
Una de ellas, lo he comentado muchas veces, es pasear por el mar y sentarme en las rocas. Cuando lo hago procuro hacerlo al amanecer, antes de que caliente el sol y intento no tener nada urgente que hacer después, así no tengo que estar pendiente del reloj, puedo pasear sin prisas, llegar a mi sitio, sentarme y perder la noción del tiempo, ya sea leyendo, escribiendo o simplemente perdiendo la mirada en el horizonte y soñar….
La siguiente sería leer, si empiezo un libro que me engancha no hay manera de dejarlo, puedo pasar las horas y hasta que la vista diga basta, seguir leyendo. Desde pequeña me apasionaba y después siempre que puedo, que tengo un rato, en la mayoría de viajes un libro tiene que venir conmigo, y en breve en el camping también, echarme en la tumbona con un libro y dejar que pase el tiempo.
También aquí pierdo muchas veces la noción del tiempo, leyendo los blogs que sigo, las respuestas a la sugerencia del día, o escribiendo como ahora, hay días que sin darme cuenta llevo un buen rato y tengo que dejarlo aparcado para hacer otras cosas que me gustan menos, pero no queda más remedio…
La pregunta también podría ser otra:
-¿Con quienes pierdes la noción del tiempo?
Y ahí sí, es otra forma de perder la noción del tiempo, con un/a amigo/a, en una de esas charlas interminables, frente a una taza de café o un refresco, charlas de esas en las que liberas el alma, sacas todo y esa persona ahí está, escuchándote sin mirar el reloj, porque sabe que lo necesitas al igual que alguna vez ha sido o será al contrario, pueden pasar horas que habrán parecido minutos y es que sólo se trata de estar con la gente adecuada.
Miles de formas de perder la noción del tiempo, pero mientras perdemos esa noción, ganamos otra cosa, vida…
B.D.E.B.
