Noches con magia

Noches con magia

Anoche, mientras observaba el monte Benacantil, con el castillo coronando en su cima, vi un resplandor justo por detrás y apenas un par de minutos después asomó ella.

Escuchaba la voz en la plaza pero mi mente y mi mirada no se apartaban de allí, cada vez más visible, cada vez más arriba, queriendo robar el protagonismo de la noche.

Hace años alguien me dijo que, por mi forma de hablar de ella, se notaba que era una «enamorada» de mi ciudad, años después también me dicen que parezco enamorada de la luna, así cuando se juntan esos dos elementos, uno de los símbolos que define mi ciudad, el que siempre es lo primero que observo cuando vuelvo a casa de algún viaje, y la luna, en pleno esplendor y llenando de esas energías que a veces nos falta, me puedo quedar embelesada observándolos y desconectada de aquello que ocurre a mi alrededor.

En estos tiempos en que tanto ha hecho falta esa desconexión, en los que el mar, la luna, mi ciudad y los míos (los nombro los últimos pero siempre son los primeros) han sido los pilares fundamentales para apoyarme cuando sentía que el mundo se derrumbaba.

Hoy la pregunta del día era ¿Qué hace que te centres en la vida? Ya contesté hace un tiempo y creo que la respuesta es la misma, lo que realmente es importante en mi vida, las personas que me importan, las que hacen que cada día sea un poquito mejor y que lo malo se compense con creces con lo que ellos me ofrecen.

B.D.E.B.

Luz Casal – Sentir

12 comentarios en “Noches con magia

  1. Pues con esos anclajes yo te veo centrada y serena amiga. No lo pierdas, que te ha costado, y sigue sintiendo eso que tanto te importa. Un abrazo enorme querida Blanca 🌙🫶🤍✒️☕

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    1. Ahora mismo lo estoy aunque no sepa cuanto durará. Me estoy acostumbrando a vivir y disfrutar del momento y de aquellos que siempre aportan ese granito de arena para conseguir la tranquilidad.
      Un fuerte abrazo amigo. 🫂🫂☕️😘

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  2. Comparto contigo esa querencia por las personas que nos importan, con las que somos realmente nosotros, sin artificios, ni hipocresías, relajadamente. La foto preciosa con esa luna, que está como saliendo por el fondo del escenario. Un abrazo Blanca.

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    1. Me gusta eso que has dicho «las personas con las que somos realmente nosotros» porque aunque siempre intentemos serlo, cuando estamos con ellos, en nuestro círculo, es cuando realmente nos relajamos y dejamos salir nuestra esencia más pura.
      Me alegra que te guste la foto, cuando vi asomar el resplandor tenía claro que había que «cazarla». Lo curioso es que el escenario estaba más abajo de esa imagen pero la mirada se fue arriba.
      Un fuerte abrazo Carlos.

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  3. Los días tienen (por desgracia) a ser malos. No obstante, en ocasiones podemos hacer/ver/probar/experimentar/desear/ganar distintos planes/pruebas/respuestas/placeres/reconocimiento/pequeños éxitos que nos ayudan a sobrevivir, a querernos un poquito más a nosotros mismos. Debemos (todos, por supuesto me incluyo) ver el vaso medio lleno, en lugar de medio vacío. Nos aporta más, al tiempo que nos asiste a la hora de superar momentos adversos. Buen día,

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    1. Creo que de eso se trata, de buscar en lo cotidiano, en quienes nos rodean, las razones y motivos para que ese vaso se vea medio lleno. Nuestra vida es importante pero aquellos que tenemos cerca hacen que lo sea aún más.
      Saludos y feliz tarde.

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  4. Hoy han posado todos para salir en la foto 🙂

    La vida son las pequeñas cosas, las que recibimos sin casi darnos cuenta y que tu siempre te empeñas en que nos demos cuenta, que no las olvidemos, vaya.

    O, como decía Groucho, la vida son las pequeñas cosas, un pequeño yate, un pequeño castillo..

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    1. Creo que a estas alturas ya me conoces y a las pequeñas cosas les doy mucha importancia y me empeño en que los demás también lo vean y las disfruten tanto como yo.
      Creo que quizás tiene que ver que cuando llegan las adversidades (y en estos últimos tiempos han llegado más de las que deberían) tengo que distraer mi mente con algo y fijarme en las cosas buenas, lo primero las personas, siempre, pero después esas otras cosas que nos distraen y nos ayudan a no «sobrepensar». Si además conseguimos capturar algunas en forma de imagen, perdurarán aún más ¿verdad?
      Esas otras pequeñas cosas que decía Groucho Marx también nos alegrarían la vida claro, pero hasta que lleguen (cosa que dudo) disfrutaremos de las que tenemos a nuestro alcance, aunque sea del objetivo ¿no?
      Un abrazo enorme querido Beauseant.

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