Lugares con magia

Lugares con magia

¿Dónde irías durante un día de compras?

En un mundo en el que cada día estamos más invadidos por enormes centros comerciales, en los qué, en fechas señaladas sobretodo, es casi imposible andar, cada vez me decanto más por las compras on-line. No voy a decir que no visito esos sitios porque mentiría, pero cada vez con menos frecuencia.

En cambio hay lugares, que a pesar de qué estén concurridos también, tienen su propio encanto, su magia, lugares en los que me adentré hace años, que eran de visita obligada en los viajes, y en los que descubres lo más típico de cada tierra.

Si hablamos de Turquía, en Estambul tuve la oportunidad de perderme en el «Grand Bazaar» ,entre sus pequeñas tiendecitas en las que te saludaban en todos los idiomas, y cuando descubrían el tuyo, chspurreándolo te ofrecían de todo, hasta los que no nos gusta «regatear» ellos prácticamente te obligaban a hacerlo, y finalmente siempre salías con algún producto de allí. O el bazar de las especias, donde podías encontrar todo lo que buscases relacionado con la cocina, un paraíso para los amantes de ella.

En esa tierra que le tengo un especial cariño, Venezuela, en su preciosa Isla Margarita, allí se encuentra el mercado de conejeros, calles llenas de puestecitos de todo tipo, y donde conseguí parte de los cuadros que adornan mi salón, hechos en tela negra con imágenes de los indios yanomamis, autores desconocidos pero unos artistas.

En Túnez también visité el «Tozeur market» en el cuál había infinidad de artesanías relacionadas con el desierto, alguna máscara y camello se vinieron conmigo también.

Y es que la esencia está en esos pequeños mercados o mercadillos, típicos de cada lugar, donde disfrutar de sus comidas, sus productos frescos  principalmente frutas y verduras y la artesanía del lugar.

Si nos quedamos aquí en nuestra tierra, también me gusta visitarlos, en mi ciudad o en otras.

Habitualmente los sábados, hemos vuelto a tomar la costumbre de bajar al mercado central, comprar productos frescos y almorzar, un almuerzo de productos de la tierra en esos lugares, no puede faltar, aunque aquí a veces tiramos ya por la gastronomía un poco más de diseño pero sin dejar los productos de la terreta.

Un día perfecto de compras sería así, en cualquier mercado o mercadillo típico de la zona, adentrarse en su magia, dejarse llevar por sus gentes, degustar sus comidas típicas, traer alguna de sus artesanías y todo ello, sin duda alguna, con la mejor compañía.

¿Te apuntas?

B.D.E.B.