
¿Cada cuánto sales a caminar o correr?
Los domingos suelen ser los días de caminar, normalmente por las mañanas al amanecer, siempre que el tiempo y los compromisos lo permitan.
No me gusta caminar por la ciudad, tengo amigos que algunas tardes se van a caminar pero yo el caminar con el sonido de los vehículos y el humo que desprenden, no me gusta nada, y tampoco tengo cerca grandes parques para pasear o caminar, mucho menos entornos de ríos, arboledas etcétera, así que el único sitio donde mejor me encuentro al caminar es por la playa.
Normalmente es una vez a la semana, aunque ahora cuando ya volvemos a la rutina, alguna tarde mientras el chico está en el karate también aprovecho para ir y caminar, aunque no sea por la orilla, por el paseo.
Correr no, nunca se me dió bien y tampoco me gusta, al margen que ahora con mi pierna aún sin recuperarse es más complicado, así que me quedo con el caminar, quizás a la ida más lenta, paseando y a la vuelta aligerando un poco el paso.
Hasta que comience un poco el frío acostumbro a caminar descalza, en la playa es el único sitio que puedo hacerlo y si algo me gusta, aparte de sentir la arena en mis pies, es mirar atrás y observar las huellas que uno deja.
«Pasea por la vida dejando huellas, pero sin pisotear a nadie»
B.D.E.B.
