Cosas nuevas

Cosas nuevas

¿Qué es lo que más te gusta cocinar?

Creo que no es ninguna novedad que me gusta cocinar, creo que es de las «tareas» de casa lo que más me gusta hacer, y si encima es por placer (fuera de las comidas diarias) pues todavía me gusta más.

Y de un tiempo para aquí me gusta cocinar platos que tomo habitualmente en bares, restaurantes, etc. Cuando pruebo algo que me gusta, pues hacer una réplica en casa.

Claro, normalmente cosas sencillas , como los «turreznos» de la fotografía (torreznos de Soria con sal en escamas, crema de turrón de Jijona y pipas peladas, probar algún día, están deliciosos). Y el otro día se me «antojó» un plato que acostumbro a comer en un restaurante italiano, tagliatelle con gambas y aguacate, una delicia también. Más o menos por los ingredientes que degusto al comerlos pues me baso para hacer la receta y la verdad que logré una réplica bastante buena.

Siempre me ha gustado cambiar un poquito las recetas y ponerles algo de mi parte o quitar algo que no me guste a mí o al resto de los comensales y así, pues terminas haciendo las recetas un poquito tuyas.

Eso sí, siempre hay un ingrediente que no puede faltar para que salga bien, una pizca de cariño.

B.D.E.B.

Tormentas

Tormentas

Cuando una sola palabra hace estallar una tormenta interna, quiere decir que hay mucho dolor dentro y no consigues sacarlo.

He llegado paseando hasta mi rincón, como si alguien me esperara aquí, alguien con quien conversar y sonreír un rato ¿que tontería verdad? Solos el mar y yo, las olas rompiendo con fuerza, con rabia. Y al final te pones a escribir, alguien siempre hay al otro lado, y a fin de cuentas es parecido ¿verdad?

Ayer tarde, salí de casa para llevar al chico a un acto que tenía y casi me desahogué con quien menos lo esperaba (sólo para decir lo que había pasado un ratito antes) pero era tan necesario…creo que esa misma tormenta que estalló dentro de mí, hizo hasta que lloviera fuera, pero finalmente paró de llover y esta misma persona, me consta que también deseosa de despejarse un poco, me propuso dejar a los chicos y asistir a otro acto, que no es que nos hiciera ilusión ver, pero se trataba de no encerrarnos en casa y seguir dando vueltas a las cosas.

Y así hicimos, a pesar del frío y humedad de la noche, ahí estábamos las dos, sentadas en un acto al aire libre, que ni iba con nosotras ni siquiera estuvo bien realizado, pero al menos pasamos un ratito agradable entre nosotras y escapamos de esas tormentas internas.

Y hoy aquí, esperaba eso, encontrar quizás alguien que dijera un «hola, pues parece que hoy si que va a ser un buen día, el sol está radiante». Me encuentro con un mar un poco embravecido, pero que aún así me da calma, no respuestas (esas tenemos que buscarlas dentro de cada uno) pero la calma ya me es suficiente.

Voy a disfrutar de ella unos minutos más y después a por el domingo.

Feliz día para todos.

B.D.E.B.

Mi compañero

Mi compañero

Escribe sobre tu primer ordenador.

Mi primer ordenador fue mucho más que un simple aparato electrónico.

Fue mi compañía en la soledad, el que me hacía reír después de prestarme su hombro para derramar mis lágrimas, el que sabía toda de mí, sin tapujos, sin verdades a medias, sin reprimir los sentimientos.

Era un intercambio de música, el que hizo que descubriera la poesía, no de grandes autores, de jóvenes que sentían y lo exclamaban a los cuatro vientos, sabiendo que detrás había alguien leyendo, escuchando sus lamentos.

Mi primer ordenador hizo que me atreviera, que abandonara mi tímida, que sacara ese «yo» que estaba bajo llave, que perdiera la coraza, que fuese de nuevo yo misma.

Un mundo virtual que se hizo realidad, yo lo creé y otros lo disfrutaron y dejó de ser mío.

Hoy también sigue ahí el ordenador (acompañado del móvil) y hay otro rincón diferente, otro sitio, otra gente, sigue la poesía de autores desconocidos, el intercambio de música, sigo atreviéndome, sigo siendo yo, teniendo compañía…

B.D.E.B.