
Cuando tu rostro me muestra la mejor de tus sonrisas,
cuando tus ojos me miran atravesando hasta el alma.
Un abrazo por la espalda,
una caricia delicada.
Un te quiero sin pronunciar,
tus labios secando mis lágrimas.
Un mensaje inesperado,
una voz que mi pena calma.
Unas palabras que acogen,
unas manos que sostienen,
una amistad entregada.
Un amanecer, un atardecer,
el mar, la luna,
una estrella fugaz…
un deseo concedido.
Lloro de felicidad tantas veces,
porque cuando algo duele
siempre llega alguien a curarlo.
B.D.E.B.
