
¿En qué has trabajado?
Digamos que mis trabajos oficiales han sido primero en el taller de una fábrica y a los años pasé a la oficina, ahí seguí hasta que con la crisis la empresa se fue a pique y meses después nos reinventamos y volví a trabajar en la oficina, hasta el día de hoy.
Pero extraoficialmente le echaba una mano a un familiar en la peluquería, mientras estudiaba y así sacaba un dinerillo para mis cosas y hubo una vez que una compañera me ofreció algo sin explicarme mucho más que era una venta de casa en casa.
Se supone que la señora era una conocida de ella y su madre, nos subimos a su coche un Citroën 2 caballos (aquí me doy cuenta lo mayor que soy), y nos fuimos para el Altet, pueblecito de Alicante donde se encuentra el aeropuerto, allí nos repartió unos calendarios de «un supuesto» colegio de niños necesitados y teníamos que venderlos casa por casa, no recuerdo el precio ni lo que nos daban, creo que no vendí más que un par de ellos, porque si empezamos por mi timidez y seguimos porque no sé mentir, y terminaría porque ni me gusta aprovecharme de la gente ni engañarlos…creo que está todo dicho.
Tendría unos 16 años y cuando llegamos a casa y se fue la «señora», le dije a mi amiga que nunca más me dijera de hacer nada parecido.
A día de hoy aún me siento mal cuando lo pienso, y cuando viene alguien por casa o la empresa con algo parecido no me fio para nada de ellos.
B.D.E.B.

Creo que experimentar cosas así nos ayuda a poner los principios en orden, y sin duda los tuyos lo están amiga 🫂🫂😘☕☕🫶
Me gustaLe gusta a 2 personas
Los míos he intentado siempre que lo estén amigo pero hay días que me sigo preguntando que he hecho mal para encontrarme tanta gente con maldad por el camino 🥺🥺🫂☕️
Me gustaLe gusta a 2 personas
Hay gente que se aprovecha de la inocencia, tú fuiste su víctima. Tú Luz prevaleció🙏
Me gustaLe gusta a 1 persona
Creo que sí Manuel, no me gustan los engaños y ese día, si hubiese estado en mi ciudad, por seguro las habría dejado allí y me hubiera marchado, pero no era el caso.
Saludos.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Yo hice telemárketing en una época de mi vida y además de estresante,me parecía una estafa y los jefes que tuve unos sinvergüenzas de tomo y lomo.De las empleadas,vi algunas cosas que rayaban el delito. Mira,espero que nunca me vea obligada a volver a algo así.🤦🏻♀️
Me gustaLe gusta a 1 persona
Creo que en temas laborales no hay peor cosa que trabajar en algo con lo que no se esté de acuerdo. Nos vemos obligados a veces porque es necesario pero rápidamente hay que ir buscando algo que nos haga un poquito más felices.
Y que complicado a veces ¿verdad?
Me gustaLe gusta a 2 personas
Sí,encontrar un sitio en el que estés a gusto es complicado…aunque soy de creer que todo llega 😉
Me gustaLe gusta a 2 personas
Yo también lo creo, a veces cuesta más que otras pero llega, mientras toca lidiar con aquello(s) que no es tan estupendo como nos gustaría, pero bueeeeeno, paciencia toca.
Un abrazo Patricia y feliz viernes. 🤗😘
Me gustaLe gusta a 1 persona
Yo tampoco sé mentira y no me gusta engañar a la gente.
Me gustaLe gusta a 1 persona
La pena es que hay muchísima gente que si sabe hacerlo y se les da bien.
Saludos.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Las infancias se van acabando a base de ese tipo de situaciones. Acumulas muchas de esas y, un día, zas, eres una persona adulta…
Me gustaLe gusta a 1 persona
Así es querido Beauseant, vas comprobando hasta donde llega la gente por «Don Dinero» y cuando ya eres adulto, ahí ya….
No importa pisar, romper, apuñalar, todo vale por tener una cuenta con muchos ceros…
Un abrazo.
Me gustaMe gusta
Ay amiga, a quién no le han engañado alguna vez, a mí también me engañaron vendiendo libros para una editorial, siendo muy joven, después no me pagaron.
En fin…
De todo se aprende.
Un besito, querida Blanca. 🥰🤗🌷
Me gustaLe gusta a 1 persona
Imagino que es lo que tienen, aprovecharse de los jóvenes principalmente.
Un besito amiga y feliz finde 😘
Me gustaLe gusta a 1 persona
Es un texto sobre cómo una experiencia aparentemente inocente despierta la conciencia moral de una joven, que al enfrentarse a una situación de engaño, elige no seguir ese camino. A pesar del tiempo, el recuerdo persiste como una lección, y ha moldeado su forma de actuar y confiar en los demás.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Creo que desde jóvenes tenemos nuestros valores y es importante conservarlos.
Desde niña me los inculcaron y los mantengo a día de hoy.
Saludos Lincol.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Totalmente de acuerdo contigo. 🌱 Los valores que nos acompañan desde jóvenes forman la base de quienes somos, y conservarlos en el tiempo es un acto de coherencia y fortaleza. Qué hermoso que los lleves contigo desde niña.
Gracias por compartirlo, un saludo grande y con cariño para ti. 🤗✨
Me gustaLe gusta a 1 persona