Final de verano

Final de verano

Última tarde del verano, comienzas a caminar entre el bullicio de la gente, así como el que se encuentra en tu cabeza. Este paseo es muy diferente a los de siempre, el sol ya empieza a esconderse tras los edificios, y tú no consigues desconectar, ni siquiera cuando el sonido de las olas es más fuerte que el de la gente, el de tu mente parece que lo supera.

No desistes y continúas caminando, aunque por un momento pasó por tu cabeza el volverte y desistir, pero sigues adelante (siempre lo haces), y con un poco de esfuerzo, porque cuando faltan ganas también faltan fuerzas, llegas a tu lugar (o bastante cerca, los pescadores se te adelantaron), y una vez allí parece que todo cambia, observas como las olas rompen suavemente entre las rocas, y comienzas a respirar profundo y a despejar la mente, desconectar de aquello que te preocupa y conectar con el mar, ahí se produce la magia.

Comienzas el camino de regreso y ya todo es como siempre, disfrutas de caminar sobre la arena, de que las olas mojen tus pies (el agua ya más fresca que cuando llegaste). Observas las nubes como van cambiando de tonos, de los blancos a los rosados y de ahí a unos más anaranjados.

Sorprendentemente tu cabeza no piensa en nada más que captar esos momentos, el regreso ha sido en silencio, apenas queda gente pero tu mente también ha callado.

El día acaba, la semana y el verano. Al fondo ves sobre una nube reflejarse los últimos rayos de un sol que ya está prácticamente escondido y al captar ese momento, observas unos rayos resplandecer entre la nube, quizás amenaza tormenta, pero tú acabas de conseguir la calma.

B.D.E.B.

Juntar(nos)

Juntar(nos)

¿Qué cosas te recargan las pilas?

1. Una larga conversación

2. Escuchar el sonido del mar

3. Unas risas entre amigos

4. Una sonrisa sincera

5. Un abrazo sentido

6. Una mirada directa

7. Sentir la brisa del mar

8. Caminar por su orilla

9. Sentir tu mano sobre la mía

10. El calor de un amanecer

11. Los colores del atardecer

12. Una taza de café

13. La luna en cada una de sus fases

14. Sentarme y fijar la mirada en el horizonte

15. Una llamada inesperada (a la par que deseada)

Ahora, por un momento, imagina que se da todo a la vez.

Recibes esa llamada inesperada, quedas al amanecer al lado del mar. Un cálido y sentido abrazo a modo de saludo y os disponéis a caminar por la orilla.  Sientes el calor de esos primeros rayos de sol y la brisa del mar acariciando tu rostro, paráis un momento y una mirada directa, su mano sobre la tuya te da esa seguridad que a veces te falta.

Seguís caminando hasta llegar a las rocas, ahí la mirada se pierde en el horizonte escucháis el sonido del mar y ves que en su rostro se dibuja esa sonrisa, sincera, sin forzarla.

A la vuelta espera una taza de café y una larga y amena conversación. El día va pasando entre risas y el sol quiere poner fin a la cita, comienza a esconderse dejando un sinfín de colores espectaculares en el cielo, se nota que el otoño se acerca.

El día acaba pero antes de la despedida falta un pequeño detalle, una luna reflejada en el mar es testigo de que no es una despedida, un hasta pronto, siempre habrán amaneceres para encontrarse y orillas del mar para pasear.

B.D.E.B.

Lo que nos hace bien

Lo que nos hace bien

Desde esos grandes ventanales puedo ver las dos cosas que más me maravillan de mi tierra, el mar y el monte Benacantil, quizás por eso nada más entrar siento paz.

Saber que te escuchan sin juzgarte, sólo intentando comprenderte, tú tienes la palabra y nadie te va a interrumpir, mientras hablas miras por los ventanales y allí están, testigos ciegos de tus confesiones, de tus lágrimas.

Te rompes y mientras lo haces sientes que a la vez te recompones, suspiras, sonríes y te sientes mejor.

Lo que duele también se cura y nos hace más fuertes

Sales distinta, diferente a como entraste, tienes hueco en el pecho para respirar profundamente y lo haces.

Ayer me preguntaste si me hacía bien, la respuesta, un sí rotundo.

B.D.E.B.

Incertidumbre

Incertidumbre

Los días van pasando y la incertidumbre sigue intacta, ganas de que termine todo, impotencia no solucionar nada.

Vives el día a día, disfrutas de los buenos momentos, te maravillas con pequeñas cosas, todo sirve, una única finalidad, mantener la mente distraida, no pensar más de la cuenta.

Como esos días en los que no sabes si el sol saldrá o se mantendrá oculto entre las nubes, si lloverá, si aglo hará brotar tus lágrimas…

Hay días que te golpea fuerte y no tienes ganas de nada, otros sales para combatirla, para no dejar que se apodere de tu vida.

Compartes, ríes, bromeas, conversaciones, paseos, distracciones… vuelves a casa y allí está esperándote y tú lo sabes y te ocupas en cualquier cosa por no sentirla de nuevo.

Así un día y otro, una semana y otra, ¿meses?…

Un final que no llega por muchas esperas, y mientras ella está ahí, cada día a tu lado.

Tú temiéndola y ella sin querer dejar de acompañarte…

B.D.E.B.

Orígenes

Orígenes

Alguien que llegó para aportar un poco de alegría a esa familia que unos años atrás se había inundado de tristeza después del dolor más fuerte que pueden sufrir unos padres.

Una personita a la que criaron entre algodones porque no se podían permitir otra pérdida.

Creció llena de mimos, cuidados y cariño, sin ser consentida, en una familia humilde pero con la buena educación y el respeto por bandera.

Una familia unida en la que todos colaboraban con todos, sin importar la edad, responsables desde niñas y casi jugando a ser adultas antes de tiempo si las circunstancias así lo requerían.

Una niña sensible, sentimental y quizás un poco frágil por esa sobreprotección de que nada le dañara. Una ausencia larga de sus padres su primer sufrimiento.

Su sensibilidad y sus miedos en ocasiones fueron motivos de burlas, pero a pesar de ello y de su timidez, no le faltaron amigos, con ellos creció hasta la adolescencia, después los caminos se separaron.

Nunca olvidó de donde venía, orgullosa de sus orígenes, de su historia, de su familia de los que están y de aquellos que ya marcharon.

Nuestros orígenes nos marcan, en ocasiones para bien, otras no tanto, nos convierten en quienes somos, nos enseñan lo que queremos en nuestra vida y lo que queremos apartar de ella.

A una pregunta indirecta, «háblame de tus orígenes» esa sería mi respuesta.

B.D.E.B.