
A veces necesitamos rompernos y volvernos a recomponer, otras llegan desde fuera y te dan un mazazo, y te rompen en mil cachitos y te das cuenta de lo frágil que eres. Has intentado ser fuerte, pero de nuevo lo consiguieron y de nuevo estás rota.
Anoche desperté de madrugada, tras costarme un mundo dormir, y lo hice pensando que todo aquello había sido un mal sueño, una pesadilla, pero cuando espabilé un poco me di cuenta de que no, que era la realidad, que estaba pasando.
Y hoy continúa pasando, y con más dureza que ayer, y mañana quizás aún más, y es que siempre lo digo, hay gente que se aprovecha de saber tus puntos débiles (porque un día se los mostraste) para atacar justo ahí, donde saben que duele, donde eres frágil y así romperte en mil pedazos.
Gente que no tienen argumentos para sostenerse y para estar por encima tienen que pisotear, golpear duro en ese punto que tan bien conocen.
Tú podrías actuar igual que ellos, golpear donde sabes que también se pueden romper, pero no lo haces, va contra tus principios.
Hoy me doy cuenta de que ya no estoy para estas cosas, que mis fuerzas se agotan, hoy, cuando podría estar disfrutando de la vida, algunos se empeñan en que no lo haga, no lo hagamos, a veces creo que es por complejo de inferioridad, aunque yo nunca jamás me he sentido superior a nadie, pero ellos necesitan serlo y como no puede ser de otra forma, tienen que hundir al resto para poder destacar.
Hoy sólo deseo dormir y mañana despertar y que todo sea una maldita pesadilla, aunque sé que no lo es, quiero soñar bonito, quiero ahogar mis lágrimas en la almohada y despertar cuando todo haya pasado, llámame cobarde, pero es mi fragilidad.
B.D.E.B.




