Fuera de lugar

Fuera de lugar

Esta semana santa repetimos la zona de Benidorm, porque es cercana y nos gusta, pero hemos cambiado de camping. Cuando llegas a uno nuevo, andas un poco perdido, las calles no las conoces, las parcelas, los bloques de los baños… te dan un mapa y hasta el mapa te parece raro, no es el que acostumbras a ver todos los años.

Al final llegas a tu parcela, te ubicas y comienzas ya a «acoplarte», pero hay algo que no te termina de convencer, es como si estuvieras fuera de ese lugar que consideras tu casa.

Llevamos muchos años yendo al mismo camping, en semana santa algunos años, en algún puente, pero principalmente en verano, el mes de agosto nos trasladamos allí y se convierte en nuestro hogar.

Conocemos a gente de recepción, de mantenimiento, camareros, limpiadoras…y cuando llegas pues siempre te paras a hablar (con unos más que con otros), tú les cuentas, ellos te cuentan, te enseñan fotos del bebé que ha nacido hace unos meses, y al año siguiente ya va correteando por allí.

Vas caminando por las calles y vas saludando a la mayoría de gente que conoces de otros años, a españoles, extranjeros, todo te es familiar.

Y cuando decides por unos días, cambiar un poco y conocer otros sitios, pues como decía al principio, no me termino de sentir cómoda, me siento fuera de lugar, y algo añadido es que como por esta zona la mayoría de gente es extranjera y bien temprano se van a dormir, a las diez de la noche (poco más o menos) hay un silencio sepulcral, que sólo se rompe de vez en cuando si pasa algún chiquillo con la bici y poco más. Tanto que te sabe mal alzar un poco la voz, que los perretes ladren o cualquier otra cosa.

Este verano volveremos a nuestro lugar de costumbre, a mi sitio, a sentirme como en casa, a cumplir normas pero de otra forma, a escuchar algo de bullicio que no escándalo y a desconectar sin preocuparse de si puedas o no molestar porque con tu gente nunca lo haces.

B.D.E.B.

Crear recuerdos

Crear recuerdos

Que bonito es crear recuerdos ¿verdad? Momentos que vamos viviendo y se quedan ahí plasmados en nuestra mente y corazón, como si de una película se tratara. Recuerdos que cuando vuelven nos emocionan y es como vivir de nuevo aquel momento.

En estos días festivos, echo la mirada atrás y la gran mayoría de recuerdos son contigo, curiosamente muchos en la playa (por poco que te guste), incluso cuando no éramos más que dos jóvenes descubriendo el amor, y con ganas de comerse el mundo.

Recuerdo aquel año en el que junto a nuestro amigo, cogisteis un pulpo, y se vino con nosotros toda la tarde y nuestra amiga y yo no podíamos creer que fuerais capaces de hacerlo.

Otro año en Tabarca, mientras me explicabas tus aventuras con un arpón unos años antes.

Recuerdo aquella Semana Santa tan especial en Sevilla, algo digno de recordar y que nunca olvidaremos.

También por otros lugares de la geografía española, pero de los mejores recuerdos han sido de acampada, primero en pareja, después con niños,  en tienda de campaña, cabañita, y ahora caravana.

Esos momentos compartidos en los que nunca faltaron risas, ni buena compañía, barbacoas y amigos, y después quedábamos nosotros.

Algunos de esos recuerdos son agridulces, pero otros son bonitos, tanto que le hacen sombra a los que no.

Seguimos creando recuerdos, incluso cuando las cosas se ponen difíciles, estos días serán para desconectar de cosas y reconectar entre nosotros, para dejar paso a buenos momentos con la gente querida, con los que siempre están.

Unos días que espero en unos años, recordar con el mismo cariño que aquel primer domingo de pascua.

B.D.E.B.

Alejarme

Alejarme

Explica una decisión que hayas tomado en el pasado y que te haya ayudado a aprender o a crecer.

Alejarme de aquello(s) que me hace(n) daño, que perturba mi paz, de situaciones incómodas, de personas dañinas.

Dejar atrás lo que sabes que no va a traer más que problemas y quienes se encargan sólo de traerlos a tu vida.

Alejarme de quienes mienten para salirse con la suya y para que por «lástima» se haga lo que ellos desean.

Y creo que aún no me he alejado suficiente…

B.D.E.B.

Aunque sea un momento

Aunque sea un momento

Hace unos meses, en una entrada, utilicé esta canción por motivos completamente distintos a los de hoy, y es que esta mañana cuando puse la lista de reproducción en forma aleatoria, fue la primera que salió y me acordé de aquella entrada y la quise utilizar hoy pero de otra manera, porque creo que todos en algún momento de nuestra vida, necesitamos ese momento para rompernos y volvernos a construir.

Dicen que cuando ya tocas fondo no hay otro camino que hacia arriba, pero hasta que tocamos ese fondo a veces puede pasar mucho tiempo, ese tiempo en el que estamos (al menos yo) irritables, sin ganas de nada y hasta sin ganas de nadie. Justo en ese tiempo es cuando necesitamos de este momento, un momento a solas en el que poder terminar de llegar al fondo, casi diría que «bucear» hasta llegar a él y sólo así de un impulso volver a salir hasta arriba.

Lo normal es que en ese camino no estemos solos, porque para la gente que nos quiere es difícil mantenerse al margen y dejarnos solos sin cogernos de la mano (yo soy la primera, no puedo ver a nadie pasarlo mal y quedarme quieta), pero hay quienes aprenden a hacerlo y se quedan al margen porque saben que es necesario, pero no quiere decir que no se preocupen, lo están, pero te dejan ese espacio para que seas tú solo el que llegues hasta el final y cuando comienzas a subir de nuevo, ves que ahí sigue estando esa mano, esa que nunca se fue, que siempre se quedó a tu lado por si acaso tenía que tirar de ti.

Y hoy esta canción es para vosotros (para mí también), para los que necesitamos de ese momento, de llegar hasta el fondo, de rompernos y de volvernos a recomponer y al igual que sé que tendré quienes me ayuden a pegar esas piezas, deciros que yo también estaré para ayudar a pegar las vuestras si lo permitís, desde el silencio que aunque parezca que no, pero también acompaña.

Un abrazo.

B.D.E.B.