
Esta mañana me he encontrdo en las redes una serie de viñetas que hablaban sobre las palabras que no decimos, que se quedan ahí, a mitad de camino, y no llegan a ser pronunciadas.
Algunas de ellas quizás por miedo a pronunciarlas, por no atrevernos, otras por no herir, algunas que pensamos que ya no merece la pena ser pronunciadas y otras porque no queremos repetirlas para que de nuevo caigan al vacío.
Y se quedan ahí, en ese espacio que va del corazón a la garganta, formando un nudo que después es difícil de deshacer y lo peor de todo es que si al final lo hace, igual salen todas de golpe, atropellándose las unas a las otras sin preguntar si el receptor necesita saber de todas ellas.
Lo mejor sería no guardarse nada (o casi nada) soltar aquello que necesitamos, que nos angustia, o que queremos que el otro sepa, preguntar si es lo que deseamos, contar aquello que nos mantiene en vilo, aclarar ese malentendido o explicar aquello que quizás no se haya entendido, porque a veces no se trata de decir las palabras, también saber como hacerlo y utilizar las adecuadas.
Desde hace un tiempo callo menos de lo que lo hacía antes, procuro pronunciar todo aquello que necesito, pero aún así, siempre quedan palabras sin decir, sin pronunciar y preguntas sin hacer. Quién sabe si será algún día…
B.D.E.B.

Tantas y tantas veces no soy capaz de abrir la boca para que las palabras salgan. A veces ni tratando de escribirlas he sido capaz. He tenido que encontrar un nombre, una CatBallou, para poder expresarme, para, como tú dices, no guardarme nada.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Eso me suena mucho. CatBallou, B.D.E.B… aquí soltamos lo que no se debe de quedar dentro, en mi caso también en el mar, si el mar hablara…la de secretos que guarda.
De una forma u otra tenemos que decir esas palabras y si abriendo la boca no salen pues será en este lugar.
Un abrazo Cat
Me gustaLe gusta a 1 persona
A veces las palabras no se pierden… se quedan viviendo dentro de uno, haciendo eco en silencio.
Me sentí muy identificada con lo que escribiste, porque todos hemos tenido ese nudo entre el corazón y la garganta, ese momento en que no sabemos si hablar o callar.
También creo, como tú, que aprender a decir las cosas es un acto de valentía… pero también de amor, hacia uno mismo y hacia los demás.
Y aun así, siempre quedan palabras suspendidas, esperando su momento, o quizás su despedida.
Gracias por compartir algo tan real y tan delicado.
Disfruto mucho leerte 🤍
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias a ti por tus amables palabras Madelaine.
Hay palabras que se quedan atascadas y lo malo de ello es que al final nos dañan por eso tenemos que decirlas de alguna forma. Y, aunque sea un acto de valentía, ya sabes que no siempre lo logramos y solo cuando lo hacemos suspiramos por haberlo logrado.
Un abrazo enorme preciosa.
Me gustaMe gusta
Pues fíjate, a mí me sucede lo contrario, con los años he aprendido a callar más
Me gustaLe gusta a 1 persona
Si el callarnos no nos pesa no hay problema en hacerlo pero cuando nos está ahogando creo que es mejor sacarlo fuera.
Saludos Flora.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Yo, ya sea en persona o en este espacio, ya digo todo, porque guardarme algo no me compensa. A veces está más enmascarado, y a veces está en verso, pero todo va saliendo en su momento, y así me siento mejor amiga. Algún día es hoy🫶🫂☕✒️😘☕
Me gustaLe gusta a 1 persona
Y bien que haces amigo, creo que pocas cosas debemos de guardarnos y cada día voy guardando menos pero reconozco que hay algunas que se quedan dentro y quizás llegue ese día, hoy aún me parece pronto 😉
🫂🫂☕️☕️😘
Me gustaLe gusta a 1 persona
Yo creo que la vida es una alternancia entre concierto y desconcierto: En el trabajo, entre los amigos, la familia, la sociedad. No es fácil estar en armonía con todo, cada uno lo llevamos como podemos. Yo cada día busco más la armonía y la paz interior. La serenidad y el equilibrio, aunque no siempre lo logro. Estoy en ello.
Buenas noches, amigo.
A soñar.😇
Me gustaLe gusta a 1 persona
Pues ya somos dos buscando esa armonía y paz interior, pero como bien dices, no siempre se logra y una de las cosas que debemos hacer para ir encaminados es no guardar esas palabras que nos la impiden.
Un abrazo Azurea, feliz noche.
Me gustaMe gusta