
Terminando este domingo y ya acabando esta semana, una semana que comenzó de la mejor manera, con ese descubrimiento de una persona bonita por dentro y por fuera, que sirvió también para ratificar que hay muchas más casualidades bonitas que descubrir.
Hago un pequeño resumen de todo lo acontecido y ha sido una semana de altibajos, aunque esta mañana mientras paseaba y después me sentaba en mi rincón (o cerquita de él, porque las olas golpeaban demasiado fuerte), he recuperado las energías perdidas estos días atrás y al menos durante ese ratito, mientras escribía y escuchaba el sonido de las olas, he encontrado un poquito de paz, y eso ha venido estupendamente porque creo que dentro de poco esa paz se cambiará por tormentas internas que solo yo voy a poder ahuyentar y no va a ser tarea fácil.
Más tarde, mientras desayunaba en el lugar de siempre (creo que lo he nombrado alguna vez, se llama alma de mar y es un sitio muy bonito), pues he llegado a una mesa de dos, pero sólo para una, he dejado la chaqueta (aunque estaba en la terraza ya hacía calorcito) y la pequeña mochila en la silla de enfrente, y una vez más he pensado en que triste, desayunar en solitario mientras la mayoría de mesas están con un mínimo de dos personas… Aunque a veces se puede estar acompañado y tener esa misma sensación de soledad.
El día termina relajada, tirada en el sofá, con uno de los bichejos al lado y con unas ganas tremendas de conversar (quizás por eso estoy escribiendo de nuevo), lo malo de eso es que no me gusta mucho hablar por teléfono, soy más de cara a cara, y cuando llamo a las amigas es por algo en concreto, aunque después hablemos de mil cosas más.
Esta semana aún no sé que va a deparar, de momento estar pendiente de la salud de uno de mis sobrinos y el cumple de la mujer que me dió la vida. Y un plan de sábado que no me apetece nada, espero que de aquí a allí la cosa cambie, pero me comprometí y no puedo echarme atrás, así que veré si lo puedo mejorar de alguna manera.
Así que por hoy creo que ya está todo dicho, hoy alguien hablaba de perderse y esa idea se ha quedado en mi cabeza, quizás porque yo también lo necesito, como le decía a él, perderse para saber quien está dispuesto a buscarte.
Os deseo una feliz semana y terminar de disfrutar este domingo que ya se nos escapa.
Un abrazo.
B.D.E.B.





