Cambios…

Cambios…

Él está ahí, pensativo, hasta un poco aburrido porque no sabe lo que está pasando, su compañera de juegos ha cambiado de unas semanas hacia aquí.

Ya no juega con él tanto como antes, tiene ojitos para otros y a él lo tiene un poquito abandonado. Alguna mañana se despierta juguetona y lo busca, salen a correr juntos y después ella vuelve a esconderse y él se queda observando. De vez en cuando le ofrece sus mimos y entonces él se hace el interesante.

A veces siente curiosidad y se asoma por una ventana, ve que todo está bien y se vuelve resignado al sofá, intuye que será solo por un tiempo, pero se le hace largo.

Hoy presenció algo, uno de ellos salió, quizás quería saludarlo, o jugar con él. Se acercó y lo olisqueó, lo observó por un momento pero aún no le parece interesante, no le persigue ni le hace mimos como su compañera, él la quiere a ella.

Vuelve al sofá, busca el refugio de su «humana» y se enrosca a su lado para dormir una siesta.

B.D.E.B.

Deja un comentario