Cambios…

Cambios…

Conforme vamos cumpliendo años vamos cambiando no sólo en el físico, también interiormente, aunque siempre conservemos nuestra esencia, hay muchos rasgos de nuestro carácter que van cambiando, imagino que las situaciones que vivimos son las que hacen que vayamos cambiando.

Esta tarde, cuando he llegado del trabajo (hoy un poco más tarde de lo habitual), venía pensando en algo que me había ocurrido, porqué me he mantenido distante cuando me han saludado (como si nada hubiera pasado), me han preguntado por mi dedo (que aún sigue mal), y yo he contestado, he dado las gracias, pero he sentido que lo hacía fríamente, sin sonrisa, sin emoción y no sé si del otro lado lo habrán notado, pero yo si he notado que no era la «yo» de siempre, la que me gusta ser, la que soy con mi gente.

Hay situaciones que te marcan, pasé dos semanas malas, lloraba casi a diario y la ansiedad podía conmigo, no quería ver a mi gente para que no lo notaran y no preocuparles, no tenía ganas de juntarme con nadie ni de hacer cosas que acostumbro a hacer, me hicieron daño, mucho, pero sobretodo a los míos, y pagaron los platos rotos otras personas que no tenían porqué haberlo hecho. Había mucha tensión en el ambiente y se volvió insoportable durante ese tiempo.

Desconfiaron y ahora soy yo la que ha perdido la confianza.

Hoy me di cuenta que no puedo ser la misma, que algo se rompió cuando yo me rompí, que no sé lo que pasará con el tiempo pero ahora mismo no puedo sentirme bien al lado de ellos, no puedo ser la de antes, no me nace, no lo siento.

Y me duele en parte porque me gustaría poder hacer borrón y cuenta nueva, pero de momento no puedo hacerlo, quizás porque aún sea pronto y está todo muy reciente o quizás cuando pierdes la confianza lo pierdes todo.

Los años creo que van haciendo mella, o las situaciones vividas en esos años, pero se van produciendo cambios y se va agotando la paciencia, porque la adolescente tímida y callada que en su día conocieron, ha ido cambiando y ahora cuando quedan menos años por vivir que los que ya hemos vivido, creo que es muy necesario saber con quienes queremos vivirlos.

B.D.E.B.

Hoy le pregunté a la luna

Hoy le pregunté a la luna

Hoy mientras observaba la luna, esa que compartimos infinidad de noches, le pregunté por ti, que sería de tu vida, si por fin eras feliz, si tus heridas cerraron y cicatrizaron, si lo que más querías volvió y si de nuevo encontraste el amor.

Hoy, mientras seguía creciendo hasta llegar a esa plenitud, esa que cuando estaba llena, alumbraba tantas madrugadas, la que iluminaba nuestras conversaciones, colándose por la ventana, aquella que me decías

-¿La has visto hoy?

-Si, está preciosa, y sobre el mar todo un espectáculo.

Hoy de nuevo le pregunté por ti, como tantas otras noches en las que te he recordado, en las que te he echado de menos, en las que te he añorado.

La observo y llega el recuerdo y sin querer resbala una lágrima, porque te he necesitado en muchas lunas, te he añorado, te he extrañado y aquellas largas conversaciones, me han faltado.

B.D.E.B.

Madres

Madres

Dinos las personas que admiras y de las que te gusta recibir consejos…

Recuerdo de niña enfadarme si me regañaba, aunque eran pocas las ocasiones, de adolescente que me enfadara el que me pusiera límites, y después llega un día en que entiendes todo, el porqué lo hacía, siempre por tu bien para aconsejarte y enseñarte a ser y convertirte en una mujer.

Entiendes todo y cuando lo entiendes te toca en ocasiones enfrentarte a eso en lo  que un día estabas de un lado, eras hija y ahora estás en el otro como madre, ahora eres tú, quien regaña, pone límites y aconseja.

Pero hay algo más importante, cuidar, respetar y dar tu amor.

Esos límites, esas regañinas y esos consejos son para bien y lo hacen porque cuidan y aman a esa personita desde el minuto cero. Desde antes que llegue a sus brazos ya se convierten en madre y eso ya es para siempre, porque cuidan (cuidamos) de ese ser hasta el fin de los días.

Si admiro a alguien por encima de todo es a ella, recibí sus consejos durante años y diría que los echo de menos, ahora no aconseja pero te recibe, te mira y te sonríe como cuando era una niña.

Hoy es su día, es el de todas, y mis letras las dedico a ellas, no sólo a quienes nos dieron la vida, sino a quienes pelearon porque la nuestra fuese un poquito mejor.

Feliz día de la madre hoy y siempre.

B.D.E.B.

Encontrar el lugar

Encontrar el lugar

Ayer hablaba un amigo de desubicarse y justo yo tenía un acto de las fiestas, un acto en el que durante años asistí formando parte de una comisión y desde hace ocho años lo disfruto en otra de ellas.

Recordé esa primera toma de contacto, cuando llegas a ese lugar nuevo, con esa gente nueva y te sientes como decía él ayer, desubicado. Después van pasando las semanas y los meses y te vas integrando, aunque casi diría que son ellos los que te van integrando, te van arropando y haciéndote sentir uno más de ellos.

Y es entonces cuando te ubicas y sientes que ahora sí encontraste tu lugar, encontraste a tu gente y ves la diferencia entre aquellos que un día te hicieron salir de aquel lugar y los otros que te recibieron con los brazos abiertos,  unos que te alejaron de su lado y otros que te arroparon y te siguen arropando.

Hoy siento que estoy en mi lugar, que además este sitio me ha regalado personas que se han vuelto muy importantes para mí, que me dan la mano en los momentos difíciles y no me sueltan, y en los buenos me hacen disfrutar mucho más de lo que lo hacía antes.

En la vida hay que encontrar nuestro lugar siempre, en casa, con los amigos, en el trabajo…porque cuando no lo encontramos nos sentimos perdidos.

B.D.E.B.

Recuerdo soñar

Recuerdo soñar

Recuerdo soñar con un mar del color de tus ojos, la espuma de las olas adornaba tu rostro en forma de blanca mantilla, una flor de azahar se enganchó en tu pelo y una bonita sonrisa se dibujó en tu cara.

Recuerdo ese caminar despacio y disfrutando como sólo tú sabes hacerlo, siempre bien acompañada y contagiando tu felicidad a todo aquel que se acercaba.

Preciosa por dentro y por fuera, brillando en cada momento como si fueras una estrella más del firmamento.

Recuerdo acompañar cada paso que diste, recuerdo esa sonrisa siempre, no importaba el momento, ni los nervios, ni  los días malos, eras capaz de sonreír y hacernos olvidar todo.

Recuerdo soñar y comenzar este cuento contigo de protagonista y deseando que tenga un final feliz, contigo soñando y comenzando otro cuento.

B.D.E.B.