Conexiones

Conexiones

Algunas veces, justo en los momentos adecuados, en esos en los que el mundo se te derrumba (o tú te derrumbas), ocurren casualidades bonitas y te cruzas o la vida pone en tu camino a personas con las que conectas enseguida y que sin darse cuenta te sacan de esos escombros.

Personas que siempre encuentran la palabra exacta, que saben leer entre líneas, que parece que te entiendan y te comprendan a la perfección y que quizás sin saberlo se convierten en un punto de apoyo importante, por eso que decía, porque siempre tienen esa palabra que te ayuda.

No tienen porqué parecerse a ti, o puede que en el fondo si que seáis más parecidos, pero si que tiene que haber esa conexión en la que el otro sepa que estás, que siempre que lo vayan a necesitar, estarás.

El otro día lo comentaba en la entrada, el regalo más preciado es el tiempo y cuando alguien lo comparte conmigo lo agradezco mucho. A veces la otra persona pueda pensar que no es para tanto  pero si lo es, porque cuantas veces escuchamos eso de «imposible, tengo mil cosas que hacer, mejor lo dejamos para otra ocasión».

Hoy sólo quiero dar las gracias, estoy feliz de que existan esas conexiones y que la vida cruce caminos y de vez en cuando nos regale sonrisas, buenos momentos de mirarnos de frente, de sentir un abrazo y de compartir.

Feliz domingo, hoy sin amanecer en la playa pero doblemente feliz.

B.D.E.B.

Pocas cosas…

Pocas cosas…

¿Qué te aburre?

Pocas cosas me aburren, creo que si te rodeas de las personas correctas no hay momentos aburridos y si estás solo, el truco está en hacer aquello que nos guste para no aburrirnos, leer, un paseo por el mar, escuchar buena música o una buena película.

Me aburren las conversaciones vacías, las relaciones que no aportan, las compañías que no acompañan…

Y NO me aburre el compartir con aquellos que siempre están dispuestos a hacer lo mismo conmigo.

Feliz sábado.

B.D.E.B.

Café

Café

Sugerencia de escritura del día
¿Cuál es tu bebida favorita?

Sin dudarlo, porque un café no es simplemente una bebida, para mí un café es algo más.

Un café es desahogarte con otra persona de aquello que te atormenta.

Es escuchar a quien tienes enfrente todo lo que tiene que decir.

Un café es una larga conversación entre risas.

Un café es una excusa para quedar con quien hace tiempo que no ves.

Es compartir un ratito de ese tiempo a veces tan escaso.

Detrás de ese café hay muchas cosas más, incluso al tomarlo en solitario.

El comienzo de un nuevo día.

El despertar de esa pequeña siesta.

El acompañar una lectura.

El observar el mar de una forma soñadora.

Todo eso y mucho más hay detrás de un café, quizás por eso sea mi bebida favorita.

B.D.E.B.

Tan lejos y tan cerca

Tan lejos y tan cerca

¿A quién te gusta tener cerca?

La distancia no se mide sólo en kilómetros, porque a veces tienes gente a tu lado que está a «años luz» y otras veces, los que están más lejos los sientes más cercanos. Incluso otras veces alguien se marcha a miles de kilómetros y es cuando lo sientes más cerca, raro ¿verdad?

Me gusta tener cerca a la gente que «está», a aquellos que me ganaron y tienen un hueco en mi vida, porque les interese quedarse, porque se sienten bien teniéndome como yo les tengo a ellos.

Me gustaría estar cerca de aquellos que están más lejos, porque aunque los sienta cercanos, me gustaría poder compartir momentos con ellos, un café (o dos o tres…) una larga conversación, mirar a los ojos directamente, observar una sonrisa, abrazar cuando es necesario, eso sólo puedes hacerlo si estás cerca.

Sin dudarlo, me gusta tener cerca a mi familia, porque son unos pilares importantes para mí, mis dos hijos los principales.

Y me gusta tenerte cerca a ti, sobretodo un día como hoy, el primer cumpleaños tuyo que pasamos separados desde que nos conocimos.

Hoy no soplaste las velas, nadie ha comprado tu tarta, pero todo llegará, desde el otro lado del planeta 生日快樂親愛的

B.D.E.B.

Toda una vida

Toda una vida

Hace un par de días, Oscar del blog «memorias de un corazón roto«, escribió una entrada que no pude evitar el comentar, hablaba de las relaciones largas, que estaban hechas «de personas que decidieron perdonar, tener conversaciones incómodas, momentos de distancia, paciencia y sobre todo la decisión de luchar por un mañana unidos de la mano» (son palabras de él en esa entrada), y no puedo estar más de acuerdo.

Cuando estás en una relación larga (en mi caso 34 años, que se dice pronto), siempre hay un tira y afloja, es como estar en una noria, un día arriba, viendo el cielo y otros con los pies en la tierra, o más abajo aún.

Cuesta llevarlo, como le decía a él, no es fácil, hay mil problemas, pero también hay mil soluciones, si se quiere, si los dos quieren.

A veces llega un momento de ultimátum, por parte de uno, y es entonces cuando el otro abre bien los ojos y se da cuenta de que sólo hay dos opciones, o intentar arreglar aquello que se está rompiendo, o desecharlo y si acaso, más adelante, «comprar» otro…

Y entonces esa persona decide arreglar aquello que estaba rompiendo, que con el paso de los años y sin darse cuenta (o sí, pero sin querer verlo), ha ido rasgando poco a poco, y busca soluciones, y se empeña en reparar los daños, porque quizás aún no es tarde y hay reparación.

Del otro lado está la persona dañada (que también tiene su parte de culpa en esta historia) y tiene que decidir si realmente merece la pena volver a intentarlo o tirar toda una vida por los aires, si es cierto ese refrán que donde hubo fuego, siempre quedan brasas…

Que complicado ¿verdad?, pues así son las relaciones largas, complicadas, muuuuy complicadas.  A veces son necesarios tiempos de reflexión, estar separados uno del otro para echarse de menos, para esperar esa llamada, ese mensaje, saber que el otro está deseando que amanezca el día donde tú estás  para poder darte los buenos días y constantemente mandarte mensajes por cualquier tontería, para que sepas que está ahí, que te piensa.

Son complicadas, difíciles, a veces dan ganas de tirar la toalla, pero se trata de remar a la par, si uno se cansa en un momento dado, sacar el otro fuerzas para que no se pare, para seguir con el rumbo, ayudarse, perdonarse y completarse. Muchas veces los obstáculos los ponemos nosotros, otras veces los pone la vida  pero de la mano podemos ser capaces de saltarlos.

B.D.E.B.