
El otro día, una cuenta a la que sigo en Instagram, lanzó una encuesta con una pregunta «¿Se puede recordar, sentir nostalgia, o echar de menos, algo que nunca ha pasado?». Una de las respuestas (y la que yo elegí) era «Si, completamente», hoy ha publicado los resultados y un 77% de las personas, habían (habíamos) elegido esa respuesta.
Y enseguida he recordado porqué la elegí, justo en una publicación anterior a la pregunta, había escrito un comentario sobre este tema «Creo que a veces soñamos con tanta fuerza, que creamos esos recuerdos de lo que nunca fue pero quizás algún día sea». Pensando esto mi respuesta a la pregunta de la encuesta estaba clara.
Realmente muchas veces deseamos que pase algo, lo soñamos durante un tiempo y aunque nunca llegue a pasar, cuando tiempo después llega de nuevo a nosotros, lo recordamos con cierta nostalgia, quizás pensando en que éramos ingenuos, o enamoradizos, o soñadores, y esa nostalgia nos lleva a pensar que hubiese sido de nuestra vida si aquello se hubiese hecho realidad, si sería completamente diferente a como es ahora.
Creo que sí, que recordamos con nostalgia aquello que no fue, que nunca pasó, pero que tantas veces soñamos con que pasara. En cierto sentido formó parte de nuestra vida, nos ilusionó y es posible que hasta lucháramos porque sucediera, aunque al final nunca pasó.
Y es que creo que recordamos con nostalgia todo aquello que un día sentimos, que nos provocó emociones y hay historias que nunca pasaron pero mientras las soñábamos nos iluminaron como si fueran reales.
Mientras hayan sueños seguimos vivos.
B.D.E.B.




