Lo que nunca pasó

Lo que nunca pasó

El otro día, una cuenta a la que sigo en Instagram, lanzó una encuesta con una pregunta «¿Se puede recordar, sentir nostalgia, o echar de menos, algo que nunca ha pasado?». Una de las respuestas (y la que yo elegí) era «Si, completamente», hoy ha publicado los resultados y un 77% de las personas, habían (habíamos) elegido esa respuesta.

Y enseguida he recordado porqué la elegí, justo en una publicación anterior a la pregunta, había escrito un comentario sobre este tema «Creo que a veces soñamos con tanta fuerza, que creamos esos recuerdos de lo que nunca fue pero quizás algún día sea». Pensando esto mi respuesta a la pregunta de la encuesta estaba clara.

Realmente muchas veces deseamos que pase algo, lo soñamos durante un tiempo y aunque nunca llegue a pasar, cuando tiempo después llega de nuevo a nosotros, lo recordamos con cierta nostalgia, quizás pensando en que éramos ingenuos, o enamoradizos, o soñadores, y esa nostalgia nos lleva a pensar que hubiese sido de nuestra vida si aquello se hubiese hecho realidad, si sería completamente diferente a como es ahora.

Creo que sí, que recordamos con nostalgia aquello que no fue, que nunca pasó, pero que tantas veces soñamos con que pasara. En cierto sentido formó parte de nuestra vida, nos ilusionó y es posible que hasta lucháramos porque sucediera, aunque al final nunca pasó.

Y es que creo que recordamos con nostalgia todo aquello que un día sentimos, que nos provocó emociones y hay historias que nunca pasaron pero mientras las soñábamos nos iluminaron como si fueran reales.

Mientras hayan sueños seguimos vivos.

B.D.E.B.

Y aunque la canción no tenga nada que ver, hoy hablaba de ellos y tenía que estar aquí.
Aprovechar el tiempo

Aprovechar el tiempo

Hoy es uno de esos días que se deshacen las rutinas que habían y de repente tienes la tarde libre, para ti,para hacer lo que te plazca, pero sin saber porqué (o quizás si que lo sepas) justamente no te apetece hacer nada, y cuando esto pasa siento que la tarde ha sido desaprovechada, que podía haber aprovechado ese tiempo y en cambio lo he dejado pasar, y sabemos que ese tiempo que pasa ya no vuelve.

Soy persona de aprovechar cada momento, mientras espero algo estoy ocupada en otra cosa, si tengo una olla al fuego esperando hervir, tengo que aprovechar para sacar las cosas del lavavajillas o ir preparando alguna otra cosa… no puedo quedarme quieta.

Y así con todo, dicen que el tiempo es oro y quizás no lo sea pero no porque valga menos, sino al contrario, porque el valor es incalculable, justo porque no sabemos el tiempo del que disponemos.

De hecho, el otro día, entre dos visitas médicas tenía un ratito de espera, me asomé y la clínica aún estaba cerrada y justo al lado había un lugar que me llamó la atención y entré a tomar un café. Un sitio fuera de lo común, con una decoración vintage, música suave y luz tenue. Las camareras también hablaban flojito y dos de ellas con acento no sé muy bien de qué lugar, pero me encantó el sitio y la atención. Fue un café en solitario (para variar) pero acogedor y senti que había aprovechado ese tiempo de espera con un buen descubrimiento (mañana que tengo que volver a la clínica no descarto otro café allí).

Y es que esos ratos sin hacer nada no se deben desaprovechar, porque ese tiempo no va a volver al igual que el que he desaprovechado yo esta tarde, y me da rabia porque aunque no lo quiera reconocer si que sé el porqué de esa falta de ganas, porque el tiempo se ha invertido en dar vueltas a la cabeza a esa situación que no termina de esclarecerse, a preocuparme de nuevo por lo que aún no ha pasado, a desesperar por querer que ese tiempo tan valioso pase rápido y sin darme cuenta de que cuanto más rápido pase más lo estaré desaprovechando.

