemos y que muchas veces no somos conscientes de ello. Tiramos mucho de lo malo que nos está pasando en el momento y quizás por ello nos perdemos las cosas buenas, esas que como estamos acostumbrados a que estén, pues las damos por hechas.
También es cierto que he tenido un poco de ayuda, porque a veces te dan un empujoncito justo en el momento adecuado para que tires hacia adelante y disfrutes de lo que hay ahora, de lo bueno y cuando lleguen los problemas ya se afrontarán, o quizás incluso lo que ahora ves como un problema, luego no lo sea (esto último estoy intentando convencerme de ello, pero no lo tengo claro).
Y también miras alrededor y sabes que varias personas, tampoco están pasando por su mejor momento, como tú tienen días de bajón y otros de menos, pero aún así están, siempre están. Te das cuenta de regalos que te está haciendo la vida, quizás para suplir esos malos momentos.
Y aunque hoy el que está raro es el día, de momento sale el sol, que se nubla, que ahora mismo sopla el aire, hoy me desperté con esa sensación rara pero la he ido perdiendo a lo largo de lo que llevamos de día. Y ahora mientras tomo ese café de después de la siesta (ya sabéis que soy de siesta) he decidido compartir estas letras.
«Si volviera a nacer creo que volvería a vivir de nuevo esta vida, posiblemente volvería a cometer muchos de los errores, porque sólo así podría darme cuenta de ellos.
Volvería a conocer a la misma gente, para volver a decidir a quienes quiero dentro de ella y a quienes fuera. Volvería a elegir a la familia que tengo (aunque nunca la decidí) pero me siento feliz de tenerlos.
Volvería a formar la mía propia, esa que tengo, aunque no sepa por donde me llevarán los caminos, pero como dicen «fue bonito mientras duró» y prueba de ello son esos dos chicos que son los que me robaron el corazón y lo siguen haciendo día tras día.
Volvería a pasear por el mar, volvería a escuchar música bonita, volvería a leer esos libros, volvería a conversar con los amigos, a reír, a llorar, a cazar amaneceres, a descubrir gente bonita, volvería a leeros y seguramente volvería a escribir. «
B.D.E.B.




