Te echo de menos

Te echo de menos

Si pudieras hacer que tu mascota entendiera una cosa, ¿cuál sería?

Lo hice, hoy justo hace dos semanas, le miré fijamente a los ojos mientras él miraba los míos y le hice entender cuanto lo quería y que no lo iba a hacer sufrir.

Creo que entendía mi mirada,mis lágrimas y porque le abrazaba, los dos sabíamos que era una despedida.

Le dije lo mucho que lo iba a echar de menos y creo que él también me entendía.

Hoy sigo sintiendo un dolor enorme cuando miro esa esquina, recuerdo el momento y las lágrimas inundan de nuevo mis ojos pero poco a poco puedo recordar otros momentos a su lado y mi corazón se alegra de haberlos compartido con él, de haberle hecho entender que le quería y que nunca lo olvidaré.

Hoy algunos recuerdos vienen acompañados de una sonrisa por todo el bien que me hizo tenerlo a mi lado.

B.D.E.B.

Mi nombre

Mi nombre

Escribe sobre tu nombre: su significado, importancia, etimología, etc.

La historia de mi nombre es un poco triste y bonita a la vez, cómo ya expliqué en una entrada, mi nombre quizás se lo deba al hermano que nunca conocí.

Después de tener a mi hermana mayor mis padres tuvieron un niño, el único varón, y desgraciadamente con nueve meses una enfermedad se lo llevó. Algo que mis padres no han superado nunca, me consta aunque ellos no lo digan, y creo que ningún padre supera.

Con el tiempo, pese al miedo que mi padre tenía de que le pudiera pasar lo mismo, decidieron tener otro hijo y años más tarde nací yo.

Mi madrina quiso ponerme Blanca y mis padres querían ponerme un nombre con significado para ellos, había sido una niña muy «deseada» y decidieron ponerme Desirée de segundo, pero en aquella época alguien se negó a ponerme un nombre francés y se quedó en «Blanca Deseada».

Y lo curioso es que todos los amigos me llaman Blanca pero para mi familia carnal soy Desi, cosa que a veces pues la gente se sorprende de porque me llaman así.

Antes pocas veces, salvo amigos más cercanos, no sabían de mi nombre completo, hoy en día con el bizum todo ha cambiado 😉, cada vez que alguien nuevo lo descubre la pregunta es la misma ¿Deseada?

Pues ese es mi nombre y esa su historia, Desi para la familia y Blanca para los amigos y si me tuviera que quedar con uno, siempre Desi.

Ahora voy a terminar mi paseo de los domingos y después de visita a esas dos personas que aparte de mi nombre me dieron la vida, el bien más preciado.

Feliz domingo a todos.

B.D.E.B.

Era…

Era…

¿Cuál es tu animal favorito?

Buena pregunta para el lunes más triste del año, aunque para mí estoy segura de que fue el lunes pasado.

Mi animal favorito era:

El que me esperaba todas las mañanas tras la puerta

El primero en darme los buenos días

El que se sentaba a mi lado mientras preparaba el primer café de la mañana

El que más se alegraba de mi regreso a casa,

aunque mi ausencia hubiera sido de diez minutos

El que corría a tumbarse encima mía en cuanto me sentaba en el sofá

Y por el contrario, corría tras de mí cuando me levantaba

Al que le encantaban mis mimos y me ofrecía los suyos cuando más lo necesitaba

El que echo de menos día a día incluso sus travesuras

El que llevo tatuado en mi piel pero sobre todo en mi corazón.

B.D.E.B.

El regalo más grande

El regalo más grande

What is the greatest gift someone could give you?

Hace un par de días, comentaba en la entrada de un blog amigo, que la ilusión por los reyes magos nos la quitaron hace muchos años, cuando te enterabas de la realidad pero que el recuerdo nadie se lo podía llevar.

Y así recordaba aquellos años en los que, junto a mi hermana más pequeña (la mayor tiene diez años más y ya estaba enterada de las cosas, así que era cómplice de los «reyes»), bueno pues mi hermana y yo preparábamos un platito con dulces para los reyes y un vasito de leche y de agua para los camellos y así esperábamos con emoción hasta que se escuchara algún ruido en la galería y íbamos, mi hermana siempre delante por lo miedosa que he sido yo, a ver si ya habían llegado y nos habían traído nuestros regalos. Ese recuerdo, cómo bien decía, nadie me lo puede arrebatar y a cada cinco de enero las lágrimas quieren salir de mis ojos recordando aquella ilusión que sentía y que a día de hoy, pues aún se siente un poco.

Ahora que ya uno sabe las cosas, hasta mis dos hijos ya se han hecho mayores y también las saben, aún queda algo de ilusión en esa noche, siempre guardo alguna cosilla para que todos tengamos un regalito esa noche, incluido nuestro amigo peludo.

Este año tengo muy claro el regalo que quiero, el mismo que quería para estas navidades, el deseo que le pedí al año nuevo y el que ojalá mañana, con esa magia que envuelve el día, llegase esa llamada que esperamos desde hace algo más de dos semanas para decirnos que nuestro amigo peludo no tiene nada grave y se va a recuperar, ese será el mejor regalo de reyes que podría recibir, que podríamos, porque es lo único que deseamos los cuatro en este momento.

Y aunque falta un día aún, os deseo a todos una feliz noche de reyes, que la ilusión nunca se pierda del todo.

B.D.E.B.