Lo que a veces nos perdemos…

Lo que a veces nos perdemos…

Esta tarde, mientras estaba leyendo en el sofá, al alzar la vista a la cristalera de la terraza he visto unos tonos a través de los cristales opacos que me han impulsado a asomarme para ver lo que ocurría fuera y me encontré con una maravilla de atardecer.

De normal en casa siempre está el toldo bajado pero como el viento no nos quiere abandonar, lleva ya varios días recogido y hoy me he dado cuenta de lo que a veces nos perdemos cuando ponemos algo delante que nos impide ver aquello que está sucediendo detrás.

Estoy segura de que este ha sido uno de muchos que me habré perdido, otros suelo verlos los días que llevo al chico al karate, me pilla justo de camino pero al ir conduciendo no puedo contemplarlo con tanto detalle.

En esta ocasión nos perdemos estas maravillas por algo que ponemos para proteger nuestra privacidad, para que por las mañanas no entre demasiado sol, etcétera pero en otras ocasiones nos perdemos otras cosas estupendas por levantar «muros» innecesarios, por ocultarnos detrás de una coraza o por mirar a través de una rendija sin querer abrir la puerta para poder ver al completo lo que tenemos delante.

Hace tiempo intenté levantar muros, esconderme a través de corazas y mirar por pequeñas rendijas y creí que «me iba bien» mejor oculta y así «casi» protegida, hasta que un día al mirar por una rendija vi algo que me gustó y al abrir la puerta me encontré con algo aún más grande, ahí me di cuenta de que estaba perdiéndome demasiado solo por protegerme, así como hoy me he dado cuenta de que hay momentos en los que hay que subir el toldo y observar el paisaje.

Ocultarse a ratos está bien pero observar todo con las puertas abiertas de par en par puede mostrarnos algo bonito que pueda hacer que nuestro día mejore o que nuestra vida sea más llevadera.

Una vez más dejo de ocultarme y derribo muros alrededor, miro todo aquello bonito que está por llegar y en esos escombros dejo aquello que me dolió tanto como para querer ocultarme.

B.D.E.B.

Paula Mattheus – Vale la pena

4 comentarios en “Lo que a veces nos perdemos…

  1. Muros, filtros, toldos o las gafas de ver graduadas para el otro. Todo eso opaca amiga, así que lo has captado de maravilla. A veces nos lo perdemos por el momento y a veces porque tenemos exceso de filtros, así que vamos a asomarnos y captar la vida como es, y entonces… todo es posible. Un abrazo enorme, sin obstáculos 🫂😘🫶☕🌊🌄

    Le gusta a 1 persona

    1. Tendemos a protegernos por miedo a volver a sufrir pero creo que merece la pena quitar esos «obstáculos» y como tú dices, asomarnos del todo y captar la vida y lo que nos quiera traer, así no nos perderemos lo que realmente merece la pena.
      Un fortísimo abrazo para ti también 🫂 ☕️ 😘

      Le gusta a 1 persona

    1. Algunas cosas no sé de qué color terminarán pero hay días que en esa multitud de colores veo lo bonito que hay y entre otras cosas destacan las personas bonitas, créeme que me siento afortunada por ello.
      Un besito y feliz noche 😘 💖

      Le gusta a 1 persona

Replica a Paseando de nuevo por la vida Cancelar la respuesta