El arte de dibujar

El arte de dibujar

Nunca se me dió bien dibujar, mis dibujos siempre eran muy «simples» sencillos trazos que en ocasiones no se sabía muy bien lo que había en la imagen.

Aquello que no se te da bien, en ocasiones es lo que más admiras. Al margen de los cuadros de esos grandes artistas  conocidos o no, porque no a todos los conocemos  quizás a los que se crearon o se crean la fama, pero hay muchos más desconocidos en cada rincón del mundo.

Decía que al margen de ellos, también están los que dibujan simplemente por hobby, o aquellos que ilustran un libro, o un cuento para niños, los que decoran una persiana metálica de un comercio, o una pared, y de ahí la imagen. Unos dibujos sencillos sobre esa pared blanca, relacionados con el mar, el alma de ese local.

Los había visto en muchas ocasiones y el otro día quise capturarlo. Me fijé en esas  líneas sencillas pero en consonancia con todo el establecimiento, a veces un dibujo sencillo nos aporta mucho y cuando está relacionado con aquello que tanto te maravilla, aún más.

Las sirenas, criaturas mágicas que a pesar de su belleza dicen de ellas que atraían a los marineros a una muerte fatal.

Volviendo al dibujo (si hablamos de sirenas terminaré hablando de mar), cuando ves algo así de sencillo, al menos a mí me pasa,  no entiendo como es posible que no sea capaz de dibujar algo así, aunque pusiera una hoja abajo y lo intentara calcar, seguro que nos saldría igual, perdería parte de la esencia, esa que le pone el artista cuando lo está realizando, al margen de que no me gusta copiar, prefiero intentarlo a mi estilo, aunque termine el dibujo sin saberse si es una sirena o un pez, o si son olas o una especie de ondas mal hechas.

Me encanta ver a la gente dibujar, a cada uno se nos da bien alguna cosa y como decía antes, admiramos aún más aquello que somos incapaces de hacer, y de eso se trata, de admirar aunque no lleguemos a aprender porque algunas cosas necesitan un don especial y el del dibujo no está entre los míos.

Hay una diferencia grande entre admirar y envidiar, yo admiro a las personas que saben hacer aquello que yo no sé.

B.D.E.B.

Emoción

Emoción

La conversación transcurría tranquila, me sorprendía como en esta ocasión fluían las palabras, sin prisas, sin nervios, respirando en ocasiones profundamente pero sin angustia.

Hasta que llegó esa pregunta…

El corazón parecía que se agrandaba y de él surgió algo parecido a un nudo que se deslizó hacia la garganta. Allí se instaló y las palabras comenzaron a salir entrecortadas, la barbilla temblaba sutilmente y los ojos se inundaron de lágrimas.

No había dolor, no había pena, solo emoción, agradecimiento por saberse querida.

Ella me sonrió y entre lágrimas yo sonreí feliz.

B.D.E.B.

Ser – Estar

Ser – Estar

¿Qué habilidad te gustaría aprender?

Ser el bálsamo que cure tu herida

Ser la mano que te ayude a levantar

La manta que te abrigue los días de frío.

Ser la calma ante tanta tempestad

Ser la brisa que acaricie tu rostro

El agua que calme tu sed.

Ser quien camine despacio a tu lado

Ser la luz que te alumbre en la oscuridad

Pañuelo que seque tus lágrimas.

Estar, siempre…

B.D.E.B.