Preguntas sin respuesta

Preguntas sin respuesta

¿Cómo crees que será tu vida de aquí a tres años?

Hace un año, cuando contesté a este estímulo, lo hice con otra pregunta «¿Y mañana?» Recuerdo bien que había una situación que me tenía un poco en vilo y no sabía cómo terminaría. Lo hizo bien, terminó o volvió a empezar bien.

Pero no podía pensar que en pocos meses de contestar esa pregunta todo cambiara hasta el punto que lo ha hecho en otro de los aspectos, nunca pensé en verme en una situación parecida y mucho menos de noches en vela y algo más.

Hoy vuelve a aparecer esa pregunta y me es imposible contestar, una cosa sería lo que yo quiero, cómo me gustaría verme, pero hoy no puedo imaginar que será en tres años si no sé siquiera como despertaré mañana.

Las situaciones se complican, las complicamos, lo que debería ser sencillo lo hacemos difícil, lo que a mí me duele a ti te tiene que doler más, si yo sufro tú aún más y así más y más.

Hoy quizá me gustaría pegar ese salto a dentro de tres años pero para que todo hubiera acabado, para bien, para mal, creo que ya eso es lo que menos me importa, pero si hace un año pedía paz ahora mismo me doy cuenta de que la necesito mucho más ahora de lo que la necesitaba entonces, porque llega un momento que las situaciones nos superan y que no sabemos cuánto más podemos aguantar.

He hablado de fortaleza, de ser fuertes, hay quien dice que lo soy más de lo que creo pero cuando me rompo día sí y día también, ya dudo de mí misma. Hablé de aparcar las cosas y enfrentarlas cuando lleguen de verdad pero cuando se empeñan en estar delante casi a diario es complicado.

Hoy alguien me hablaba de esa vocecita interior molesta que es difícil de callar y creo que cada día es más difícil, que está consiguiendo callarme a mí.

No puedo pensar en como será mi vida en tres años, ni en uno, ni siquiera mañana. No puedo saber lo que me espera cada día, que nueva «sorpresa» me tienen preparada.

Lo único que puedo hacer es levantarme una y otra vez, apoyarme en quienes me ofrecen la mano y tiran de mí incluso los días que no saldría ni de debajo de la manta.

B.D.E.B.

12 comentarios en “Preguntas sin respuesta

  1. Creo amiga que hay preguntas que no tienen sentido, y que es mejor no hacerse, y así acallar a esa voz recurrente que parece que quiera que pongamos el foco en lo que desgasta. Tu vida está llena de respuestas a las preguntas importantes, y ahí reside la fortaleza. Un abrazo enorme para cada pregunta 💙🫂☕🌄🙏

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    1. Supongo que es así, que hay preguntas que mejor no hacerse de momento y que cada cosa llegará cuando tenga que llegar pero hay días que pesan más que otros y que no podemos dejar de preguntar ¿hasta cuándo? Nos creemos que perdemos la fortaleza pero no vemos lo que llevamos aguantando.
      🫂☕️

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  2. Bendiciones, yo me veo realizando la obra del Espíritu Santo, y disfrutando de sus promesas en el nombre de yeshua, claro así me veo yo, pero los planes y pensamientos de yeshua son mejores que los míos, amén hecho está.🤗🌹❤️

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  3. Creo que veré cómo el fascismo, las visiones reaccionarias y neoconservadoras, así como la preeminencia del individualismo serán cada vez más fuertes en todo el mundo, y que la sofisticación de los medios tecnológicos y el poder del capital se impondrán sobre las miradas comunitarias, y los valores del bien común, la solidaridad y la colaboración.

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  4. No le des más minutos, no al tiempo, a los problemas, ellos ya traen el tiempo de fábrica, solo que a veces se nos hacen interminables, lo sé. Todos hemos pasado por situaciones así, por eso cuando alguien me pregunta, alguien muy planificador que tengo cerca, qué voy a hacer por ejemplo el sábado que viene o mañana tal vez, yo siempre le responde que quizá lo único que pueda certificarle sea el minuto después y ni aún así. ¿Tres años? Largo me lo fiais, como escribió Cervantes. Un abrazo.

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    1. Para qué dar minutos al tiempo,
      si el tiempo no pide permiso.
      No espera, no se detiene,
      no pregunta si estamos listos.

      No hay tiempo en la nube estática,
      ni en el río que baja lentamente.
      Solo hay presencia,
      solo hay ahora.

      El reloj es un invento del miedo,
      una jaula para lo eterno,
      una excusa para correr
      cuando podríamos simplemente estar.

      Darte las gracias , mientras paraba el tiempo para contestar a tu hermosa reflexión, sin querer como esa lluvia que cae sin prisa,fueron mojando mis pensamientos dejando para ti estás letras silenciosas colgadas en la manecilla del viejo reloj que no mide ya el tiempo que solo tiene el cometido de permanecer parado en el recuerdo,

      ( un gato con un libro )

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    2. Muy cierto Paz, perdemos mucho tiempo en planificar y después todo se pega la vuelta.
      Sobrepensamos mucho e intentamos dar o buscar soluciones a cosas que no dependen de nosotros pero a veces no lo podemos evitar, y mira que no será por no intentarlo.
      Feliz noche, un fuerte abrazo.

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