
«Recuérdame por lo que supe dar y no por lo que digan los demás», de nuevo una frase en una canción me llama la atención hasta el punto de que he hecho un alto en el camino (o en el trabajo) para ponerla de nuevo desde el principio y escucharla atentamente, justo en esos días «raros» aparece la música que más nos cuadra ¿verdad?
Dar… eso me lleva también a un refrán que siempre decía mi madre «el que da lo que tiene no está obligado a dar más» quizás porque siempre hemos sido una familia humilde pero lo poco que teníamos lo compartíamos con quien le hiciera falta, y el cariño en casa se daba a todo aquel que se acercaba, sin fijarse a veces si era merecedor o no de él, simplemente se daba, y así me enseñaron a dar, sin esperar nada a cambio.
Aprendí y creo que hoy en día sé dar, aunque puede ser que a veces esperen más de lo que tengo y como dice aquel refrán, no es que no esté obligada, es que simplemente no se puede dar aquello que no tienes, aunque algunas personas crean que sí e intenten sacar más y más de donde no hay.
Y después está esa segunda parte de la frase «y no por lo que digan los demás»… y es que para cada persona podemos ser de una manera diferente, bien porque nos hayamos comportado diferente, porque en algún momento les hayamos fallado o no hayamos cedido a sus deseos o simplemente no se han acercado lo suficiente para conocernos, habrá para quien seamos una bellísima persona y para quienes justo lo contrario, no podemos agradar a todo el mundo (yo tampoco lo busco) al igual que no todo el mundo me agrada a mí, pero las opiniones sobre las personas son personales de cada uno, no podemos guiarnos por ellas.
Siempre tenemos que recordar eso, lo que nos ha dado una persona, pero no lo material, lo emocional, quien ha estado a tu lado, se ha preocupado por ti, te ha demostrado su cariño, quien te secó las lágrimas y te abrazó con fuerza cuando lo necesitabas. Para mí eso es lo que importa y aunque alguien me diga otra cosa siempre agradeceré aquello que me dieron.
B.D.E.B.









