Lo que fui…

Lo que fui…

Esta mañana el espejo me devolvió el reflejo de alguien que ya no era esa joven de hace años. El rostro comenzaba a tener algunos surcos inevitables por el paso de los años, algunas marcas de enfermedades pasadas, alguna pequeña cicatriz…

Entonces decidí mirar más allá, clavé la mirada en los ojos y profundicé en ella y fue cuando vi a esa joven confiada, callada, tímida, que solo se mostraba en raras ocasiones, que quería sin ver más allá, que confiaba en quienes se acercaban a ella y ahí me di cuenta del cambio sufrido.

Los surcos no solo estaban en la piel, ni las marcas, ni las cicatrices… estaban también en su interior, en el alma, en el corazón.

El espejo me devolvía el reflejo de una persona menos callada, alguien que había perdido parte de su timidez, alguien que seguía confiando pero mirando más allá, fijándose en detalles, en palabras, en miradas, gestos… y aún así, se podría equivocar pero a veces es necesario confiar porque nos llevamos también gratas sorpresas.

Esa joven desapareció, la hicieron desaparecer y algunas de esas personas hoy preguntan por ella, no se dan más explicaciones, no se nombran culpables, simplemente se fue…

Pero en ese reflejo aún queda algo de ella, algo que solo lo deja ver a una parte del mundo, quizás a quienes sienten parecido, quienes se acercan como hacía ella, sin hacer ruido, quienes también conservan una parte de esa timidez, de ese estar,de esa confianza, de ese querer sin ver más allá… sin interés.

B.D.E.B.

Por eso – Maldita Nerea

11 comentarios en “Lo que fui…

  1. Solo vamos portando otras vestiduras pero el cuerpo y el alma siempre es la misma. Lo que nos ponemos o nos toca ponernos puede cambiar la imagen que se percibe pero me has recordado a la peli de garfio cuando Peter pan se ha hecho mayor y le toca a los niños en la cara y de repente ven que es la misma persona. Algunos nunca cambiaremos por más surcos que nos salgan 🫂🤍☕😘

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    1. Hay algunos aspectos que no los cambiamos y siguen siendo los mismos, otros quizás no cambien solo que elegimos a quienes mostrarlos o ofrecerlos. Creo que nos hacemos más «selectivos» referente a las personas que queremos mostrarles como somos realmente.
      Un abrazo enorme amigo 🫂🫂☕️☕️😘

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  2. El otro día mi abuela me dijo: «Pronto serás vieja y no quedará nada de lo que eres ahora». Cosas de abuelas, pensé yo. Pero según me giraba detecté en sus ojos un brillo extraño, como si sus palabras hubieran sido una travesura que provenía de tiempo atrás, una broma de esa niña que lleva aún dentro.

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  3. Mi querida Blanca, leerte es como asomarse con cuidado a un lugar muy íntimo y muy verdadero.
    Gracias por compartirte así, con esa honestidad tan tuya. En cada palabra se siente todo lo vivido, lo que dolió y también lo que te hizo crecer, sin perder lo esencial.
    Esa joven sigue ahí, aunque ahora sea más sabia, más atenta, más protegida.
    Y qué bonito que aún conserves esa forma de querer sin ruido, sin interés, solo desde lo sincero.
    Yo valoro muchísimo esa parte tuya, la que mira hondo y se entrega con verdad. Gracias por estar, por ser así y por dejar ver ese reflejo a quienes sabemos apreciarlo. 💙 Un besito muy grande y feliz finde, amiga mía. 💗❤️🥰🌷

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