No lo creo

No lo creo

¿Crees que tienes dotes de liderazgo?

Nunca he sido, ni me he considerado, ni siquiera me he planteado ser líder. Para mí el líder es una «cabeza visible» y yo soy más de pasar desapercibida.

Siempre he preferido que sean otros los que dirijan algo, incluso de niña. No me ha gustado nunca ser «encargada de la clase» ni siquiera de los grupos que se organizaban para hacer tareas.

De adolescente recuerdo en el instituto que me pusieran (sin yo quererlo) de encargada en un grupo de la clase de física, mis compañeros del grupo les costaba esta asignatura y a mí se me daba bien, pero más que líder sentí que era una forma de ayudarles y me alegraba mucho de cada uno de sus logros.

En alguna ocasión quizás me hubiese venido bien ser un poco líder, puede ser que incluso me hubiese ahorrado algún problema, pero cuesta mucho ser lo que no eres (al menos para algunas personas entre las que me incluyo) y yo no soy líder ni pretendo el liderazgo de nada salvo de mi propia persona.

Así que la respuesta es no, un no diría que rotundo porque a estas alturas no creo que cambie ya.

Feliz fin de semana.

B.D.E.B.

Fantasmas del pasado

Fantasmas del pasado

Sugerencia de escritura del día
¿Qué vas a hacer esta noche?

Esta noche alejaré a los fantasmas del pasado, aquellos que quisieron volver y no les dejé entrar, los que acechan y esperan un pequeño descuido.

No atraviesan paredes, se cuelan por las grietas, aquellas que aún están abiertas esperando que el tiempo las termine de cerrar o quizás de rellenar.

Los ahuyentaré con un suspiro, con susurros, con abrazos, con buenos deseos, con esperanza, sin soltarte de la mano.

Esta noche no volverán como hicieron antaño, porque una mirada, una caricia, una sonrisa y una promesa cumplida, me hicieron perder el miedo.

Esta noche los espero, pero ya no les temo…

B.D.E.B.

«Una semana más»

«Una semana más»

Mientras busco esa semana me quedo con un sitio ideal.

Describe tu semana ideal.

Cuando he leído el «estímulo» de hoy, lo primero que se viene a la mente es una semana en la que cada día hiciera alguna de las cosas que más me gustan. Después piensas y una semana ideal podría ser también una de esas en las que te vas de viaje a algún destino de los que tienes pendientes, suena bastante bien.

Pero como siempre me gusta verlo desde otro punto de vista, he pensado también en las cosas que a veces hacen que una semana sea pésima, o un día, incluso periodos más largos, así que he intentado ver mi semana ideal a partir de ello.

Creo que una semana ideal podría ser aquella en la que no hubieran sorpresas desagradables, una semana en la que en el tema laboral todo fluya correctamente. Una semana en la que las obligaciones diarias no se conviertan en una aplastante rutina, en la que si surge algo malo se supere sin más problema que el de ese momento. Una semana ideal sería aquella en que los ratos libres se conviertan en momentos para compartir, risas, largas conversaciones, cafés, en que lo lejano se tornase cerca y lo que molesta poderlo mandar lejos. Una semana que terminara con un paseo al amanecer y un café compartido, en la que si algo se estropea se sienta un abrazo reparador.

Una semana en la que si llegan noticias sean para traer una solución.

Ahora lo leo y no se si será más fácil una semana en un viaje inolvidable que todo lo que pido, porque en ocasiones lo sencillo y lo cotidiano se convierten casi en un sueño.

B.D.E.B.

Reflejos

Reflejos

Nombra a los atletas profesionales a los que más respetes y por qué.

No compiten, solo disfrutan de ese ejercicio al aire libre, se cuidan para ellos, no para ser ovacionados por otros, no son profesionales en ello simplemente es un hobby, pero tienen mi mayor respeto.

Da igual soleado que nublado, una fina lluvia incluso les refresca a esas horas de la mañana, no importa, ellos caminan o corren sin parar, cuando lo hacen es para mirar al horizonte y después cerrar los ojos y respirar profundamente, recuperar la respiración entrecortada después del ejercicio, se sumergen en el mar como una ducha improvisada con la única espuma que la de las olas al romper.

Como si fuese una carrera voy detrás y su reflejo delante mía, el mío va detrás y a la vez delante de otros, sin competir, solo observando y compartiendo pasiones, quizás no deportiva pero tampoco somos atletas, solo paseantes, o corredores que nos gusta dejar nuestras huellas y reflejos en esa orilla.

B.D.E.B.

Relax

Relax

¿Qué haces para relajarte?

Habitualmente mi forma de relajarme es dando esos paseos que tanto me gusta por el mar. En horas en las que no hay mucha gente (casi tarea imposible ahora mismo), amanecer o atardecer, aunque ya sabéis que me declino por el primero que en mi tierra es el que se ve en el mar.

Pero es cierto que hay otras formas para relajarme. En estos meses de atrás que han sido un poco duros y que cada dos por tres habían noticias que me ponían nerviosa, necesitaba con urgencia salir de casa, adonde fuera, quedar con amigos para tomar un refresco, o simplemente dar un paseo o incluso ir a hacer la compra, quedarme en casa me provocaba ansiedad y cuando sonaba un móvil aún más hasta que descubría de quien era la llamada. Salir y estar con amigos, incluso algunas llamadas de ellos para ver como me encontraba era lo que hacía que me relajara un poco y quitara esa tensión de encima.

También me relaja despertarme de la siesta y, café en mano (para que digan que nos pone más nerviosos), leer los blogs amigos o escribir alguna entrada, eso también me trae una buena sensación de relax.

Soy consciente de que la etapa dura no ha terminado, ha sido un impas por el verano pero ahora «volveremos a la carga» y con ella habrá que buscar de nuevo ese relax necesario, esos métodos para hacerlo.

De momento ya empecé a practicar uno de ellos el domingo pasado, salir a cazar amaneceres y mañana si nada lo impide repetiré, aunque al paseo se unirá una amiga pero creo que las dos necesitamos de esa paz que nos da el mar para enfrentarnos a esa vuelta a la rutina.

Y tú, ¿qué haces para relajarte?

B.D.E.B.