Tres años…

Tres años…

Tres años… ni siquiera sé ese día como creé ese sitio, sí que sé porqué lo hice, pero con lo mal que se me da la tecnología me costó un mundo ir poquito a poco adecentándolo un poco. Hasta unos días después no escribí mi primera entrada, es más, dudaba incluso si alguna vez escribiría algo y ahora… casi a diario.

Como decía, me costó muchísimo adecentarlo, incluso pensé en pedir ayuda, pero a cabezona e insistente no me gana nadie y al final creo que lo logré, aunque a veces cambiaría alguna cosilla pero me surgen dos cuestiones, una que cuando lo fui creando lo hice con la idea de como quería que fuese y la otra lo que quería transmitir a quienes llegaran aquí, así que de momento así se quedará. También es cierto que seguro me pongo a tocar algo y alguna cosa se va al traste (típico de mí y luego llega mi enfado)

El aspecto tiene su importancia, sobre todo cuando queremos que nuestra página sea algo con mucho tráfico, visitantes, etcétera, pero nunca he buscado eso, soy persona (lo he dicho en varias ocasiones) de pasar desapercibida, de mantenerse en segundo plano y no busco protagonismo,. Estoy contenta con el sitio que he creado, con quienes pasan a visitarlo, algunos a diario, otros de vez en cuando, y otros que llegan de casualidad, todos bienvenidos a este pequeño rincón, un sitio que me ha ayudado mucho, más de lo que un día (hace tres años) pensé, y también me ha dado algo que tampoco pensé, alguna amistad que con el tiempo se ha ido afianzando.

Hoy estoy de celebración, celebro el pertenecer a una comunidad en que cada día me invita a soñar, a reír, a aprender, a maravillarme, a disfrutar y a emocionarme, relatos, fotografías, poesía, reflexiones y la vida misma, cada día más contenta de comentar y contestar comentarios, de compartir a través de las letras.

Hoy celebro el entrar aquí hace tres años y formar parte de esto con todos vosotros.

B.D.E.B.

Descansos necesarios

Descansos necesarios

Sugerencia de escritura del día
¿Los días de descanso te hacen sentirte descansado o improductivo?

Un descanso relativo, esos días dejamos de hacer lo que hacemos habitualmente para hacer otras cosas, aunque sea tirarnos al sofá a leer un rato o sentarnos a escribir, o escuchar música, revisar antiguas fotografías.

El descanso es necesario después de esas rutinas diarias que nos agotan, que nos hacen ir estresados por la vida, después de un día duro (como el de hoy) el descanso aunque sea del fin de semana, aunque no sea un descanso completo pero si para descansar la mente que ya es.

Descansar no significa no hacer nada, quizás sea dejar de hacer unas cosas para poder hacer otras.

¿Improductivos?, no lo creo. Descansados sí, no solo físicamente, también mentalmente que es lo más necesario en ocasiones.

B.D.E.B.

Interrupciones

Interrupciones

Andaba escribiendo una entrada, diferente a esta, contestando a la pregunta del día cuando tocaron el timbre, enseguida supe de que se trataba y sin poder evitarlo los nervios se apoderaron de mí.

En ocasiones esperamos las cosas, pero mientras están «quietas» parece que nos damos un respiro y, aunque no las olvidamos, es como que nos permitimos un respiro entre tanto tormento. Pero al final llegan…

Llegan y nos afectan, por mucho que te digan (amigos, familiares, profesionales del tema, hasta terapeutas…) que todo está bien, que es lo normal, que ya sabes que tenía que llegar, que no pasa nada… si pasa.

Pasa que esperas el momento de quedarte a solas para romperte, todo aquello que aparcaste de nuevo aparece y de nuevo te preguntas mil cosas y te dan ganas de mil más…

Interrupciones que llegan a quitar la tranquilidad, de nuevo a borrar de un zarpazo la sonrisa de tu cara, la pequeña felicidad que sentías, pequeña sí, porque aunque los asuntos se dejen a un lado sabes que siguen ahí.

Esto durará un rato, al menos de «cara al exterior», porque cuando esté acompañada sé que fingiré que todo está bien, ya tenía hace poquito a mi hijo mayor interrogándome con la mirada, buscando esa mirada directa que no le he podido dar.

Algún día esto acabará, de la manera que tenga que ser, pero es un proceso lento y que desgraciadamente yo ya hice lo posible por terminar pero no está en mis manos. Ese día espero seguir con mi vida y que no lleguen interrupciones que hagan saltar por los aires mi estabilidad emocional, es lo único que pido.

B.D.E.B.

Esta canción la he compartido en más ocasiones pero es la primera que me viene a la mente cuando las cosas no van todo lo bien que deberían
Oportunidades truncadas

Oportunidades truncadas

Llegas a otro país, a miles de kilómetros de distancia del tuyo, y comienzas tu nueva vida. Tienes tu pasión como hobby, un trabajo estable y te vas habituando, vas creando un «futuro».

Un día, sin saber como ni porqué  la burocracia hace que todo se desmorone, tu pasión, tu trabajo y tu estabilidad. La importancia de unos papeles es una vida que deja de ser la tuya, una ilusión que se desvanece y de repente te ves sin todo aquello por lo que llegaste y por lo que peleaste.

Tu mirada triste y esa sonrisa a medias, ¿cuántas veces durante éstos meses? Más seguro de las que he visto y que puedo imaginar.

Preguntar era verlo de nuevo en tu cara, resignación, desesperación, y de nuevo tristeza…

Y de repente llega, y todo va a volver a aquello que perdiste, hoy las lágrimas querían salir aunque te resististe. Hoy estás feliz y yo me alegro por ti, aunque escribiendo estas letras mis lágrimas también quieran asomar.

Por fin vas a recuperar aquello que algún día se te quitó, sin avisar, sin hacer nada, simplemente queriendo buscar una oportunidad aunque sea a miles de kilómetros de tu hogar. Hoy ya creando el tuyo propio.

Toda mi admiración por ti y por toda esa gente que sale en busca de esa «vida mejor» y que se topan con un muro de papeles difíciles de traspasar.

B.D.E.B.

El rubio y la morena

El rubio y la morena

Despierto de la siesta y ellos aún duermen, él acostumbrado a tumbarse detrás de mis piernas, ella tiene complejo de gata y ya ha tomado el respaldo del sofá como su cojín preferido.

Un pequeño movimiento es suficiente, tímidamente se acerca el rubio a saludarme, como si no quisiera hacer ruido, está tranquilo y no «quiere molestar a nadie» (o despertar).

De repente la morena levanta la cabeza «¿qué pasa por ahí abajo?» Descubre al rubio recibiendo mis mimos y salta sobre nosotros, literalmente, consigue apartar a su compañero de mi lado buscando su ración de mimos, una vez saciada le toca el turno a él.

Él, con infinita paciencia, se deja querer, es eso o salir pitando a esconderse donde ella no llegue.

En el fondo se quieren mucho los dos.

Y yo… los adoro.

B.D.E.B.