
A oscuras en el cuarto y tumbada en la cama, descansando después de una larga jornada. Escuchó un sonido, parecía el llanto de un bebé pero no era posible, cerró de nuevo los ojos e intentó dormir, y de nuevo lo volvió a escuchar. Colocó sus manos debajo de su abultado vientre, como si lo abrazara y lo escuchó una tercera vez mientras que sintió un movimiento.
No contó nada a nadie, guardó ese pequeño secreto, sólo lo había escuchado ella y sintió aún más fuerte esa conexión con el bebé.
Una semana después una punzada en el vientre, llegaba el momento, estaba segura de ello. Fue un parto largo, varias horas hasta alcanzar la noche y cuando asomaba una luna de cuarto creciente, nació ella.
-Es una niña, ¡enhorabuena!
Ella ya lo sabía, sin que nadie le dijera nada, había bastado ese llanto para interiorizar y descubrir que era una niña y nacería pronto y que tendría una sensibilidad especial, tanto que lloraba incluso antes de nacer.
B.D.E.B.

Qué sensibilidad desarrolláis las madres, emociona🥺🫂🫂🥰😘✨
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Bueno amigo, creo que la sensibilidad vosotros también la desarrollais bastante. Cuando te implicas desde el principio y se va creando esa conexión es algo bonito y vosotros también lo iniciais y una vez lo tenéis en vuestros brazos la unión ya es para siempre ¿verdad?
🫂🫂😘😘☕️
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🫶🏼🫶🏼🫶🏼😘😘😘
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Gracias Javi 🤗🤗😘😘
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Qué bonito, Blanca.🥰💝🌷
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El sentimiento con los hijos nace mucho antes de que ellos lo hagan. 😘
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Eso solo lo sabemos las madres 💝
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