
Quizás a Francia, subir a la Torre Eiffel y allí declararnos amor eterno, ¿típico no? seguro que no falta el anillo de compromiso.
Podría ser también Venecia, con un paseo en góndola al atardecer mientras me rodeas con tus brazos y mi cabeza descansa sobre tu pecho.
¿Y las maldivas? también sería un destino ideal, sumergirnos en esas aguas azul turquesa, o pasear por esa arena blanca agarrada de tu mano, y poder detener el tiempo.
O viajar a Praga y perdernos entre sus castillos de cuentos de hadas, tú serás mi príncipe azul, subir a la colina de los enamorados un 1 de mayo y besarnos junto a la estatua del poeta.
Más cerca nos queda Granada, sentarnos en el mirador de San Nicolás al atardecer y abrazados observar esa maravilla que es la Alhambra.
No importa si es lejos o cerca.
No me importa el destino ni donde alojarnos.
No importa el lugar, sólo que sea contigo…
B.D.E.B.
