Calma

Calma

Después de más de dos semanas llenas de tormentas, cuando por fin llega algo de calma, respiras, hondo, profundo y sientes por fin que esa ansiedad se va disipando.

Hoy parecía que todo estaba dispuesto para que mi cabeza no pudiera pensar ni dar vueltas a nada, ni un momento a malas penas para preocuparme más de lo debido ni dejar que los nervios se apoderaran de mí, hoy justamente necesitaba (necesito) esa calma que perdí hace ya días.

Y es que justo hoy tengo que ver brillar a una de las personas más importantes de mi vida (mi pequeño), hoy es un día muy especial para él y para una niña preciosa, hoy es el día en que termina una aventura que comenzaron juntos y de la que se despedirán con la misma sonrisa e ilusión que la comenzaron.

Tal como estaban sucediendo las cosas, todo apuntaba a que este día iba a estar un poco empañado, una amiga se había ofrecido para ayudarme si lo necesitaba, a traer calma si había tormenta y a sujetarme de la mano si hacía falta, pero finalmente la calma llegó sola.

Hoy, ahora, toca prepararse y preparar a ese chico para que disfrute, para disfrutar con él, guardar todo lo acontecido en una caja y dejarlo arrinconado, y sacar la mejor de las sonrisas porque él se lo merece, ellos se lo merecen y después de tanta tormenta, esta calma era muy necesaria.

Hoy mi sonrisa es para él, para ella, pero también para quienes habéis estado ahí todos estos días.

B.D.E.B.

Arriesgar tu corazón

Arriesgar tu corazón

Photo by Jordan Benton on Pexels.com

Explica un riesgo que hayas asumido y del que no te arrepientas.

Hoy creo que tengo que darle una vuelta a esa pregunta. Normalmente no suelo arrepentirme de lo que hago, salvo cuando sin querer he podido dañar a alguien, ahí pido disculpas y me arrepiento de como he actuado.

Pero cuando he asumido riesgos no me he arrepentido nunca, porque si no ha salido bien he aprendido de ello.

Salvo un riesgo que asumí hace ya algunos años, y desde hace dos semanas me estoy arrepintiendo a cada segundo. Tuve que asumir ese riesgo, las circunstancias llegaron como llegaron y no había más alternativas, y hasta ahora ha sido llevadero, pero ya no lo es.

Porque donde yo puse toda mi confianza he recibido desconfianza, donde hice a ciegas lo que me pidieron, ahora lo observan con lupa, y donde puse mi corazón, de nuevo decidieron pisotearlo. La excusa perfecta podría ser «no es por ti», pero si la que asumió el riesgo soy yo, las consecuencias van hacia mí, la desconfianza también es hacia mí y el daño también me lo están haciendo a mí.

Así que sí, el riesgo más importante que asumí me estoy arrepintiendo, el de ofrecer mi buena fe a quien no la merecía, el abrir mi corazón a quienes no lo supieron valorar.

«C´est la vie» que dirían los franceses, aún no tengo claro como va a terminar todo, esta claro que quien no asume riesgos nunca pierde, tampoco gana, pero los próximos riesgos que asuma, dejaré mi corazón fuera, ya sufrió bastante…

B.D.E.B.

Gracias a ti…

Gracias a ti…

Gracias por estar, por no dejarme sola, por hacerme sonreír cuando las lágrimas se asoman a mis ojos.

Gracias por agarrar mi mano,por no soltarme, por escucharme, por estar…

Gracias por tirar de mí cuando se agotan las fuerzas, por pintar de colores los días grises, por compartir tu humor para hacer salir el mío.

Gracias

Porque en poco tiempo entraste como un vendaval en mi vida, sacudiste la tristeza y has impuesto la alegría como un método indispensable para vivir el día a día.

Hoy te doy las gracias, porque aunque no estés en un buen momento, eres capaz de dejar tus problemas a un lado y ayudarme a llevar los míos.

B.D.E.B.

Un libro, una aventura

Un libro, una aventura

Recuerdo de niña ir a una biblioteca que tenía cercana a casa, allí podía pasar horas, sin compañía, mis amigas preferían estar jugando en la calle y a mí me encantaba visitar mundos fantásticos, sumergirme en lecturas que me trasladaban a otros mundos diferentes del real.

En casa, aunque no faltaba lo básico, los libros que se compraban eran los de texto que nos pedían en el colegio y alguno de lectura pero pocos, mi hermana mayor (trabajaba mientras estudiaba) si se compraba novelas de «amor» quizás de ahí me viene esa vena romántica, de leer esas novelas cuando ella las iba terminando y dejando en la estantería. Pero si de verdad quería leer algo más adecuado a mi edad tocaba ir a la biblioteca y traerlo a casa o simplemente quedarme allí en silencio leyendo (eso iba mucho conmigo debido a mi timidez).

No es la primera vez que escribo sobre «el libro», ya lo he dicho en alguna ocasión, un libro es una puerta a otra dimensión, en la que perderse, en la que reír, llorar, emocionarnos o fantasear. La lectura nos transporta a esos lugares que quizás sólo existen en la imaginación de quién lo escribió y quiso compartirlo con nosotros, compartir… bonita palabra ¿verdad?, ya sabéis que es de mis preferidas.

Leer me trae paz, como he dicho desde niña es algo que me encanta, leía cualquier cosa que cayera entre mis manos, comics, libros, revistas… todo valía, ahora quedan los libros y este lugar, quizás por eso lo frecuento a diario, porque como decía no hace mucho, leer me saca de esa rutina a veces dura y hace que por un rato me olvide de todo.

Pero hoy me centro en los libros, hoy es su día, ese que tanto celebran en Barcelona un libro y una rosa, me quedo con el libro (por más que me gusten las flores), pero me quedo con aquello que consigue evadirme un poco de la realidad, aquello que me hace soñar, que me lleva de viaje, que consigue que me emocione, que me produce tantas sensaciones que son difíciles de explicar.

Un año más doy las gracias a todos aquellos escritores que quisieron compartir sus historias con nosotros, que nos hacen desconectar de nuestro mundo para conectar con ellos.

Feliz día del libro y por supuesto felicidades a todos los Jorge, Jordi y Gorka (en especial al mío).

B.D.E.B.

Frases bonitas

Frases bonitas

Ayer en un comentario a un amigo, le decía una frase de esas que se quedan grabadas, pertenece a ese vídeo con el que comienza la entrada, frases sueltas que dicen mucho y que como le decía a él, pueden servir para un amor pero también para una amistad.

En días en los que se oyen más «malas palabras», o frases o expresiones de las que nos gustaría (al menos a mí), cuando te encuentras con cosas así como este vídeo, en el que frase a frase te demuestran lo importante que puedes ser para otra persona, yo al menos me quedo maravillada.

Sería todo tan distinto si en lugar de «despotricar» y soltar lo primero que te llegase a la cabeza en medio de un calentón, pararse un momento y pensar, y no soltar, y no herir.

Sería todo tan diferente si sustituyéramos esas frases, por estas otras que dicen en este vídeo.

Porque no importa que sea el amor de tu vida, tu amigo, tu familia, a todos nos gusta escuchar (o leer) una frase bonita que te digan con el corazón, y no una frase hiriente que te llega a la cabeza, la sueltas por la boca y se clava como un puñal en el corazón del otro.

B.D.E.B.