Dinos algo que creas que todo el mundo debería saber.
Quizás algún día lleguen a saber, de cada noche que pasé en vela sin más consuelo que una luna acompañando mi desvelo de cada lágrima que rodó por mis mejillas, de cada grito ahogado que terminó en suspiro.
Habrá un día que me atreveré a confesar, cada vacío en cada momento, ausencia de palabras, de abrazos, de estar, de acompañar…
Un día deberán saber, el porqué de mi distancia, de mi falta de sonrisas, de mi mirada apagada y fría, de mi ausencia estando presente.
Lo sabrán, aunque no se atrevan a preguntar, porque un día ya no callaré lo que tuve que callar, lo que guardé por no dañar, por no ofender, por no romper.
Una vez más ha vuelto a pasar, hoy me levanté con la fatal noticia de al menos 13 muertos hasta el momento por los efectos de la DANA, se te encoge el corazón mientras ves las imágenes, al igual que anoche se me encogió mientras escuchaba el testimonio de un señor que la última noticia que habían tenido de su sobrina de 24 años es que estaba sujeta a un árbol…
Enseguida llegó a mi mente lo sucedido hace ya unos cuantos años, cuando el qué por aquel entonces era mi novio y su hermano, salieron de la empresa con el coche para cerrar las ventanas de casa y a la vuelta se encontraron con un panorama de terror, por delante de ellos pasaban bombonas de butano y surtidores de gasolina, tuvieron la suerte de que no se les parara el vehículo, ese día nacieron de nuevo, pero mientras ellos llegaban, el resto estábamos con el corazón en un puño, escuchando las noticias y sin saber si llegarían a regresar…
Afortunadamente lo hicieron, pero también aquella vez hubieron personas que no corrieron la misma suerte, que no volvieron a sus casas, lo nuestro quedó en un susto, también nos quedamos aislados en un polígono porque todas las carreteras estaban cortadas, hasta la tarde-noche no pudimos volver, pero lo hicimos.
Hoy veo las imágenes, terribles, escucho las noticias y no puedo evitar emocionarme.
Una vez más la naturaleza nos gana la batalla, es como si quisiera decirnos que ella puede más que nosotros, que la escuchemos que nos creemos grandes y cuando ella parece decir basta nos quedamos pequeños, no somos nada.
Hoy desde aquí mando mi más sentido pésame a esas familias que les ha arrebatado a un ser querido y toda la fuerza posible a esas otras personas que han perdido todo, pero conservan su vida.