Me fastidia permitir que pase esto porque somos los dueños de nuestro tiempo, nosotros decidimos en qué debemos de gastarlo y hay que dejar un poco de lado las preocupaciones y ocupar ese tiempo en cosas que nos llenen.

Mañana imagino que será distinto, que intentaré aprovechar al máximo el día y  con las cosas que me llenan, que me gustan, y como últimamente pasa, bien acompañada que es lo importante.

B.D.E.B.

La canción no tiene nada que ver, pero si se deja pasar el tiempo, al menos que sea escuchando la música que nos gusta.
Mejoras…

Mejoras…

¿Qué pequeña mejora puedes hacer en tu vida?

Creo que poco a poco, en este último tiempo, he ido haciendo varias mejoras, siempre quedará alguna por hacer, al igual que también hay cosas que dependen un poco de otros pero ahí no puedo hacer más que esperar y si no salen las cosas bien, buscar otras opciones.

He hablado cosas que antes callaba.

He buscado la paz lejos de las tormentas.

He comenzado a disfrutar más de las cosas sencillas.

He cambiado el ruido por buena música.

Me he ido alejando de aquello(s) que me dañaba(n)

Me he acercado a todo(s) lo que me hace(n) bien.

Y con todo esto ha ido mejorando, pero como decía al principio, siempre quedará algo por mejorar y siempre habrá alguien intentando impedirlo, pero en nosotros está el permitirlo o no.

B.D.E.B.

Quiero

Quiero

Quiero un paseo por el mar contigo a mi lado, llegar a mi sitio, observar el horizonte, sentir la brisa en el rostro y escuchar tu voz con el murmullo de las olas de música de fondo.

Quiero una tarde de risas, o de emociones, de largas conversaciones, de compartir, de escuchar, de estar, de sentir que estás…

Quiero observar las estrellas tumbada en la arena, cantarle a la luna, observar el brillo de tu mirada, sentir esa caricia, sentirte cerca.

Quiero que me abraces tan fuerte que sienta el palpitar de tu corazón, que me sienta refugiada entre tus brazos, que el miedo se vaya, que nada nos dañe.

Quiero, quiero…

Pero la pregunta es

¿tú quieres?…

B.D.E.B.

Quien me trajo hasta aquí

Quien me trajo hasta aquí

Explica una historia sobre alguien que haya tenido un impacto positivo en tu vida.

Me cogiste de la mano y me trajiste a este lugar, entré tímidamente, sin conocer, sin saber y sin hacer ruido, como quien entra en la biblioteca a leer, en silencio, y cuanto había por descubrir.

Me apoyaste en mis inicios, te alegraste de que me decidiera a crear este lugar, fuiste mi primer compañero en este camino y el mejor ejemplo a seguir, descubrí un mundo desconocido para mí  pero que me atrapó desde el minuto cero.

Reconozco que me sentí insignificante ante tanto talento, incluso diría que me daba algo de vergüenza, porque no sabía si podía interesar, pero servía para sentirme bien y a fin de cuentas, eso era lo que importaba, eso y el ir conociendo cada vez más sitios interesantes.

Y me fui animando y ahí seguías tú, aunque en la sombra pero alegrándote de que este lugar tuviera forma y de que mi presencia aquí fuera cada vez más de seguido.

Creo que fuiste mi mentor y que me acompañaste hasta que viste que yo sola podía seguir, y seguí y tú lo sabes, y de vez en cuando me lo haces saber.

Este sitio siempre digo que nació gracias a ti, y aunque no siempre estés presente, hay cosas que siempre se recuerdan, no se olvidan.

En mi vida han habido muchas personas que han tenido un impacto positivo, una de ellas es la que me llevó a crear este blog, la misma que me inició en el mundo de la poesía hace muchos años cuando hacía sus primeros pinitos en ello.

Siempre digo que llegué aquí gracias a él y quizás por eso siento que este sitio es un poquito suyo.

Y hoy, en esta entrada, tocaba hablar de él, porque este lugar me ha traído muchas cosas buenas y en parte se lo debo.

Gracias Javi.

B.D.E.B.