
Recuerdo hace diez meses, mi primera vez y no sabía si pesaba más la incomodidad o la mochila cargada de piedras que llevaba a mis espaldas. Tanto pesaba que no podía respirar y esa presión creo que subía lentamente hasta los ojos y les obligaba a soltar lágrimas constantemente.
Pesaba la intranquilidad, los nervios, la culpa, la traición (sin saber si era traidora o traicionada). Me pesaba la incomprensión, el egoísmo, la ironía, la maldad..
Recuerdo el no poder más, el sentir ganas de tirar la toalla, el verme incapaz de superar la situación, de desear un buen fin que nunca llegó, que sigue sin llegar.
Pero también recuerdo el ir liberándome poco a poco, de ir soltando aquello que pesaba en esa mochila a base de palabras, lágrimas y de ir aprendiendo a gestionar todo aquello que sentía, desde el dolor, a la rabia y a el sentimiento de culpabilidad, porque cuando no conseguimos arreglar algo aparece ese sentimiento de creer que la culpa es nuestra, no importa que el resto no busque o quiera una solución, eso no nos sirve, es más sencillo culparse.
Hoy no sentía incomodidad, me sentía como en casa, la mochila pesaba menos porque muchas de esas piedras se han ido soltando cada día. No puedo evitar sentir aún ese «miedo», esa incertidumbre, pero ya no ocupa la mayor parte de mis pensamientos, a cambio se han ido asentando otros sentimientos de los que no pesan, de los que curan.
Algunos días pesan sin poder evitarlo, algunos días algo hace que todo se remueva sin poder evitarlo, pero son momentos y es irremediable, solo hay que impedir que esos ratos superen a los buenos y así seguiremos bien.
Esta tarde el atardecer estaba precioso, hasta las nubes lo hacían más hermoso.
B.D.E.B.

Has dado un gran paso, mi querida Blanca y es que soltar es lo mejor que estás haciendo.
Sigue así, hasta que todo pase y seas libre por completo.
Todo pasará.
Mil besitos y feliz noche. 😘🥰❤️🌷
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Imagino que llegará ese día por mucho que esté tardando, de momento me conformo con aligerar ese peso.
Besitos amiga, cuídate mucho 😘
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Y es que con algunas piedras pasa como las grandes montañas, que los efectos del tiempo y de los vientos hacen que se desgasten. Y algunas piedras en la mochila de tanto golpearse unas a otras se van haciendo piedras pequeñas y más tarde arena que se escurre por cualquier agujero, el final descubres que la mochila es cada vez más ligera porque tú que la llevas encima es más fuerte que cualquiera de esos pesadas 🫂🫶💙✒️☕
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Algunas se deshacen y otras las vamos sacando por el camino, hay que aligerar porque al final se hace pesada esa carga y si no lo hacemos no podemos avanzar.
🫂🫂☕️☕️😘
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me has recordado a eso que escribí sobre subir una montaña e ir soltando cosas por el camino 🙂 en caso de duda, la respuesta siempre es simplificar, ¿verdad? ¿cuántas de esas piedras no son imaginarias aunque pesen como reales?, ¿cuántas de ellas son, en realidad piedras de otras personas? , qué paz, ¿verdad? cuando comprendes que puedes ir soltando esas piedras, que no tienes ninguna responsabilidad sobre ellas.
Un abrazo.
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Cierto Beauseant, recuerdo esa entrada y, aunque ya sabes que mi vértigo y mi pierna me impiden subir montañas, en mi caso voy soltando esas piedras en el mar (al final la playa de arena se convertirá en una de rocas)
De todo lo que has dejado preguntas, hay una de ellas que me ha tocado «¿cuántas de ellas son en realidad de otras personas?»… que cierto es pero también las cargamos. No tenemos remedio.
Un fuerte abrazo.
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Lo bueno de cumplir años es que uno mismo aprende que esos días donde la mochila pesa demasiado hay que resistir… porque sabe que otros días, la misma mochila, con el mismo cargamento, pesa menos… Hay días y días… Abrazo grande! 🌷🩵
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Aprendemos a liberarnos porque no queda otra para seguir adelante. Tienes mucha razón en que algunos días esa mochila pesa más, otros parece que esté llena de plumas.
Un fuerte abrazo Flora 🫂😘
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Todos llevamos esa mochila llena de piedras, unas más grandes que otras. Días en que se nos hace muy pesada y momentos en que sacamos, a veces no se sabe de donde, esa fuerza para tratar de llegar arriba sin desfallecer. Buena tarde. Un abrazo.
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Así es Paz, y lo importante es ir vaciándola poco a poco, es la mejor forma de continuar el viaje, aunque como bien dices, hay días que pesan más que otros.
Feliz noche y un abrazo enorme.
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