Felicidad

Felicidad

Enumera 5 cosas cotidianas que te hagan feliz.

En estos días en los que está costando encontrar esa felicidad, hoy la pregunta del día me deja pensando, y no sé si serán 5 cosas, pero vamos a ello.

  1. En estos días me está haciendo feliz, la complicidad de mi hijo mayor ante la situación por la que estamos pasando. Que haga o diga lo que sea por conseguir una sonrisa, que ofrezca su consuelo, que se acerque a ofrecer una caricia (es seco como yo), que demuestre que está ahí y que contemos con él, que tenemos su apoyo. Eso me hace muy feliz.
  2. Comprobar que las adversidades nos siguen uniendo y haciendo más fuertes, tanto que a veces creo que es un poco de envidia lo que mueve a otros para intentar chafarte y estar por encima.
  3. Las amistades que una vez más me demuestran que no me sueltan de la mano, que están ahí para lo que necesite y que estarán a mi lado para ver como al final todo saldrá bien.
  4. Escribir aquí, me hace feliz porque descargo todo aquello que me oprime, deja espacio libre para que lo pueda ocupar un poquito de felicidad.
  5. Esta respuesta podría estar dentro de la anterior, me hace feliz esos mensajes vuestros de ánimo en estos días oscuros, han sido una luz que ha iluminado ese sendero que es la vida, así que una vez más, gracias de corazón.

Estas serían las 5 cosas cotidianas, ahora sólo queda disfrutar de este sábado lluvioso, pero perfecto para seguir buscando la felicidad.

Feliz día a todos.

B.D.E.B.

Esta canción me ha venido a la mente mientras escribía esta entrada.
Quizás…

Quizás…

Quizás porque nunca te dejé caer, porque estuve siempre en los peores momentos, porque superamos mil adversidades, porque supimos esquivar las piedras que nos pusieron en el camino.

Porque nunca me abandonaste en la oscuridad y yo no solté tu mano cuando estabas perdido.

Quizás porque supimos diferenciar lo importante de lo que no lo era, aprendimos a valorar los pequeños momentos ante los grandes lujos, porque no importaba el lugar sino la compañía.

Porque no gritamos nuestro amor a los cuatro vientos, pero lo susurramos en la intimidad, porque no se necesitan espectadores de ello.

Porque nos rompimos en muchas ocasiones pero supimos recomponernos, porque aprendimos a pesar de todo que quizás separados somos frágiles pero nuestra unión nos hace fuertes.

Quizás por eso y mucho más llegamos hasta aquí, y quizás haya quien no lo entienda, pero eso no importa mientras nosotros si nos entendamos.

B.D.E.B.

Estrellas

Estrellas

-Ven, túmbate aquí a mi lado.

-¿Mira, ves aquellas estrellas de allí? Esas que forman una uve doble, ¿las ves?

-Siii

-Esa es la constelación de Casiopea. ¿Y ves aquella con forma de carro?

-Bueno, más o menos.

-Esa es la Osa Mayor, imagino que habrás oído hablar de ella. Y aquella otra que parece un arquero, ¿la ves?

-¡Guau! esa sí la aprecio bien.

-Esa es la constelación de Orión y esas tres estrellitas del centro son el cinturón del arquero.

Se giró y le miró directamente a los ojos.

-¿Sabes cuáles son las más bonitas?

-Esas que me miran ahora mismo fijamente, tus ojos brillan más que ellas.

*En el instituto me enseñaron las constelaciones, un profesor que nada tenía que ver con la materia. Cuando íbamos de acampada nos tumbábamos todos en el suelo mirando al cielo y él nos iba explicando.

Después entre compañeros «jugábamos» a localizarlas….

Desde entonces me apasiona tumbarme y mirar hacia el cielo cuando tengo ocasión de ello.

Feliz viernes.

B.D.E.B.

La cara de la soberbia

La cara de la soberbia

Esta tarde, mientras leía varias entradas, me he encontrado con la de nuestro amigo Carlos que la palabra del día, en su serie de pecados capitales, era la soberbia, he leído la entrada, pero antes de terminar la descripción le había puesto «cara» a esa palabra.

A lo largo de la vida me he encontrado con varias personas con esa forma de ser, y poco a poco me he apartado de ellos, aunque siempre queda alguien con quien «lidiar» espero que ya por poco tiempo.

Siempre digo que yo soy como soy, pero ni peor ni mejor que nadie, no me gusta mirar por encima del hombro, no tolero la humillación, no soporto que pisoteen a nadie, creo que en esta vida hay que ser humildes y tratar al resto de tú a tú, sin sentirse mejor ni por encima.

No me gusta ni hacerlo, ni ver como lo hacen y mucho menos cuando me toca de cerca. No importa el puesto que ocupes, eso no te hace ser mejor que los de abajo, los aires de superioridad, me pueden, no van para nada conmigo y ya ni menciono la falta de respeto, ahí es donde la persona ya pierde toda la razón.

Esto es sólo el comienzo de una batalla más, otra de tantas, ayer me decían que ya habíamos salido de otras y que todo se arreglaría, pero siento que los años pesan, las fuerzas se agotan y las decepciones se acumulan.

Toca mirar hacia adelante, levantarse de nuevo, no permitir que nadie perturbe esa paz que había comenzado a conseguir, ese camino que llevaba hacia la felicidad, pero sé que no va a ser fácil.

No tiro la toalla, porque aunque de vez en cuando tropiece con gente así en mi vida, me quedo con los que son justo lo contrario, con los que siempre están, con la gente bonita.

Y a vosotros, simplemente gracias.

B.D.E.B.