Viernes santo

Viernes santo

¿Qué tradiciones de tus padres no has mantenido?

Llegamos como cualquier otro viernes santo a la casa, mis tíos y primos allí estaban esperando y ese señor bajito, regordete y con cara de bonachón, deseando recibir a su hijo mayor y al resto de la familia.

Es curioso porque mi abuela sonreía poco pero él si lo hacía, en cambio en mis otros abuelos era justo lo contrario, a ella se la veía feliz siempre y él (ya le dediqué una entrada) era muy serio y parecía enfadado siempre.

Viernes santo y una tradición, no se puede comer carne y por tanto toca mujol a la brasa. Ese día la cocina era cosa de hombres, mi padre y mi tío se encargaban de poner el pescado en la parrilla y llevarlo a las brasas y mientras él lo vigilaba, mi padre cogía el mortero y a mano preparaba un «all i oli» para chuparse los dedos (nunca mejor dicho, porque así terminaban de comerse el pescado)

Una tradición que recuerdo con especial cariño porque fallecieron mis abuelos y se perdió, aunque mis padres a día de hoy, siguen sin comer carne el viernes santo, pero yo si la perdí del todo, aunque lo que no he hecho ha sido olvidarme.

Cada año cuando llega ese día, en mis recuerdos está esa imagen de la parrilla con los pescados y de mi padre sentado en una vieja silla en la cochera, con el mortero en mano y preparando ese «all i oli».

Hay tradiciones que aunque no las sigamos ya, no quedan en el olvido.

B.D.E.B.